Hace unas semanas en el Twitter de Mundopalabras se lanzó una pregunta sobre las reseñas negativas y las críticas. Al final, me acabaron mencionando, y como me encanta este tema entré al trapo. Después de un entretenido tira y afloja, quedamos de acuerdo en que no es lo mismo una reseña literaria que una crítica.

Diferenciarlas es mucho más sencillo de lo que parece, al menos para mí. Yo pongo la diferencia en un hecho muy concreto: en la reseña es el autor o la editorial los que pagan para que se elabore un producto que convenza a los posibles lectores de comprar el libro, mientras que la crítica es un análisis en profundidad del libro, en el que se expondrán sus virtudes y sus defectos.

He visto muchas reseñas en las que se critica la obra y eso, para mí no es una reseña. Una reseña debe mostrar lo bueno de la obra y no entrar en críticas, ni despreciar jamás el trabajo del autor. Con la nueva moda de los blogs de reseñas los roles están cambiando y las reseñas se mezclan con las críticas, sobre todo por el desconocimiento general de lo que supone este proceso editorial.

Vamos a explicar todo esto un poco más.

Reseñas

Cuando reseño un libro lo hago como lector. ¿Qué significa esto? Que en primer lugar no voy a entrar a valorar la calidad literaria de la obra, no voy a buscar los errores que haya cometido el escritor.

Cuando reseño un libro trataré siempre de mostrar su mejor cara. Intentaré que el lector se interese por él y quiera leerlo (si consigo que deje su lectura actual, mejor). Si el libro me parece malo, si no voy a ser capaz de respetarlo, entonces no voy a reseñarlo.

Por norma general las reseñas siempre serán positivas, como he dicho la reseña es un producto editorial y por tanto tiene un precio en dinero (o en carne eso depende de ti y del autor), el autor o la editorial pagan la reseñador, que tiene que conseguir que los lectores escojan esa obra entre las demás. Si crees que el libro que tienes que reseñar no es bueno, entonces lo mejor que puedes hacer es hablar con la editorial o el autor y explicar los motivos por los que no harás la reseña. Eso siempre es mejor que insultar o faltar al respeto al autor.

¿Puedo hacer una reseña negativa?

Claro que puedes. Desde hace un tiempo las reseñas han evolucionado, la mayoría de reseñistas son lectores que quieren compartir con los demás sus experiencias. Si un libro no les ha gustado lo dirán y eso no tiene nada de malo. A las editoriales les cuesta entender que el mercado del libro está cambiando, ya no hay lectores, ahora son usuarios y quieren interactuar con sus lecturas, las reseñas son una forma de hacerlo.

¿Tengo que ser un experto en el tema?

No. No es necesario. Yo nunca me metería en una crítica sobre una obra de poesía, pero sí que la reseñaría, ¿por qué? Porque también leo poesía. Soy un lector generalista, yo leo de todo, aunque no me sienta cómodo con algunos géneros los reseño, porque también los leo.

En mi caso es cierto que hay algunas cosas que me obligarían a soltar el libro y dejar el trabajo para otro. Una obra mal corregida, con faltas de ortografía o gramaticales, por ejemplo, me superaría y lograría que abandonase la reseña. ¿Por qué? Porque si paso de reseñista a crítico es que estoy haciendo mal mi trabajo, entonces prefiero no hacer esa reseña.

Reseñas vs. Críticas

Cualquier lector puede reseñar un libro, pero no todos pueden ser críticos.

Críticas

Cuando hago una crítica analizo el trabajo desde muchas perspectivas; principalmente como escritor, pero también como experto en el género, como juez de un concurso… Cuando critico una obra no intento que el lector quiera leerla, lo que intento es demostrar que yo la escribiría mejor.

¿Cualquier escritor puede ser crítico?

Lo ideal es tener una carrera en literatura para poder realizar críticas sesudas y profundas, pero como escritor seguro que tienes cierta idea de qué es lo que hay que hacer y lo que no. Escribir durante un largo periodo de tiempo te da una experiencia y unos conocimientos de los que carecen muchos expertos, que jamás se han sentado a batallar contra la página en blanco.

Cuando realizo una crítica literaria lo hago desde mi propia perspectiva como escritor, no me interesa lo que tenga que decir el autor, no quiero saber qué es lo que piensa. Lo único que me importa es saber por qué usa tantas frases compuestas o por qué no sabe utilizar los infinitivos. Cuando crítico hablo de partículas, léxico y gerundios, me importa muy poco si la pobre criada se cae por un precipicio; lo que me interesa es cómo el autor me cuenta esa caída.

La crítica debe ser sobre todo un análisis completo de las técnicas y las herramientas que usa el escritor.

A los escritores nos encanta que nos digan lo bien que hacemos las cosas, a nadie le gusta que le digan: «estodebríashacerloasí«. Sin embargo, en la crítica eso es lo que se espera de nosotros. Todos los escritores desarrollamos malos hábitos (¿Te sorprende? Esperaré a que se te pase), el trabajo del crítico es detectar esos vicios y mostrárselos al escritor, lo ideal sería que el escritor los superase.

Un buen crítico tendrá un ojo tan fino y desarrollado que puede ser capaz de detectar qué motiva al escritor mediante el análisis de su obra.

Un escritor necesita una opinión experta sobre su obra. Los lectores beta, las reseñas y los comentarios están bien para que nos suba la moral, pero necesitamos una crítica constructiva (o no) de nuestra obra para saber realmente qué fallos cometemos, dónde falla nuestra historia y cómo podríamos mejorar nuestra escritura. El trabajo del crítico es encontrar esos fallos y mostrarlos.

Cualquier crítica debe ser honesta. A veces te encontrarás con obras que no valen mucho la pena, otras veces sentirás una envidia terrible porque eso que estás leyendo es maravilloso y quisieras que fuese tuyo. Si vas a criticar una obra tienes que ser honesto, si no puedes ser honesto, si vas a hacer una crítica con los dientes apretados y la boca pequeña, cierra el libro y tira el boli por la ventana.

Os pongo un ejemplo gráfico de esto: Un autor me envía una obra para criticar, yo recibo esa obra, el autor es mi novia. Inmediatamente todos los errores de la obra desaparecen. Solución: no debería criticar esa obra.

Creo que he dejado bastante claras las diferencias que tienen las reseñas con las críticas. Con esto no pretendo sentar ninguna cátedra al respecto, seguro que hay profesionales que no estarán de acuerdo con mi punto de vista, y eso es perfecto porque abre las puertas a una diálogo (un diálogo, no una conversación de «yo la tengo más larga»).

Ahora te toca a ti, ¿crees que una reseña y una crítica son lo mismo? ¿Reseñarías un libro que no te ha gustado? ¿Qué piensas de las reseñas negativas?