La semana pasada me pasó algo muy curioso. Supongo que muchos de los que entráis por aquí no lo sabéis, pero tengo un blog en Medium. Es mi lugar feliz, aunque hablo sobre escribir y sobre mi trabajo, lo hago desde un punto de vista personal. Hace unas semanas publiqué un artículo sobre la importancia de tener un blog como espacio personal, sin pensar en ganar dinero.

A raíz de ese artículo se creó una animada conversación en Twitter. Dos de mis personas favoritas —Ana Bolox y Cris Mandarica— comenzaron a discutir sobre lo pesado que les resulta Twitter. No hay conversación, están enterradas en contenidos programados.

No hay gente hablando en sus TL, solo Buffer y Hootsuite trabajando a toda máquina para publicar contenido curado. Están rodeadas de escritores, pero no hay conversación. Además, se encuentran agobiadas por el temible «público objetivo», se encuentran encasilladas y, de alguna forma, amordazadas.

El escritor y las redes antisociales

Yo las entiendo. Me paso el día trabajando las redes sociales de otras personas y, cuando tengo que trabajar las mías, estoy harto. Formateo una hoja de cálculo y cargo en lote mis tuits vía Hootsuite. ¿Qué quieres que te diga? En casa del herrero…

Pero hay días en los que me gusta entrar en Twitter y decir algo. Hay días en los que estoy contento y suelto alguna gilipollez. Hay días en los que estoy cabreado y quiero despotricar. ¿Sabéis qué pasa cuando hago algo de eso? Pues nada. Porque la gente pasa de todo. Si escribes un tuit que no lleve incorporado un enlace, estás perdiendo el tiempo. No hay conversación, no hay diálogo.

Así son la mayoría de nuestras redes sociales. Al menos, así son las redes de las personas con las que suelo hablar de este tema o las de las personas que vienen a quejarse a mi chat sobre lo pesado que es gestionar Twitter y Facebook.

¿Qué quieres que te diga? Ya sé que no es consuelo… Pero imagina lo pesado que es tener que gestionar 6 perfiles diferentes… Y yo lo hago. A diario. Y no me quejo. Simplemente, si algo te molesta haz algo, cambia algo.

Redes sociales para escritores y la falta de diálogo

Las redes sociales se convierten en desiertos a la hora de hablar.

Uno de los nuestros, uno de los nuestros

Perdona si ha sonado algo borde. Era mi intención.

Eres escritor. Y supongo que quieres vender libros. Para vender libros tienes que ser visible. Y para ser visible, además de tener un blog, no te queda más remedio que estar en las redes sociales. Es más, muchas empresas grandes están abandonando sus blogs en favor de sus redes…

Mal asunto, ¿eh?

No quiero que nos enfademos. Me caes bien y todo eso —siempre que no te pongas en plan psycho y empieces a enviarme mensajes por todos los canales, si lo haces te bloquearé—, pero tienes que aprender que para vender libros necesitas convivir con las redes sociales.

Entiendo que la gente de Twitter te provoque una frustración horrenda. Pero tienes que superar esa parte. Nadie te pide que te hagas amigo de nadie, solo tienes que amar el medio. Aprende a utilizar Twitter, hazlo tuyo, crea una plataforma allí y juega en casa.

Tienes el mejor escaparate del mundo. En serio, mejor que uno en plena Castellana. No lo odies porque huela a pis. Límpialo, ponlo bonito y aprovecha todas las posibilidades que te puede ofrecer.

Cómo convertirte en una estrella de las redes sociales siendo un pobre escritor malhumorado

Perdón por el titular tipo clicbait. No es que te vaya a convertir en un influencer. Pero quiero darte algunos consejos que van bien para tus redes sociales de escritor. Son consejos sencillos —nada de herramientas ni trucos de Community Manager—, solo cosas básicas que, por algún extraño motivo hemos olvidado.

¿Vienes?

1. Habla con tu audiencia

Este era el principal problema que tenían Ana y Cris. La gente no habla. Solo cuelgan contenidos curados y no se crea un diálogo. Nosotros lo hicimos. Ana lo hizo y pronto se unió más gente. Las buenas conversaciones es lo que tienen, atraen a la gente.

Pero luego, es cierto que todos fallamos a la hora de crear conversación. Yo el primero. Cuando alguien comparte alguno de mis contenidos, simplemente le doy las gracias. ¿Qué me costaría preguntarle «qué es lo que más te ha gustado» o «estás de acuerdo con todo»? No me costaría nada y es una gran forma de crear conversación.

En las redes sociales tenemos que ser proactivos. No se trata de esperar a que te hablen. Y mucho menos —odio esto y lo hace mucha gente— hacer la pelota a ciertas cuentas y personas e ignorar al resto de la humanidad.

Deja feedback, contesta a las preguntas de tus seguidores, haz cosas. No seas una seta. Mostrarse accesible puede hacer muchísimo por ti y por tu cuenta de Twitter.

2. Piensa lo que dices

Ogilvy decía que no puedes aburrir al comprador. Deja de bombardear al personal con tu libro. Aplica al principio de Pareto: solo el 20% de tu contenido debe ser promocional—de hecho si puede ser menos, mejor—.

El resto de tu contenido debe ser sobre la escritura, sobre el género en el que escribes o sobre tu trabajo. Pero hay importante que muchos olvidamos: deja un espacio también para tus cosas. Comparte cosas que te diviertan. Yo comparto algunas cosas sobre punk, porque me encanta el punk —de hecho la cabecera de mi Twitter solo es una foto de The Clash—… Y no tiene nada que ver con lo hago… Pero Joan Jett es mi amor platónico…

Joan Jett, redes sociales para escritores

¿Qué haces mirando el pie de foto? ¿No has visto lo mona que es Joan?

3. Crea mejor contenido en menos tiempo

En este blog tienes un artículo muy completo sobre cómo generar un flujo de ideas para contenidos. También tienes un artículo sobre crear estrategias de contenidos. Pero yo te voy a dar otro consejo diferente: no crees más contenido, crea mejor contenido. Y lo mismo para el contenido que curas. No cures más contenido, cura mejor contenido.

No publiques contenido que no gusta a tus seguidores. No rellenes tu TL, si a tus seguidores no les gusta lo que publicas —si no te comentan o comparten— no te empeñes en hacer lo mismo semana a semana. Es perder tiempo y esfuerzo. Si los artículos curados no funcionan, cambia de canción. Busca otra cosa. Es preferible que pierdas toda una tarde revisando todo lo que has publicado en Twitter y que descubras qué quieren seguidores.

Si te quedas sin ideas, en este artículo te di un montón de ideas para crear contenidos.

4. Sé consistente

Que puedas crear mejor contenido, no significa que te puedas dormir. Crea una buena estrategia de contenidos, establece un calendario de publicaciones. No corras como pollo sin cabeza.

Si eres capaz de organizarte podrás hacer mejor trabajo en menos tiempo. Eso te permitirá tener más tiempo para conversar y para ser espontáneo en redes sociales… Algo que podría solucionar algunos de tus problemas de engagement. Utiliza herramientas como Audiense para saber cuál es tu mejor hora en Twitter.

5. Ráscate el bolsillo

Ya. No mola, ¿eh? Pero es lo que hay. ¿Te crees que las editoriales no gastan dinero en publicidad? Las redes sociales —en especial Facebook— están dejando de ser gratuitas para ciertas cosas. La promoción de tus libros es una de ellas.

Por suerte, la publicidad en las redes sociales es muy barata. Puedes empezar desde 1€ al día y te aseguro —lo he hecho yo mismo—, que puedes mejorar mucho tu alcance con un solo euro. No lo veas como un gasto, es una inversión. Si tú no eres capaz de invertir en ti, ¿por qué deberían hacerlo tus lectores?

6. No lo apuestes todo al negro

En marketing digital tenemos algo que se llama «test A/B». Es muy sencillo, cuando envías un correo o creas una campaña de publicidad, haces dos exactamente iguales, pero cambias un solo elemento en cada una de ellas.

Una vez terminada la campaña o el envío, recoges los datos y comparas resultados. No es física cuántica.

Invierte un poco en publicidad. Crea dos anuncios y fíjate en cuál de los dos funciona mejor con tu audiencia. Y si no quieres gastar dinero, simplemente toma dos artículos de tu blog sobre una temática parecida —todos tenemos artículos que se canibalizan— publícalos en redes sociales en horas parecidas… Fíjate en cuál ha funcionado mejor: ese es el tema que interesa a tu audiencia.

Estos experimentos te ayudarán a entender mejor a tus seguidores.

7. No eres un lobo solitario

A nadie le gusta tanto trabajar como a mí. Soy como Ron Swanson. Me gusta mi soledad, me encanta mi intimidad y no me gusta la gente.

Pero el mundo editorial no es agradable. Hay muy buenas editoriales, eso es verdad. Pero el problema es que también hay muchos escritores. La mayoría de editoriales están dispuestas a apostar por unos pocos autores, el resto… Ya sabes.

No tienes por qué luchar solo. Aunque no te lo creas, todos somos civilizados aquí, no es la selva. Crea tu propia compañía ambulante de escritores. Lucha con otros hermanos. Habla de ellos, de sus libros, dales cancha en tu blog. Habla al mundo sobre sus libros, sobre sus presentaciones… Si te portas bien con los demás, los demás se portarán bien contigo. Monta tu banda de rock y apóyate en los demás para conseguir entre todos, más visibilidad en las redes.

Twitter para escritores: grupos

Crea un grupo de escritores afines, apoya a otros escritores y ellos te apoyarán a ti.

8. Colabora con otros escritores

Como decía John Donne: «ningún hombre es una isla». Somos partes de un mismo continente. Hace un tiempo leí a Ana González Duque hablar de «coopetencia«, que es un palabro maravilloso para definir la cooperación entre escritores que son, en realidad, competidores.

Sí, por raza somos competitivos y nos jode en el alma que otro escritor publique algo —lo que también nos convierte en unos cretinos—. Pero creo que es hora de superar eso. Tenemos mucho más que ganar unidos que enfrentados.

Trabaja con otros escritores, suma tu voz a la suya y juntos llegaréis a más gente. Crea un grupo de escritores, haz un chat en vivo en Twitter con otros escritores, colabora en un podcast, haz un Hangout… Tienes muchas posibilidades.

9. ¿Has pensado en el vídeo en directo?

Lo bueno de tener un smartphone es que puedes hacer casi cualquier cosa.

Conecta con tus seguidores en directo. Si vas a la librería y te encuentras el libro de algún colega, haz un vídeo. Si vas a un evento literario haz de reportero dicharachero y conecta en directo… O simplemente, siéntate al final del día y habla con tus seguidores, responde a sus preguntas, cuéntales cómo ha ido tu sesión de escritura, cómo está funcionando esa novela en la que estás trabajando…

10. Aprende algo nuevo

Una de las mejores formas de demostrar que eres una persona cercana es justamente aprender algo y mostrar tu proceso de aprendizaje.

Si te fijas, la mayoría de los grandes gurús del marketing, te muestran su proceso de aprendizaje. Crean una página desde cero e inventan un método mágico para posicionarse. Los acompañas durante todo el experimento y, cuando ya estás enganchado totalmente, ¡zasca! te venden un curso carísimo… Y tú lo compras porque has visto el proceso y ves que funciona.

Aprende algo nuevo. ¿Siempre has querido dibujar? Pues aprende a dibujar y comparte con tus seguidores tu proceso.

11. Olvida todo lo que sabías sobre Twitter

Odias Twitter. Lo entiendo. Hay gente muy gilipollas en Twitter. Pero quizá el problema no sea la plataforma, sino la gente a la que sigues. ¿Te lo has planteado?

¿No es posible que, en tu afán por acumular seguidores estés dando follow a todo Cristo y que estés siguiendo a un montón de idiotas que no te aportan nada?

Twitter ha cambiado mucho en los últimos años. Podemos hacer vídeos en directo, tenemos los chats en directo, podemos escribir 280 caracteres… Piensa en tu estrategia, piensa en la gente a la que sigues. Recapacita. Quizá tengas que cambiar y reenfocar toda tu estrategia, limpiar ese escaparate y empezar de cero.

Nunca es tarde para empezar.

12. No te olvides del calendario

Odio con toda mi alma los tuits de buenos días. Son inútiles. Tampoco me gustan los típicos #FelizLunes ni los #PorFinViernes… Ya sé qué día es. Tengo un calendario. También tengo ojos y una buena percepción del tiempo, por lo que sé que es un nuevo día, no necesito que me lo recuerdes. ¿Crees que es una estrategia eficaz dar los buenos días? Pues no lo es. Veo a diario, cientos de tuits de este tipo y, la inmensa mayoría, tienen entre 0 y -10 comentarios, RTs y me gustas.

Eso significa que estás invirtiendo tiempo y esfuerzo en una acción inútil. Cambia el chip. La época de los juernes, por fin es viernes y conejitos tristes de lunes, ya pasó… Hace 10 años.

Sin embargo, si eres escritor puedes utilizar el calendario a tu favor. Mi colega R.R López tiene algunos artículos buenísimos con libros sobre el otoño o sobre el invierno. Utiliza el calendario, si escribes terror aprovecha Halloween o haz una lista de todos los buenos libros y películas de terror y publica una imagen con alguna anécdota el día de su estreno/publicación.

13. Crea más vídeo

El vídeo es cada vez más importante. Hoy en día es el mejor contenido que podemos incorporar a nuestra estrategia. Funciona como la seda.

Trabaja una estrategia de contenidos con el vídeo como parte importante. El podcast no está mal… pero desde finales de 2017 el vídeo es el rey del contenido.

14. Aprende a desconectar

El verano de 2018 ha sido especialmente duro para mí. He tenido mucha carga de trabajo y he pasado una muy mala racha en lo personal y las redes sociales no ayudan en este aspecto. Pero sobreviví. Supe desconectar a tiempo.

No entres en Twitter antes de irte a la cama. No te lleves el teléfono a la cama. Ya… Lo usas como despertador… ¡Sorpresa! Existen despertadores y son muy baratos, ¡cómprate uno! Aprende a desconectar de las redes sociales. Deja que tu cerebro se limpie de toda la basura que vuela en tu TL. Las redes sociales no son la vida real, solo son una herramienta. En nuestro caso son una herramienta para un fin: ganar visibilidad y mostrar nuestras novelas al mundo.

Cerrar tus redes sociales de escritor

De vez en cuando tienes que saber cerrar el chiringuito y olvidarte de todo esto.

Si quieres algo personal, crea una cuenta personal. Separa los dos aspectos de tu vida. Si pretendes unir en tu cuenta de escritor lo personal y lo profesional te volverás loco.

Yo he tenido que aprender a alejarme de las redes. Si no lo hubiera hecho, ahora mismo estaría harto de todo y, ni siquiera podría hacer mi trabajo. Necesitas alejarte de vez en cuando y respirar. Cuando salgas con tus amigos o tu pareja a cenar, no cojas el móvil. Déjalo en casa. Verás como el mundo seguirá ahí cuando regreses.

Aprende a desconectar.

15. Utiliza las herramientas correctas

Hay muchas herramientas para gestionar tus redes sociales. Muchísimas.

Yo he reunido unas pocas en un sencillo curso que podrás encontrar en la plataforma de Marketing Online para Escritores. No te voy a marear con 200 herramientas, ni nada de eso. Solo unas pocas herramientas muy sencillas y muy útiles que te irán de maravilla en tu día a día. Aprende a usar esas herramientas, olvida todo lo que sabes de Twitter.

Y recuerda no tomarte las redes como algo personal; son solo negocios.

Conclusión

Y nada más. Solo una última cosa antes de que te vayas y programes este artículo en Buffer: Recuerda el consejo 14 porque seguramente es el más importante que puedo darte. Aprende a desconectar.

En fin, espero que te haya gustado y que te resulte útil este artículo. Y ya que estoy por aquí, ¿te gustaría que hiciera alguna de estas acciones en mis redes sociales?