Si sueles leerme ya sabrás que tengo predilección por los relatos cortos. Desde que comencé a escribir, he ido publicando muchos relatos. Los relatos me han permitido en primer lugar publicar y, en segundo lugar, hacer cosas como ampliar el universo de mi primera novela Blackwood, con textos tan diferentes los unos de los otros como Nosotros Cazamos y Viejas Huellas.

Por desgracia, el relato corto es un formato que no suele gustar a las editoriales. Sin embargo, la autopublicación nos abre una puerta y nos ofrece libertad para publicar lo que nos da la gana. Amazon y plataformas como Wattpad nos han devuelto la libertad de poder publicar relatos cortos, microficción y cualquier cosa que se nos ocurra. De alguna forma, Internet nos está devolviendo a la era del pulp, con formatos y revistas que andan siempre a la caza relatos cortos para publicar.

Publicar relatos cortos, puede ser una buena base para crear una estrategia de visibilidad como escritor. La autopublicación nos ofrece una fuente casi inagotable de oportunidades para vivir como escritores y el relato corto es otra de ellas.

Amazon, las revistas, Patreon… Todas son buenas opciones para publicar relatos cortos y aumentar tus ingresos como escritor. No te estoy diciendo que con los relatos vayas a vivir de la escritura, pero en Internet —como dicen en mi pueblo— «toda piedra hace pared».

El potencial del relato corto

Hugh Howey es un escritor independiente anglosajón —ya, ya, público y opciones diferentes—, autor de Wool. Wool no es un relato como tal, pero tampoco es una novelette, tiene una extensión de unas 12000 palabras, lo que la sitúa a caballo entre una cosa y la otra.

Wool fue un ejercicio práctico, más que algo planificado. La escribió, la maquetó y la subió a Amazon sin pensárselo demasiado y sin hacer promoción. Para él no era importante, era algo que hacía; escribir, maquetar, publicar. Era un paso en su calendario de trabajo. Además, creía que era su obra menos comercial.

El hecho es que llegó al público. En un mes había vendido más que todas sus novelas juntas. Mil copias vendidas el primer mes. Tres mil en el segundo mes y diez mil en el siguiente. Tenía el correo electrónico inundado de mensajes de sus seguidores, tantos que tuvo que ponerse a escribir la segunda parte.

El resto habla por sí solo; Ridley Scott tiene los derechos de las películas y hay un batallón de editoriales potentes llamando a su puerta. Howey ha hecho algo que todos los escritores independientes deberíamos hacer; ha cedido los derechos en papel, pero conserva los derechos del libro digital.

Fenómeno Amazon y las series

En Amazon sucede algo muy curioso: las series de relatos cortos o de novelettes funcionan de maravilla. De alguna forma, Kindle y el formato digital han revivido el gusto por el relato corto en formato serial.

En España tenemos como ejemplo la serie de la señorita Starling de Ana Bolox o los ya famosos casos del detective Ethan Bush de Enrique Laso.

Ideas y otros puntos de vista

El relato corto también es una gran forma de ampliar la información de tus obras. Como te he dicho al inicio, yo uso los relatos cortos para ampliar el universo de mi novela Blackwood.

He escrito relatos implicados directamente en la trama como 1949 y otros que no tienen absolutamente nada que ver con la historia. Nosotros Cazamos, por ejemplo, está situado en Blackwood, pero su desarrollo no tiene implicación con la novela. Lo mismo sucede con Viejas Huellas que, si bien nos amplia información sobre el Wendigo, no tiene una conexión real con los hechos de Piel Y Huesos.

Por otra parte, y en un formato algo más largo, escribí La Carne y La Sangre. En esta historia los hechos también se desarrollan en el pueblo de Blackwood, pero en este caso, durante el nacimiento de la comunidad. Lo que me permitió mezclar el terror con el western —un género que me encanta—.

Los relatos cortos te permiten crear y ampliar tu universo. Puedes perfilar nuevos personajes, ofrecer otros puntos de vista y aprovecharte del trabajo que ya has hecho. O puede que sea al contrario, que sea un relato el que ponga las semillas de la novela. Esto es lo que ha sucedido con Mariposas de Acero de David Olier, que originalmente era un relato que formaba parte de Memoria Selectiva y que ahora se está convirtiendo en novela.

¿Qué es un relato corto?

Tener claro qué es un relato corto, tiene más miga de la que te crees. Los números bailan de una página a otra. Hay algunos que consideran relato corto —o novelette— cualquier cosa por debajo de las 50.000 palabras. Los hay que consideran que el relato corto termina en las 10.000 palabras. Sea como sea, yo creo que cualquier texto por debajo de las 40.000 palabras se puede considerar relato corto.

Vamos a ver cómo podemos clasificar cada una de estas denominaciones. Para clasificarlas usaré las medidas de los premios Hugo —gracias a Víctor Selles por esta información, eres un crack—.

Novella

La novella es un formato bien conocido. Podemos considerar novella cualquier texto entre 17.500 y las 40.000 palabras. Este fue un formato muy popular en los tiempos de la ficción pulp, pues con una de estas se llenaba una revista entera.

Con la autopublicación este formato se ha recuperado. Entre autores indepndientes y autopublicados es bastante habitual encontrar estas extensiones —realmente es raro encontrar algo que supere las 50.000 palabras—.

Este es un formato ideal para la autopublicación. Es una extensióna manejable para el autor; tanto en trabajo como en costes —algo de lo que se suelen olvidar los escritores—. La novela funciona bien con un solo personaje y una sola trama. Un ejemplo sería El Cartero Llama Dos Veces de M. Cain, cuya trama es un triángulo amoroso que acaba mal.

Stephen King también suele trabajar este formato. Algunos de sus mejores trabajos como El Cuerpo, Rita Hayworth y la redención de Shawshank o La Milla Verde —las tres llevadas al cine—, son claros ejemplos de cómo este formato puede producir grandes historias.

Novelette

La novelette es un texto más corto que el anterior, normalmente cualquier historia entre 7.000 y 17.500 palabras será considerado una novelette. Es un formato que personalmente me encanta, nos ofrece más espacio que un relato corto, pero no requiere la complejidad y el esfuerzo de una novela.

Al igual que su hermano mayor la novella, funcionan mejor si solo tienen un personaje principal y una trama. El ejemplo de Wool, es perfecto, se trata de una serie de novelettes que funcionan de maravilla juntas. También las obras de H.P Lovecraft como La Llamada de Chtulhu, En las Montañas de la Locura o El Horror de Dunwich, son ejemplos de novelettes.

Como te he dicho, este es un formato que disfruto muchísimo. La Mano del Muerto, publicada en Pulpture, mi western zombie, es una novelette. Como también La Carne y la Sangre, que amplia el universo Blackwood.

En España tenemos suerte, pues la mayoría de las editoriales de género están apostando por este tipo de formato. Pulpture, Cazador de Ratas y Cerbero epublican series de novelettes con unas ediciones muy curradas y muy bien trabajadas.

Relato Corto

La forma más conocida y popular. Un relato corto puede ser tan bueno como una novela, a veces, incluso mejor. Los ejemplos más claros los tenemos en los grandes relatos de Poe, El Corazón Delator o La Caída de la Casa de Usher son ejemplos de relatos que no tienen nada que envidiar a una novela.

El formato más habitual está entre las 1.000 y las 7.000 palabras. Son intensos y suelen comenzar In Media Res, sus finales deben ser impactantes y deben remover algo en el lector. Catedral de Raymond Carver es un ejemplo de un relato corto impresionante.

Publicar relatos cortos es mucho más sencillo de lo que crees. Hoy en día existen muchísimas opciones. Las editoriales de género suelen convocar certámenes para publicar antologías y también lo hacen las revistas, que convocan certámenes para cada número. Existe la opción de publicar tus relatos en Wattpad, en Amazon, los puedes regalar a tus suscriptores…

Yo he publicado recientemente dos relatos. Uno de ellos, Tres de Cuatro, en la revista Hyperspace de Pulpture y el otro, Ritos Paganos, en un compendio con varios relatos llamado Ira de Dioses, también de la editorial Pulpture.

Microrrelatos

Cualquier texto por debajo de las 1.000 palabras. Es un formato que está bastante de moda, apareción con Internet y fue cogiendo ritmo gracias a las rede sociales. Se ha usado bastante para los creepypasta.

Funciona muy bien en Twitter, donde se suelen hacer concursos de microficción usando un hashtag que suele representar la temática o la cuenta que organiza el concurso. Algunas editoriales independientes organizan certámenes de microrrelatos y publican las antologías.

Cómo publicar tus relatos cortos

Publicar relatos cortos es más sencillo que nunca. Internet y las diferentes opciones de autopublicación nos ofrecen mucha libertad para hacerlo. Aunque sigue habiendo muchos lectores que no se sienten cómodos con ellos o que prefieren las novelas, existe otro público entregado que disfruta de este tipo de literatura.

Los relatos cortos pueden ser una fuente de ingresos extra como escritor, aunque no deberías centrarte en ellos para vivir de la escritura. Si los publicas sueltos no podrás competir en precio con las novelas y, si publicas en antologías de editoriales, las regalías serán realmente bajas.

Poner precio a tus relatos en Amazon tiene su ciencia —y hay muchos artículos en Internet con buenos consejos para hacerlo—. Sin embargo, casi siempre es cuestión de experimentar. Aquí no hay nada escrito en piedra y lo que funciona para un escritor, puede no funcionarte a ti. Experimenta, prueba y cambia los precios durante un año, anota los resultados y quédate con lo que mejor te funcione.

Kindle, Amazon y sistemas de autopublicación

Amazon siempre es la primera opción. Puedes escoger el programa de Select, aunque deberías tener cuidado, sobre todo, por los temas de exclusividad. Si prefieres tener libertad de publicar tu relato corto en otras plataformas como Lektu o Kobo, no entres en el programa Select.

Si vas a publicar solo en Amazon entonces aprovecha, ya que te ofrecen la posibilidad de ofrecer descuentos y 5 podrás regalar el relato durante 5 días. Esto es ideal para promocionarlo en las redes sociales.

Una buena idea, si estás trabajando en una serie de relatos sería —una vez los tengas todos terminados—, publicar el primero. Aprovechar los 5 días que te ofrece el sistema de Kindle Select para promocionarlo en redes y, dejar una semana o dos de margen para que se descargue. A partir de aquí puedes ir publicando el resto de relatos, semana tras semana a un precio normal.

Regalos y Lead Magnets

Tu lista de suscriptores es una de las mejores herramientas de un blog de escritor. Si tienes un blog de escritor, regalar un relato corto a tus lectores es una buena forma de engancharlos. Sobre todo, si aún no te conocen.

Si buscas lectores —y no otros escritores a los que vender servicios—, un relato corto centrado en tu temática y género, sería uno de los mejores regalos que puedes hacer a tus lectores.

Yo te recomiendo que no regales un relato corto sin más. Cúrratelo un poco, que tus lectores vean lo que vales. Regala una novelette —unas 10.000 o 12.000 palabras estará bien—. Piensa que no quieres un suscriptor más, quieres un lector fiel.

Seriales

Como si fuera un homenaje a los buenos viejos tiempos del pulp. Serializa tus publicaciones. Esto es lo que han hecho autores españoles como Enrique Laso, quien serializa sus novelas —con un precio adecuado—, esto permite crear una audiencia fiel.

Crear esta serie de narraciones muy al estilo de las series de televisión como True Detective, te facilita la creación de una audiencia fiel. Además, la promoción te resultará más sencilla.

Cuidado con esto. No quieras engañar a tus lectores. Si tienes una novela y la mutilas, creando varias novelettes o novellas, el lector se dará cuenta. Cada pieza de la serie debe ser satisfactoria por sí misma. Cada uno de los episodios debe tener su propio inicio, sus tramas y un final satisfactorio. Un cliffhanger no funcionará si el personaje no se ha enfrentado y resuelto antes una serie de problemas. El lector debe empatizar con él para atraparlo y que siga leyendo.

Promocionar una novela

Un relato corto es una forma ideal de promocionar una novela. Yo mismo utilicé los relatos cortos para promocionar mi novela Blackwood: Piel y Hueso. Unos tres meses antes de la publicación de la novela, publiqué el relato Viejas Huellas ambientado en la zona de Blackwood y, cuando publicamos la novela, regalé 1949, un relato centrado en 3 personajes secundarios.

Stephen King, acaba de regalar un relato corto, Laurie, como parte del material promocional de su próxima novela Elevation. Y no es el único, autores como Lee Child, Michael Conolly o Janet Evanovich usan los relatos en la promoción de sus novelas.

Revistas

La mayoría de revistas de literatura aceptan relatos. En cada número las revistas publican un certamen para escoger relatos cortos que publicar. Algunas, como es el caso de Windumanoth, también publican relatos de autores conocidos y traducciones.

Las revistas son un escaparate inmejorable para cualquier escritor. Publicar un relato en un revista de género puede ser un trampolín excelente para tu carrera de escritor. En España tenemos revistas muy potentes como Windumanoth, Tantrum, Hyperspace, Supersonic… Si quieres publicar, entra a leer las bases o ponte en contacto con los editores.

Por diversión

Hace un par de años me dio por seguir el consejo de Ray Bradbury y escribí un relato a la semana durante un año. Eran relatos cortos, siempre por debajo de las 5.000 palabras. Como él mismo decía, puedes escribir un mal relato, incluso diez… Pero es imposible escribir 52 relatos malos.

Muchos de esos relatos han quedado en mi disco duro, otros los publiqué en Wattpad. Algunos los regalé y otros están publicados en revistas —como las desaparecidas Ánima Barda y Argonautas—. El tema está en escribir, sin más. Escribir relatos es un gran reto para un escritor, te hará ganar músculo, puede que encuentres ideas que quieras desarrollar y, además, te divertirás.

Producir historias

Un escritor —salvo extrañas excepciones— no vive de un solo libro. Es importante escribir, tal y como te he dicho arriba, tienes que escribir cada día. Los relatos son ideales para esos momentos entre novelas o correcciones, en los que deberías escribir pero estás algo saturado.

Edgar Rice Burroughs, el autor de las novelas de Tarzán, decía: «si escribes una historia, puede que sea mala; pero si escribes cien, tienes todo a tu favor».

Yo mismo he recogido muchos de los relatos que he ido escribiendo —y que sigo escribiendo—. Mi idea es dividirlos en dos antologías que iré publicando cuando tenga preparadas. Esto mismo es lo que hará mi colega R. R López con una antología que está preparando y que he tenido el honor de prologar.

Publicar relatos cortos en los tiempos de Amazon

Como puedes ver Internet y la autopublicación nos facilita bastante lo de publicar relatos cortos. Para mí, que siempre he sido un firme defensor del relato corto, esto es una gran alegría. Si como yo, eres de los que prefieren los relatos cortos, aquí te he dejado un montón de buenos consejos para que publiques.

Ahora te toca a ti, ¿te gustan los relatos cortos? ¿Prefieres las novelas? ¿Crees que el relato corto es un formato molesto o prefieres los relatos a las novelas?