Parece que el artículo que escribí sobre ser malos escritores, tocó la patata a más de uno. He recibido varios contra-artículos… Aunque yo más bien los llamaría continuaciones.

El que os presento hoy lo ha escrito Cris Mandarica, ya la conocéis de sobra. Es la que está detrás de la pistola, nunca mejor dicho. Autora del libro Detrás de la Pistola publicado en Libros.com, Cris es una habitual de mi blog y de mis redes y una escritora a la que hay que marcar de cerca si te gusta la novela negra.

Sin más, te dejo con ella.

Por qué publicar es como buscar trabajo

En diciembre Jaume publicó en este, su blog, un artículo en el que nos decía que éramos malos escritores, y lo sabíamos. Leyendo los consejos que nos daba (que no eran nada que no supiésemos pero que sí son muy necesarios y, aún así, muchos los siguen ignorando) me di cuenta de que intentar publicar un libro y venderlo es lo mismo que intentar conseguir un empleo.

1. Envía tu curriculum

Cuando quieres conseguir trabajo, lo primero que haces es enviar tu currículum; lo haces tras haber visto una oferta en la red (en portales específicos de búsqueda de empleo) o en periódicos, o bien de manera espontánea, porque has buscando posibles empresas, te ha gustado esa, crees que puedes encajar, te gusta lo que crees que puede ofrecerte y contactas con ellos. Has indagado previamente sobre la empresa para tratar de conocer tus posibilidades, porque de nada sirve enviar tu currículum a un despacho de abogados si has estudiado enfermería.

Tu currículum está compuesto por tu formación y tu experiencia profesional y, junto a él, también envías una carta donde te presentas y en la que intentas dirigirte personalmente a quien va a leerla. En ella le cuentas por qué tú serías un buen candidato para trabajar en su empresa, es decir, te vendes.

2. Entrevista personal

Si tu currículum pasa el primer filtro de la empresa te llamarán para hacer una entrevista. Pones todas las facilidades de día y hora para acudir, vas con tus mejores galas y con la mejor disposición, entras en la sala y estrechas la mano con firmeza. Hablan contigo y tú vuelves a contarle tu currículum y, además, respondes a sus preguntas de la mejor manera que sabes. Normalmente, deberás pasar varias entrevistas: reclutador base, jefe de personal, la persona para la que vas a trabajar y el encargado de autorizar la contratación.

Tienes paciencia, esperas con ilusión a que te llamen para la siguiente entrevista, vuelves, no te importa repetir lo mismo a diferentes personas aunque en cada nueva cita intentas aportar algo nuevo, cosas que quizá se te han quedado en el tintero en la primera reunión. No te cansas, quieres ese trabajo y estás dispuesto a realizar las entrevistas que sean necesarias con tal de conseguirlo.

3. Contratación, o no

Si te contratan, en una última reunión negociarás las condiciones (tales como sueldo, horario y vacaciones), de acuerdo con tu habilidad y con tu necesidad, pero bien es cierto que no aceptarás el trabajo por un sueldo que apenas te dé para comer a no ser que estés empezando y prime más la necesidad de adquirir experiencia que de tener un sueldo digno (creo que todos hemos pasado por eso).

También puede pasar que no te llamen. ¿Y qué ocurre luego? Vuelves a empezar, pero, ¿otra vez igual? No sé qué haces tú, pero yo intento preguntar cuál ha sido la causa por la que no he resultado seleccionada. A veces no contestan, pero cuando lo hacen obtengo información adicional para no volver a fastidiarla en una próxima entrevista.

Tras un año aplicando este método en la búsqueda de empleo, puedes pensar que no he logrado nada (porque sigo donde estaba), pero lo cierto es que cada vez quedo más arriba en el proceso selectivo (en el último fue un mano a mano que se decidió porque yo no dispongo de la posibilidad de incorporación inmediata, pequeño detalle); por lo tanto, cada vez estoy más cerca de mi objetivo.

Busca publicar tu libro

Ahora lo que me pregunto es por qué la mayoría de los escritores no hace esto mismo cuando se trata de intentar publicar su libro. Es decir:

1. Enviar una carta con tu formación y tus publicaciones, dirigida a una editorial en la que creas que puedes encajar porque te has molestado en buscar información sobre ella previamente; y enviarlo a donde la propia editorial indica (ya sea una dirección de correo electrónico o postal) y cómo ellos necesitan que se mande (por ejemplo, si piden las treinta primeras páginas o los cinco primeros capítulos no hay que enviar el libro entero).

2. Mantener una conversación con la editorial si te dan la oportunidad; intentar averiguar qué buscan para convencerlos de que puedes ofrecérselo. Esperar a que respondan, tener paciencia, contestar a todas las preguntas que te planteen, y volver a esperar, porque quieres publicar con ellos y te armarás de toda la paciencia que sea necesaria con tal de conseguirlo.

3. Negociar las condiciones si te aceptan, porque una novela ha requerido trabajo y ese trabajo tiene un precio. Y si no te aceptan, intentar saber qué es en lo que has fallado para mejorarlo de cara a futuros envíos. Y volver a intentarlo, una y otra vez, porque estás seguro de que quieres publicar tu libro y no vas a parar hasta conseguirlo.

Escribir es un trabajo así que, si quieres vivir de ello, ¿por qué no te lo tomas como tal?