En la Noche de los Tiempos está considerado por los expertos como el último de los grandes relatos de H.P Lovecraft. He dedicado este último mes a explicar quién fue el Rey de Providence, cómo puedes empezar a leer su obra y cómo puedes adentrarte en el horror cósmico, ese subgénero que inventó.

He querido rematar este mes con la reseña de En la Noche de los Tiempos, un relato que a mí, personalmente no me gustó en su momento, ya que Lovecraft se excede en las descripciones y la narración, algo que me saca un poco de la lectura.

Originalmente fue escrita entre noviembre de 1935 y febrero de 1936, la historia fue publicada en la revista Astounding Stories en junio de 1936 y su portada, mostrando miembros de la Raza Antigua, es una de las más icónicas de la cultura pulp.

En la Noche de los Tiempos

Hacia el final de su carrera, Lovecraft había abandonado el terror clásico en pos del horror cósmico, aumentando la creación y la formación de sus «Mitos de Cthulhu». Había dejado atrás también la ciencia ficción más dura, centrándose en esa mezcla tan peculiar entre terror y ciencia ficción.

En la Noche de los Tiempos es una de sus narraciones más sólidas. Nos cuenta la historia de un hombre cuya mente es secuestrada por unos alienígenas, conocidos como la Gran Raza de Yith. Estos, que habitan en un pasado remoto de la Tierra, viajan en el tiempo ocupando las mentes de otros seres vivos. Para estos «viajes temporales» secuestran la mente del sujeto y la relegan a su propio cuerpo.

El propósito de estos secuestros es asegurarse el conocimiento de una determinada época. Durante el intercambio, el anfitrión, relegado al cuerpo del secuestrador, también puede aprender cosas de esta Gran Raza, además de conocer el entorno prehistórico y las razas que lo habitaban.

Como ya te expliqué en el artículo sobre el horror cósmico, una de las bases del terror lovecraftiano es la insignificancia del hombre. En En la Noche de los Tiempos, explota un miedo nuevo —muy de moda hoy en día—: la erradicación del conocimiento en favor de la ignorancia brutal. Este miedo lo experimentó el propio autor durante su estancia en Nueva York.

En el relato, la Gran Raza de Yith son el último bastión del conocimiento, los cronistas de todo el saber universal y buscan asegurar ese conocimiento. Pero tienen un gran enemigo, los Pólipos Volantes que habitaban en ciudades ciclópeas de basalto. Estos Pólipos tienen unas mentes tan antiguas que la Gran Raza no puede conectar con ellos.

Los Pólipos Volantes atacan a la Gran Raza erradicándola por completo y estos, para asegurarse la supervivencia, lanzan sus mentes hacia el futuro.

La ausencia del conocimiento

La base del terror de este relato, compartida por el protagonista, el profesor Nathaniel Wingat Peaslee, es que la ausencia de conocimiento, solo provoca caos. Sabiendo esto, Peaslee nunca podrá volver a descansar y su mente no es capaz de soportar semejante terror.

El mismo Peaslee atraviesa un estado caótico cuando todo el conocimiento adquirido mientras su mente ocupaba el cuerpo de un miembro de la Gran Raza le es borrado. Se sirve de toda la fuerza de su intelecto superior para desenterrar los recuerdos, pero al hacerlo descubre algo terrible: al final solo quedará el caos.

Un maestro del terror

A pesar de que a mí, personalmente, no me enganchó la historia, tengo que reconocer que es una de sus mejores obras. En la Noche de los Tiempos impresionará a los amantes de Lovecraft, del terror y también a los aficionados a la ciencia ficción.

Este relato demuestra que Lovecraft, hacia el final de su vida, se había convertido en una fuerza impulsora en la literatura de terror y que, de haber seguido escribiendo, hubiera sido capaz de crear grandísimas historias.