No hay vida más allá de Internet. El marketing tradicional, el de la parada del autobús y los anuncios en las páginas interiores de la Interviú, está muerto. Es tan estéril como las colinas rocosas de Marte. El marketing editorial ha cambiado, por mucho que se resistan. Pero editoriales y escritores se empeñan en una obstinada resistencia; como el Inquisidor que se niega a abandonar la hoguera, a pesar de que la ciencia demuestra que no existen las brujas.

Internet ha cambiado el juego. Ha cambiado la forma en que nos comunicamos, en que hablamos, y cómo pensamos. Internet ha producido cambios a niveles muy profundos; hemos convertido nuestros hobbies en trabajo gracias a esta herramienta. Aprendemos sin necesidad de escuelas, somos nuestros propios maestros y, además, tenemos la posibilidad de enseñar a los demás todo lo que hemos aprendido.

Se ha creado una especie de «cultura colectiva» en la que cada uno pone su grano de arena. Con Internet se ha democratizado todo. Aparecen cantantes en Youtube que se convierten en estrellas y, en la escritura, Wattpad ha producido ya algunos grandes bestsellers.

No hay mayor signo de cambio que el ver cómo una plataforma gratuita, en la que se comparten historias, produce novelas que acaban siendo grandes éxitos de ventas.

El 60% de los mejores puestos de trabajo del futuro, todavía no se han inventado.
Thomas Frey.

La visibilidad del escritor en Internet

Cierra los ojos. Imagina que estás en Washington. Hace calor, el sol pica fuerte y estás en mitad de una gran muchedumbre. Puedes oler la excitación en los demás y tu propio corazón late desbocado. Frente al Lincoln Memorial, hay un pequeño atril, preparado y detrás de él un hombre sencillo, pero con un poder arrollador. Es el doctor King y está a punto de lanzar uno de los más grandes discursos que se recuerdan; el I Had a Dream.

Ahora abre los ojos e imagina que en el Lincoln Memorial no hay 200.000 personas. Imagina que está solo el doctor King, hablando la estatua sentada a su espalda… ¿se recordaría ese discurso? ¿Y si, en lugar de hablar a una plaza vacía de Washington, lo hubiese hecho en el baño de su casa, solo frente a un espejo?

¿Ves por dónde voy?

Necesitas visibilidad. La necesitas como escritor, como desarrollador de software, como programador web, como cantante o como líder social. No importa lo que hagas, necesitas que la gente vea y entienda lo que haces para que te sigan.

Los escritores, queremos vender nuestros libros —aunque digamos que solo escribimos por amor al arte—. Sin visibilidad en Internet, no venderemos libros y, por tanto, no podremos vivir de lo que nos gusta y tendremos que estar atados a nuestros trabajos de Clark Kent, esos que nos roban tiempo de escritura y que, reconócelo, te amargan la existencia.

El fin mismo de escribir es ser escritor. Por el camino puede que escribas para entretener, porque te gusta escribir o porque te sale del ciruelo. Pero el fin real —el centro, donde no existe la mentira ni la falsa humildad— es dedicarte a eso en cuerpo y alma. Hacer de la escritura tu trabajo y tu fuente de ingresos.

El marketing editorial y la resistencia del escritor

No entiendo muy bien cuál es el problema, pero a pesar de toda la información que existe en Internet. A pesar de todas las páginas, talleres, manuales, cursos, vídeos de Youtube y libros que pululan por ahí, escritores y editoriales siguen sin tener ni idea de marketing.

Una y otra vez me encuentro con los mismo errores de siempre. Redes sociales vacías de contenido o llenas de promociones. Páginas de editoriales sin blog. Autores que, en lugar de tener un blog de escritor lo tienen para escritores. Escritores que creen que el marketing es una cosa de mercenarios que asesinan y violan a bebés.

Internet ha cambiado el juego pero escritores y editoriales siguen haciendo las cosas a la antigua. Descubre qué es el marketing editorial y cómo puede ayudarte a ser visible y vender más libros.Los que trabajamos en marketing no somos piratas berberiscos y no andamos detrás del dinero de nadie. Somos escritores, como tú, como él y como ella, que entendemos que Internet lo ha cambiado todo y que tenemos que adaptarnos.

Amazon ha desplazado, en su mayor parte, las ventas editoriales tradicionales. Si pretendes ser uno de esos escritosaurios, cuya única finalidad en la vida es darle a la tecla de su máquina de escribir —o al cincel de su tablilla de piedra— sin preocuparse de nada más… Lo mejor que puedes hacer es inventarte una máquina del tiempo y viajar a 1800, cuando el mercado editorial estaba en su mejor momento.

Te aseguro que vas a tener más suerte encontrando un tutorial en Youtube para construir una máquina del tiempo, que vendiendo libros sin entender cómo funciona el marketing digital o el marketing en Amazon.

Y las editoriales no quieren entender cómo funciona Amazon ni las redes sociales. Lo único que saben, como siempre han sabido, es poner pasta sobre la mesa. Si aparece un escritor súper ventas en Amazon, le enseñan la pasta y lo compran. Lo mismo hacen con los de Wattpad. Apuestan por ellos, ponen mucha pasta sobre la mesa, contactan con algún estudio de cine y ya está. Trabajo hecho.

Luego hacen cosas tan maravillosas como poner un libro en descarga digital a más 10€ y con DRM… Pasan los meses y de ese libro solo se vende un ejemplar. La editorial se echa las manos a la cabeza, ¿cómo es posible? Seguro que ya sabes cómo es posible…

Amazon y el marketing editorial

La tienda de Bezos tiene sus propias reglas de juego. Amazon no es una librería tradicional y no le importa lo abultado que sea tu presupuesto de publicidad. Si fallas con los precios, si la cagas con la categoría, con las etiquetas de tu libro o con los metadatos… Entonces adiós, te irás al pozo.

Tienes que comprender muy bien su sistema de visibilidad. Amazon funciona como un motor de búsqueda, tiene sus propios algoritmos y posicionar tu libro, en muchos aspectos se parecerá a posicionar tu blog en Google.

Y no solo de SEO en Amazon vivirá el escritor. También necesitas a tus lectores. Si al colocar tu libro en Amazon te equivocas de categoría, si fallas con las etiquetas y no consigues encontrar a tu lector ideal… Nadie comprará tu libro.

Amazon funciona, sobre todo, por recomendaciones. Internet tiene su parte mala y es que no está volviendo vagos. Ya no necesitamos pensar, ni perder tiempo en decisiones. Cuando acabas de ver una serie o una película, Netflix te aconseja qué puedes ver a continuación. Él toma la decisión por ti y tú te dejas llevar. Es normal; es fácil y cómodo. Amazon hace exactamente lo mismo, cuando un lector compra un libro, aparecen recomendaciones relacionadas con sus gustos.

Si has publicado una antología de relatos de terror sobre fantasmas, y has colocado bien las etiquetas y la categoría, cada vez que alguien compre un libro de terror, de relatos o de fantasmas, aparecerás tú. Si solo etiquetaste como terror o como relatos… Entonces aparecerás ante menos ojos. Lo que supone menos lecturas, lo que supondrá menos estrellas… Lo que te lanzará al abismo de los escritores olvidados.

Las editoriales y el lector 3.0

El lector, las reseñas y las estrellas son otro factor del que suelen olvidarse. Las editoriales cuelgan el ebook en Amazon, le ponen el precio y se olvidan. No se molestan en buscar lectores y reseñadores, ni siquiera piensan en poner el libro en pre-venta o en descarga gratuita para atraer lectores y conseguir lecturas y reseñas que aumenten la visibilidad.

Así es como las editoriales —y algunos escritores— tropiezan una y otra vez en Amazon. Así es como terminan el mes con 3 libros vendidos o con ninguno en el peor de los casos. No hay un trabajo real de marketing editorial, no se han preocupado jamás por entender cómo funciona Amazon. Tampoco parecen muy interesados en entender al lector ni sus necesidades.

De la misma forma que no se han preocupado por entender cómo funcionan las redes sociales, los blogs o las comunidades de Internet. Es como si, por ser una editorial, ya tuviesen todo el trabajo hecho. Pero no estamos en Mesopotamía el día antes del diluvio y la suya no es la única arca… Si levantasen los ojos de su ombligo, verían que todos tenemos una y que, si quieren que subamos a la suya, tendrán que hacerla diferente.

Internet ha cambiado el juego pero escritores y editoriales siguen haciendo las cosas a la antigua. Descubre qué es el marketing editorial y cómo puede ayudarte a ser visible y vender más libros.El lector quiere algo más que una buena edición —algo que también se está descuidando últimamente—. El lector moderno quiere ser parte de la compra. Los nuevos lectores se involucran con la compra, quieren opinar y que su opinión sirva para algo. Quieren tener una interacción con el escritor y con la misma editorial. Pero estas siguen lejanas, encerradas en sus torres de marfil y sin participar del diálogo con el lector en las redes sociales.

Editoriales 3.0

No todas son así y no todas tienen el mismo problema. Existen editoriales que están haciendo un buen trabajo de marketing. Son editoriales independientes, con mucho menos presupuesto que los grandes grupos y que, sin embargo, han sabido adaptarse.

Estas editoriales mantienen una comunicación excelente con sus lectores. Se han preocupado por conocer sus gustos y sus necesidades, hablan constantemente con ellos y los han incluido en sus estrategias de contenidos. Esto hace que el lector se sienta cómodo y se identifique con la editorial.

Algunas editoriales grandes han dado algunos pasos en este sentido. Aunque lo único que realmente han hecho ha sido crear una especie de «clubes de lectura», en los que regalan libros a blogueros y gente dispuesta a reseñarlos. Aunque en principio parece un movimiento hacia el contenido generado por el usuario, en realidad, no es más que simple interés comercial. Les van muy bien las reseñas y de esta forma consiguen unas cuantas sin tener que pagar a revistas especializadas.

Sigue sin existir diálogo con el lector.

La vanidad del escritor

Para muchos escritores las redes sociales e Internet son territorio comanche. A muchos les produce urticaria y a otros, simplemente parece que no les interesa. Me recuerdan a ciertos aristócratas franceses que petimetreaban en sus salones mientras el pueblo tomaba la Bastilla al asalto… Luego vino el susto, la guillotina y el «ayayay».

No quiero decir que tengas ser que ser un experto un marketing digital para vender libros. De hecho, si escribes mal, no hay marketing en el universo que te haga vender más. Si tu novela está mal escrita, llena de faltas de ortografía y de gramática, sin correcciones editoriales, con una historia insustancial y unos personajes aburridos, ninguna estrategia de marketing editorial conseguirá que vendas.

Dicho esto, no puedes ignorar el marketing si eres escritor. No importa que vayas a publicar en una gran editorial, sé de buena tinta que incluso publicando en las más grandes editoriales del mundo, necesitas trabajar en tu promoción. Tienes que saber qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. La editorial trabajará en la corrección, la maquetación y la publicación del libro. Te organizarán una presentación y el resto será cosa tuya.

Puede que, si tienes suerte, tengan en plantilla a un puñado de blogueros. Estos recibirán el libro y te harán reseñas positivas… Pero nada más.

La promoción de tu obra, incluso cuando está publicada bajo un sello editorial, recaerá sobre tus hombros. Las editoriales grandes, las que tienen presupuesto para promoción, están ocupadas trabajando para los grandes escritores —esos que venden millones y que han pagado tu libro—. Las editoriales pequeñas no tienen presupuesto, ni tiempo… Ni suelen saber cómo promocionarte y por eso, al final, eres como Juan Palomo.

El problema es que la mayoría de los escritores no saben cocinar… Y se acaban muriendo de hambre.

Métricas, alcances y espejitos mágicos

¿Qué es lo que quieres como escritor? Vender libros, supongo. ¿Cuántos libros quieres vender? Todos los que sea posible. Cuántos más mejor. ¿Cómo se consigue eso? Con muchos lectores. ¿Y cómo consigo muchos lectores? Pues con un blog y con muchos seguidores en las redes sociales.

Seguro que llegaste a esta conclusión por ti mismo hace mucho tiempo, ¿verdad? Y seguramente te pusiste a trabajar para conseguirlo. Muy bien… pero… ¿sabes cuál es la putada? Que todo eso no vale para nada.

¿Has visto esas cuentas de escritores con más de 15.000 seguidores? Entra en una de ellas. Ahora, mira cuántas interacciones tienen sus tuits. Sí, tienen muchísimos seguidores, pero sus publicaciones pasan sin pena ni gloria; la gente no comenta, no le da «me gusta» y no comparten. No tienen engagement.

Esas cuentas están llenas de seguidores vacíos. Es como promocionar tu obra en el cementerio más poblado del mundo. Sí, estarás rodeado de muchísima gente… muchísima gente muerta. Y los pocos que pasen por allí y no estén muertos, pensarán que eres un idiota, porque estás gritando en medio de un cementerio, como si fuera una verdulería.

Tener muchos seguidores será bueno para tu pequeño ego de escritor… Pero si ponemos esos números bajo el foco del marketing… No te sirven de nada.

Las métricas de vanidad —número de seguidores, visitas a tu blog, páginas vistas…—, son muy bonitas y quedan muy bien sobre el papel. Pero sin un objetivo concreto no sirven para nada. Si tienes todos los seguidores del mundo en tu cuenta, pero esos seguidores no tienen interés por tus libros, no te servirán de nada.

Las métricas que de verdad interesan son las que te traen el pan a casa. ¿Qué tasa de leads generas? ¿Qué cantidad de interacción tienes con tus seguidores? ¿Conviertes a los lectores en seguidores y luego en fans? ¿Logras convertir una nueva visita en una venta? ¿Sabes cuántas ventas quieres conseguir? ¿Y cuántas consigues? ¿Sabes cuántos suscriptores necesitas en tu lista para empezar a generar ventas?

Esas son las métricas que te interesan, el resto no sirve para nada. Me da igual que tengas una lista de 2000 suscriptores si, a la hora de la verdad, solo hay 3 que lean tus correos. No te va a servir de nada tener 20ks de seguidores en Twitter si ninguno llega a tu página y compra tu libro.

Internet ha cambiado el juego pero escritores y editoriales siguen haciendo las cosas a la antigua. Descubre qué es el marketing editorial y cómo puede ayudarte a ser visible y vender más libros.No es oro todo lo que reluce, ni siquiera los libros

Supongo que ahora mismo estás pensando que no tienes ni idea de qué hacer. Si los seguidores no valen de nada, si las visitas tampoco… ¿Para qué estamos en todo esto?

Pues por un motivo tan sencillo que se le olvida a todo el mundo. Estás aquí para conectar con tu lector.

Antes llegabas a la librería, te ibas a tu sección favorita, mirabas y, si un título te atraía, lo cogías y leías la sinopsis. Si era un libro de tu autor favorito, este proceso se acortaba bastante. Todo tiempo pasado fue mejor.

Piensa en cómo compras hoy en día. No solo con los libros. Cualquier cosa. Abres Google —o Amazon directamente— y tecleas el nombre de lo que estás buscando. Si estás a final de mes, igual le pones la coletilla «barato». Invariablemente acabarás en Amazon, encontrarás lo que buscas y antes de comprarlos, te asegurarás de que tenga buenos comentarios… Porque… ¿Cuándo fue la última vez que compraste algo sin haberte asegurado de que tiene buenos comentarios? Seguramente, ya ni te acuerdas.

Con los libros pasa lo mismo. Si entras en Amazon, lo primero que harás será ir a los comentarios. Si tiene malas reseñas o si no las tiene, tu decisión de compra se resentirá. Seguramente no lo comprarás. Es más, si alguno de los «libros recomendados» tiene buenas reseñas, comprarás ese en lugar del que habías pensado en primer lugar.

Eso es justamente lo que tienes que conseguir. Comentarios positivos. Reseñas en blogs. Estrellas en Amazon. ¿Cómo consigues eso si eres un autor desconocido? Trabajando tu presencia en la red. Pero trabajando mucho más allá de tu «blog de consejos reciclados que no te aplicas». Tienes que trabajar para conectar con tus lectores, tienes que saber crear una base de seguidores activos e implicados. Necesitas que tus lectores se preocupen por tu trabajo, que lo esperen, que quieran leerte y que estén ansiosos por saber algo más sobre ti.

Tienes que conseguir que, al publicar un libro, tus lectores se abalancen como hienas sobre él en esos preciosos días de pre-venta. Un buen día de pre-venta en Amazon hará más por ti que todas las reseñas positivas del mundo.

Los objetivos, las métricas y el camino de baldosas amarillas

Sigamos con las métricas de tu blog. ¿Tienes idea de cuál es tu público base objetivo? ¿Sabes cuál es la masa crítica de tu audiencia —ese mínimo sin el que no puedes despegar—? Si no sabes eso, ¿cómo vas a saber qué estrategia deberás llevar en tu blog? ¿O en tus redes?

El problema que tienen los escritores en la red es que quieren correr antes de andar. En el tiempo que llevo en esto he visto de todo.

Entiendo que el escritor no tiene que ser un experto en marketing. Pero si yo, que siempre he publicado en editoriales, sé cómo funciona Amazon… ¿Cuál es tu problema? Perdón, déjame que haga la pregunta correcta. ¿Cuál es tu excusa?

Nadie te va a pedir que seas un experto. Pero no puedes vivir en este nuevo ecosistema sin entenderlo. Eso sería como vivir en un país extranjero y negarse a conocer su lengua y sus costumbres. Puedes hacerlo, pero acabarás apartado, solo y amargado.

Necesitas alejarte un poco de todo el ruido. Tienes que centrarte en marcarte unos objetivos muy concretos. Objetivos SMART que te permitan llevar a tu blog desde el punto A al B, sin tener que dar rodeos innecesarios. Solo si eres capaz de marcarte unos objetivos concretos, medibles y alcanzables, lograrás que tus métricas de vanidad trabajen para ti. Si consigues marcarte unos objetivos y trabajas en ellos, podrás convertir a todos esos seguidores en una legión de fans, de lectores comprometidos que compren tu libro.

Antes de nada, tienes que entender cómo funcionan los objetivos. Siempre deberías trabajar con un objetivo a largo plazo —1 o 2 años vista— y otros mucho más pequeños. Ese objetivo largo podría ser conseguir vender 50 libros al mes. Para conseguir ese objetivo, tendrás que trabajar poco a poco e ir escalando.

  1. Crear un blog de escritor.
  2. Conseguir 100 visitas al mes en tu blog de escritor.
  3. Convertir a las visitas en lectores fieles; Lograr una tasa de conversión del 35% o del 20%—hay que ser realista—.
  4. Conseguir 3 suscriptores a la semana.
  5. Conseguir una lista de 300 suscriptores…

Como puedes ver, los objetivos son como escalones. Tienes que dar los pasos correctos y siempre uno detrás de otro. Nunca puedes mezclar objetivos que se encuentren en diferentes partes de tu embudo de ventas. Si estás en la fase de Descubrimiento —la parte más alta del embudo—, no puedes pensar en vender. Tienes que crear contenidos para que los lectores te descubran en Internet.

Internet ha cambiado el juego pero escritores y editoriales siguen haciendo las cosas a la antigua. Descubre qué es el marketing editorial y cómo puede ayudarte a ser visible y vender más libros.De ahí, podrás seguir trabajando. Cada uno de tus objetivos será un ladrillo. Y ladrillo a ladrillo, sellarás tu destino.

Marketing editorial y marketing para escritores

En nuestra pirámide de Maslowe personal, escribir está en la parte más alta, pero justo debajo debería aparecer el marketing.

Las editoriales llevan mucho tiempo descuidando esta parte de su trabajo. Llevan muchos años —demasiados— llevando la sartén por el mango y les está costando mucho comprender que les han birlado la tostada. Amazon y los escritores independientes han aparecido y, como unos trileros, les han cambiado el tablero de juego. De repente, se han encontrado con que todo lo que hacían ya no les funciona.

Al contrario que las grandes empresas, que han entendido que una página web no es suficiente, las editoriales siguen descuidando las redes sociales. No se comunican con los lectores, ni crean estrategias de contenidos. No se han planteado jamás cómo hacer que las nuevas tecnologías trabajen para ellas.

Hoy en día incluso las redes sociales se están quedando atrás en esta lucha. Ahora, con la apuesta por la UX —user experience— las aplicaciones son la apuesta segura. ¿Tan complicado es crear una app como la que tiene Amazon para que los lectores compren directamente de tu tienda? Una aplicación la mar de sencilla, una que permite a tus lectores reunirse e intercambiar opiniones, con la que puedan saber más sobre el escritor… Aplicaciones como Aldico son una maravilla visual… ¿Tan difícil es hacer eso?

¿Y qué pasa con la estrategia de contenidos? No he encontrado a ninguna editorial que tenga una buena estrategia de contenidos… Me gustaría saber de qué sirve un departamento de marketing si no es capaz de adaptarse… ¿Por qué no tienen blogs activos dedicados a sus lectores? ¿Por qué no tienen podcasts o canales de Youtube? Todo esto es muy sencillo de llevar y más barato que un anuncio en el metro… Además de que llegará mucha más gente.

¿Y qué pasa con la piratería? Es nuestro enemigo eso está claro. Pero… ¿y si en lugar de quejarnos, hacemos que trabaje para nosotros? Iron Maiden utiliza los metadatos de la base de Torrent para organizar sus conciertos; tocan allá donde más se descargan sus canciones. ¿Por qué no usan esos metadatos para saber qué es lo que más descarga la gente? ¿Por qué no se busca una mejor forma de protección de los libros? Algo como la encriptación de las criptomonedas, que permite registrar y seguir un archivo allá dónde vaya…

Aunque muchas editoriales comienzan a despertar, la triste realidad es que les está costando adaptarse al cambio. Este es un diálogo que lleva vivo desde que comencé a trabajar en este mundillo… Y ha llovido mucho desde eso…

Internet ha cambiado el juego pero escritores y editoriales siguen haciendo las cosas a la antigua. Descubre qué es el marketing editorial y cómo puede ayudarte a ser visible y vender más libros.Los escritores

Con los escritores el problema es el mismo y, en muchos casos, incluso peor. Los que escriben en editoriales están frustrados porque venden poco y la editorial no les ayuda y los independientes, están cabreados con el mundo o se dejan el pellejo tratando de descifrar el algoritmo de Amazon. Por el camino, se dejan una fortuna en reseñadores y encantadores de serpientes que les ofrecen servicios y productos que les aseguran ventas de best seller, que nunca alcanzarán.

Como siempre sucede, el escritor es el que paga.

Un escritor, a día de hoy, es un artesano. Y como tal tiene que conocer su oficio. El nuestro va más allá de darle a la tecla. No tienes que ser corrector, editor, maquetador y portadista. Pero tienes que saber manejarte en el marketing y en las redes. Incluso si vas a dejar la promoción en manos de otro, tienes que saber de qué va todo esto, de la misma forma que serás capaz de diferenciar una portada de mierda de una atractiva. Tienes que entenderlo, al menos, para que no te den el palo.

Y poco más, Santo Tomás

Podría seguir y seguir, pero no quiero convertir este artículo en un libro. Creo que he tocado todos los temas más importantes. Creo que te he señalado dónde están los problemas y creo que, la solución es bastante evidente: trabaja.

Tienes muchas opciones para educarte a ti mismo. Tienes muchas opciones para trabajar, por tu cuenta o con otros profesionales. Hay excelentes opciones de formación a tu alcance, talleres, libros y cursos que puedes hacer para entender cómo es el trabajo de un escritor en Internet.

Sea como sea, espero haberte ayudado, al menos, a comprender que esto no es tan sencillo como parece. Y que las grandes ventas llevan detrás un montón de trabajo.

Seguro que tienes un montón de preguntas así que, te invito a que aproveches y me comentes en un comentario qué te parece el marketing editorial, ¿tienes fe en que todo esto cambie en el futuro? ¿Entiendes cómo funciona Amazon? ¿Qué es lo que más te molesta de todo de la promoción y la marca?