En mi último artículo, hablé sobre la figura de Laura Palmer y su papel de heroína en la sombra. A modo de resumen, quise escribir estos artículos sobre Twin Peaks centrándome en su personaje, porque creo que es uno de los más laberínticos y complejos que se han creado.

Terminé mi artículo de la semana pasada, explicando que para entenderla por completo, uno debe ver la serie, la película Fuego Camina Conmigo, pero también leer El Diario Secreto de Laura Palmer, ya que en cada uno de ellos se nos ofrecen diferentes piezas de su personalidad que, una vez unidas, nos dejan un retrato completo de una heroína dramática.

Fuego Camina Conmigo

La base del éxito de Fuego Camina Conmigo —sin contar el tirón de la serie— es la figura de Laura Palmer. Para los que no la hayan visto, la película sigue los pasos de la serie, pero a la inversa; es decir que seguimos los pasos de Laura hasta su muerte.

En Twin Peaks, Laura es un personaje etéreo, casi nunca la vemos en escena, pero su presencia sobrevuela cada capítulo, su esencia está en cada pista. En Fuego Camina Conmigo, Laura cobra vida y se convierte en el sujeto dramático central. Aquí, por primer vez, tiene un arco argumental propio, en el que el espectador pueda verla, entender sus comportamientos y apreciar matices de su personalidad.

Fuego Camina Conmigo ofrece a Laura Palmer la capacidad de realizar ese famoso Viaje del Héroe, ya que vemos cómo va cambiando a medida que avanza la historia. Cuando termina, cuando su inevitable final se abalanza sobre ella, Laura es muy diferente a la que conocemos de la serie.

Pero hacerlo no es sencillo, porque en la serie Laura es solo una idea. En este punto, hay que decir que Lynch nos hace trampas, ya que sitúa los hechos de Fuego Camina Conmigo antes que los de la serie. Siendo una precuela, puede saltarse las barreras argumentales de Twin Peaks y, de alguna forma, se permite retorcer muchas de las cosas que sabíamos sobre ella.

Lynch entiende que Laura Palmer debe recorrer su camino y que, antes de llegar al momento de su muerte, debe descubrir algo sobre ella misma. Ese descubrimiento la llevará a tomar decisiones y esas decisiones la cambiarán. Gracias a Fuego Camina Conmigo, el espectador puede superar esa imagen de adolescente autodestructiva. Más allá del nihilismo original del personaje, se descubre un drama, un profundo dolor que la lleva a comportarse de forma terrible.

Laura Palmer en Fuego Camina Conmigo

Laura Palmer se convierte en algo más que una víctima. En ella se representa el sacrificio, pues será ella misma quien provoque su muerte.

Convertir a Laura Palmer en un personaje complejo

En un primer momento, la historia de Fuego Camina Conmigo iba a girar en torno a la lucha entre Laura Palmer y Bob. Ella se ve sometida inevitablemente al poder oscuro de su antagonista, que a medida que pasa el tiempo se hace más y más poderoso, creando una atmósfera de opresión de la que Laura no puede escapar.

Pero este guion original tenía un gran problema: Laura era un personaje puro. Se quedaba en una simple víctima indefensa, no existía ningún crecimiento personal, no se enfrentaba a ningún desafío.

Este elemento, lo encuentra Lynch en los ángeles. Laura habla sobre ellos con su amiga Donna, los ve aparecer en las pinturas de su casa, se le aparecen en la habitación roja e incluso Ronnette Pulsaky ve uno en el vagón del tren al final de la película. Los ángeles son un elemento crucial en el crecimiento del personaje, ya que Laura ve cómo desaparecen a medida que sus actos se tornan más y más terribles. De hecho, en un diálogo con Donna, Laura dice: «Todos han desaparecido».

Bob en la Logia Negra, Twin Peaks

Esta simple línea de dialogo, nos muestra el estado mental de Laura. En este punto es un personaje que se ha resignado a cumplir con su trágico destino. Los ángeles la han abandonado porque han dejado de creer en ella, ya no tiene ni merece salvación.

Pero Laura se equivoca y Lynch demuestra, mediante un ángulo acrobático de cámara, que los ángeles están ahí y siguen vigilándola. No son los ángeles los que se han marchado, sino ella, que hace mucho tiempo que se ha diluido. Como todos los grandes personajes dramáticos, Laura ha caído presa de sí misma.

Es durante la escena de su asesinato, cuando Laura Palmer es capaz de ver el ángel sobre Ronette Pulasky, y es ahí cuando entiende que los ángeles no se han marchado. En ese último instante, Laura sabe que todavía hay posibilidad de salvación. Ella siente que no merece salvación por los terribles hechos que ha cometido, se culpa de su terrible destino, y es ella la que da la espalda a la salvación y no al contrario. En ese instante, comprende que aún puede salvarse y realiza un último acto de sacrificio, enfrentándose a Bob, lo que se convierte en ese gran momento de cambio.

El poder de Laura Palmer

El verdadero momento de crecimiento de Laura, sucede en un segundo. Se trata de una escena muy corta, apenas unas imágenes sueltas. Durante la escena final, cuando Laura es capaz de ver al ángel de Ronette, aparece de nuevo el anillo de la Cueva del Búho. Laura, en el momento que comprende que todavía tiene salvación, toma el anillo y se lo pone.

El anillo de la Cueva del Búho es un objeto de poder. Está presente a lo largo de toda la película y sabemos que es un objeto peligroso. Teresa Banks es asesinada mientras lleva este anillo, el Enano se jacta del poder de este anillo frente a Bob y el propio Dale Cooper aconseja a Laura que no lo tome cuando el Enano se lo ofrece.

El anillo y el enano

Cooper advierte a Laura de que el anillo es peligroso, no por ser un objeto malvado de por sí, sino porque es el Enano quien se lo ofrece. También es por eso por lo que Teresa Banks encuentra su fatal destino.

Laura observa como un ángel corta las ataduras de Ronette. El anillo aparece entonces y Laura se encuentra con las manos libres también. En ese momento entiende que el anillo y los ángeles están conectados, comprende el poder del objeto y se lo otorga.

Este es un momento muy importante. Laura toma el anillo por voluntad propia, no por imposición, como quería el Enano. Es por eso que se nos muestra al asesino gritando, al Hombre Manco huyendo y al Enano temblando de miedo en la Logia Negra. Con este simple acto de sacrificio, Laura ha dado la vuelta a la situación, liberándose en el último momento del poder de Bob.

Esta decisión hace mucho más que salvarla, le ofrece una victoria sobre Bob.

Laura Palmer liberada

Lo más importante de todo esto, es que nos enseña una Laura Palmer muy diferente. En la serie, se deja ver que Laura acepta su muerte como inevitable, se deja morir porque cree que no puede escapar de Bob. En Fuego Camina Conmigo, vemos una Laura muy diferente que se libera de la influencia malvada de Bob y de todos los seres de la Logia Negra.

Laura Palmer abraza su bondad —aceptando de nuevo a los ángeles—, lo que la convierten en una intocable. En la película, su muerte no es una forma de liberarse, sino un sacrificio que le permite vencer al mal que la acecha.

Laura se empodera en ese último momento y pide a su asesino que la mate. De esta forma, triunfa sobre el mal y se libera.