Los escritores siempre estamos buscando nuevas herramientas que nos hagan la vida un poquito más fácil. Hace unos meses, por esa especie de «envidia de escritor», me decidí a usar Scrivener y Evernote para escribir mis proyectos, ¿por qué? Porque todo el mundo los está usando y yo soy siempre el que se basta y se sobra con el OpenOffice… así que pensé, ¡qué cojones, yo también soy guay! Y me puse con ellos.

Al final, resulta que Evernote sí me ha cambiado la vida —no puedo decir lo mismo de Scrivener que sigue sin engancharme—. He usado muchos programas de notas, como Google Keep —que también me gusta mucho—, pero al final siempre acabo regresando a Evernote, ¿y eso? Pues porque me encanta. Llevo años utilizándolo y sigo sin encontrar un programa que resulte más cómodo o con una interfaz más intuitiva. Además, si tienes pensado decirme que tienes que pagar por las cosas, te voy a decir que no. Su versión gratuita funciona de maravilla, te ofrece todo lo que puedes necesitar para tomar notas y organizar tus trabajos.

Confieso que durante años no le he dado nada de uso. Yo soy un cavernícola de esos que piensan que el teléfono móvil es un trasto de mierda que no sirve más que para llamar y que te encuentren cuando estás por ahí de birras. Tenía ideas y pensaba: «¡Bah! ya las escribiré cuando llegue a casa…» Solo que ya no estaban ahí cuando llegaba. Entonces comencé a probar estas aplicaciones, Evernote fue la primera y, a pesar de que he cambiado mucho de chaqueta, siempre acabo regresando a ella.

Desde hace un tiempo lo primero que hago antes de liarme a escribir cualquier texto medianamente largo es crear una carpeta en Evernote para ese proyecto. Lo hago incluso antes de empezar con el esquema o con la escaleta. Ahora incluso escribo grandes fragmentos o escenas en él y luego las paso a mis borradores.

¿Qué es Evernote?

Si nunca has oído hablar de Evernote es que has estado viviendo en una cueva. Se trata de una aplicación gratuita que te permite tomar notas, organizarlas por carpetas, ponerles etiquetas y compartirlas entre todos tus dispositivos o con otras personas. No controlo muy bien lo del chat y los proyectos compartidos —porque tampoco tengo necesidad— aunque he usado Evernote en una empresa con la que colaboro para compartir imágenes e información y la verdad es que funciona muy bien.

Puedes tomar más de media docena de notas distintas: imágenes, enlaces, texto, notas escritas a mano, de voz… No importa si estás trabajando en una novela, en un artículo para tu blog o en un proyecto para un cliente, con Evernote puedes ahorrar mogollón de tiempo y, además, te asegurarás de no perder ni una sola nota. Lo vas a tener todo al alcance de la mano.

Evernote para escritores

Esta es una de mis notas sobre libros que quiero leer.

Una de las mayores ventajas de esta aplicación es que puedes acceder a ella desde tu dispositivo móvil, mediante el navegador o instalando la aplicación en tu ordenador. Tus notas se sincronizan en todos tus dispositivos para que siempre tengas acceso a ellos estés donde estés. La mayor pega —no todo va a ser bueno— es que su versión gratuita solo te permite sincronizar dos dispositivos y «solo» nos permite cargar 60 MB de información al mes… Aunque si lo vas a usar para escribir con eso te sobra.

Evernote es una especie de Exocerebro, que guarda y gestiona toda la información que manejo día a día, desde notas con ideas para artículos, nombres para personajes, escenas o listas de la compra. Lo bueno es que se adapta a cualquier proceso de escritura, incluso al mío que es bastante caótico… Desde hace unos meses he aprendido a escribir directamente en Evernote, llegando a componer escenas enteras y capítulos.

¿Quieres ver cómo Evernote te puede ayudar en tu proceso?

1. Notas de investigación

Si necesitas saber más sobre los trabucos de chispa para esa novela de zombies steampunk que estás escribiendo, en Evernote puedes almacenar todas las notas y los enlaces a páginas sobre el tema que necesites. Si estás liado con un artículo sobre la inmigración ilegal y el paso de refugiados por las fronteras húngaras, Evernote es el programa que necesitas. Al fin y al cabo, lo crearon justo para eso.

Imagina que estás buscando información sobre psicópatas y encuentras una página web o un artículo en un blog muy interesante. Puedes usar la extensión WebClipper de Chrome —yo no la uso, ya consume bastante RAM el dichoso Chrome— para guardar directamente ese enlace en tu carpeta. Así de fácil, con un solo click. Esa es una de sus grandes ventajas, puedes almacenar lo que quieras fotos, artículos, incluso capturas de pantalla y todo sin cerrar el navegador.

En su aplicación móvil tiene una opción para tomar una foto directamente y unirla a tu nota, así si tienes un libro que quieres leer o te tropiezas con un lugar que quedaría genial en tu novela, no tienes más que hacerle una foto y subirla. Incluso tienes una opción para capturar texto escrito a mano.

2. Ideas, ideas, ideas

Llevar un cuaderno detrás no siempre es una opción y el cerebro de un escritor está perfectamente entrenado para tener las mejores ideas justo en el momento menos adecuado: cuando estás en el baño, cuando te acabas de acostar, cuando vas de visita a casa de tus suegros… En fin, seguro que sabes a lo que me refiero. A menos que el sueño de tu vida sea ser el rarito del cuaderno, Evernote te va a sacar de más de un apuro en este tipo de situaciones.

Cada vez que tengas una idea, solo tienes que anotarla. Crea una carpeta para las ideas y usa las etiquetas para organizarlas y que te sea más sencillo encontrar la que buscas.

No te estoy diciendo que abandones por completo los cuadernos de papel, yo sigo usándolos, pero solo cuando estoy en casa. Cuando salgo de casa me llevo el móvil, no un camión con material de papelería. Simplemente, no me resulta nada cómodo. He intentado ir por ahí con una bandolera… Pero es que paso mucho de ser :

Ahora cada vez que tengo una idea, la anoto en el teléfono —que me cabe en el bolsillo—. Mis ideas van desde una palabra (un nombre, una localización, un sentimiento), hasta párrafos enteros. Como te he dicho antes, algunas veces escribo incluso escenas completas. Lo importante es no perder nunca ese momento de inspiración, porque tal como viene se va… y si la pierdes, nunca volverá.

Como ya te he dicho con Evernote es muy sencillo organizar esas notas. Puedes crear etiquetas —o carpetas, si lo prefieres— para guardar todo lo que estás escribiendo. Yo suelo tener algunas etiquetas para la carpeta de ideas: diálogos, personajes, lugares, escenas, ideas generales, sueños… Tú deberías crear tus propias carpetas o etiquetas.

Si lo prefieres puedes dejarte notas de voz, es más rápido. Aunque yo, personalmente, prefiero las notas de texto.

Soy así.

3. Adelanta tu trabajo

En lugar de andar perdiendo el tiempo entrando cada cinco minutos en Twitter abre Evernote y ponte a escribir. ¿Estás en el trabajo y no tienes el archivo de tu manuscrito a mano? —Muy mal, para eso existe Google DRIVE— Bueno,no pasa nada, ya lo pagarás en el infierno por toda la eternidad. De momento, abre Evernote y escribe unos cientos de palabras, si tienes suerte y estás en una esquina tranquila de la oficina aprovecha y escribe unas mil.

Si quieres puedes hasta crear tu manuscrito en Evernote, luego lo puedes pegar en tu Word, Scrivener o lo que utilices. También es perfecto para crear una buena escaleta o un esquema general, ya que puedes crear listas. Yo he bosquejado muchos relatos en Evernote, sentado en una sala de espera o en momentos aburridos de la oficina, abro la aplicación y creo una lista de escenas. Es muy simple y te permite organizarte mejor y ganar tiempo al día.

Y aunque no te lo creas Evernote te serviría perfectamente como procesador de textos. Podrías escribir perfectamente un primer borrador de tu novela pues tiene las mismas opciones de escritura que cualquier programa. Además su interfaz es muy limpia y sencilla, por lo que resulta tan cómodo como otros procesadores de texto.

Si tienes un rato muerto en la sala de espera del dentista y no tienes nada que escribir, puedes repasar esas notas que tomaste. O aprovechar para leer alguno de esos artículos que tienes guardados para más tarde.

4. Organiza tus proyectos

En proyectos más grandes que un relato, uno de los grandes problemas suele ser el proceso de edición o de corrección. Para ir bien, cualquier texto debería pasar un mínimo de tres procesos de revisión.

Una forma de utilizar Evernote para tus revisiones es hacer listas sobre los puntos que quieres revisar. Por ejemplo, sueles tener problemas con la puntuación, los diálogos y los personajes. Haz una lista: Primera revisión… Anota cualquier cosa que se te ocurra, una escena extra o algo que no quieres eliminar del manuscrito final… Usa las notas como recordatorio, enlaza una escena con la anterior sin romper la continuidad o utiliza las notas como guía durante la corrección.

Cuando paso por un proceso de edición suelo hacer un lista con todo lo que tengo que hacer: ortografía, gramática, puntuación, coherencia, nombres, diálogos… Luego voy marcando. La verdad es que es bastante útil.

5. Colabora con los demás

Si estás trabajando con otras personas, Evernote te vendrá como anillo al dedo. Puedes compartir tus notas rápida y fácilmente con tu compañero y estar siempre actualizado. Sin perder tiempo en chats. Aunque yo, personalmente, prefiero trabajar estas cosas en Google Drive.

También tiene un chat, claro, por si tienes que perder el tiempo y pelear a muerte por esa escena que te encanta y que tu compi de proyecto cree que «no encaja mucho» —perdona, listillo, un corazón arrancado y palpitante siempre encaja—. No te puedo contar mucho más porque nunca lo he utilizado, pero supongo que estará bien.

Es una buena forma de mantenerte organizado. No tendrás que repasar la conversación, buscar en la bandeja de Gmail o volverte loco rebuscando en tu disco duro, lo tendrás todo a salvo en Evernote, para consultarlo cuando lo necesites.

Bueno, supongo que a estas alturas te estarás preguntando si este es un post patrocinado… Pues mira, soy tan miserable que no. Evernote no me paga —ni siquiera tengo una versión premium—, pero me gusta tanto esta aplicación que me he decidido por hacer este artículo y compartirlo con vosotros. Para mí, es la mejor aplicación de este tipo que se puede encontrar —aquí es cuando me caen por todos lados—, no tardarás nada en hacerte con ella, es intuitiva y tiene una interfaz que me encanta —algo que no puedo decir del resto de aplicaciones de este tipo que he probado—. Así que, si estás buscando una forma de mantener tus proyecto ordenados y organizados, Evernote es mi recomendación.

Bueno… Es el que yo uso. Y me encanta.

¿Alguna vez has usado Evernote para organizar tus proyectos? ¿Tienes algún truco que quieras compartir con los demás? Y si no utilizas Evernote, ¿cuál usas? Dime qué aplicación de notas usas y a ver si eres capaz de darme 5 motivos para cambiarme…