En toda la literatura de terror no hay una frase más macabra y misógina que: «La muerte de una mujer hermosa es, sin lugar a dudas, el tema más poético del mundo». La frase es de La filosofía de la composición de Edgar Allan Poe, un trabajo en el que habla sobre literatura, ansiedad, la mujer, la sexualidad y la locura.

Poe es uno de esos escritores que han logrado colarse en el imaginario colectivo y formar parte de la cultura popular. Sus cuentos son macabros, llenos de extraños efectos narrativos y su terror es fino, malicioso e insidioso. Todo aspirante a escritor de terror, en algún momento, ha deseado aprender a escribir terror como Poe.

Para escribir terror como Poe, el escritor debe alcanzar lo que él mismo llamaba «unidad de efecto». Literalmente, esa totalidad es el resultado de un grupo de elementos esenciales e indispensables que el autor necesita para construir una historia y que acaban produciendo un «efecto vívido».

Poe, El Cuervo, las musas y la inspiración matemática

La filosofía de la composición, ofrece algunas pinceladas sobre cómo escribir terror como Poe. El propio autor, para ilustrar mejor el proceso, analiza su obra más famosa, El Cuervo.

Al contrario de lo que se podría pensar por su estilo, lenguaje y por el propio personaje, El Cuervo no fue producto de un «arrebato extático de intuición». Al contrario, Poe nos cuenta que el proceso fue medido paso a paso, siguiendo una serie de elementos básicos para la composición.

Él consideraba esta forma de escritura casi matemática. Los que queremos aprender a escribir terror como Poe estamos de suerte, pues no dudó en enseñarnos lo que hay detrás de la cortina.

Cómo escribir terror como Poe

1. Conocer el final por anticipado, incluso antes de sentarse a escribir

«No hay nada que facilite más el trabajo de escritura que saber cómo terminará tu historia antes de que el lápiz toque la hoja», decía el propio Poe.

Mientras se escribe la historia, el autor debe tener presente en todo momento cómo terminará. Solo así, se podrá dar ese toque de indispensable consecuencia a los últimos actos.

2. Mantén la historia corta

Poe consideraba que cualquier obra literaria demasiado larga para ser leída de una sentada, dispersa el efecto derivado de la unidad de impresión. Obliga al lector a tomarse un descanso de la lectura, por lo que su atención se pierde y su día a día interfiere.

Para él, ese límite de «una sentada» tiene sus excepciones, por supuesto. Debe ser así o las novelas no tendrían ningún sentido.

Poe cita a Robinson Crusoe como ejemplo de obra de arte que no demanda unidad. Pero esta regla sí que se aplica a toda la poesía. Para demostrarlo, señala Paraíso Perdido de Milton que falla en lograr este efecto.

3. Decide que efecto quieres causar en el lector

Si quieres escribir terror como Poe debes saber, antes de sentarte a escribir, que efecto quieres causar en el lector. Poe asume que el autor sabe manejar el lenguaje, que tiene la suficiente habilidad escribiendo, como para manipular el estado de ánimo de lector.

Poe, al escribir El Cuervo deseaba crear un sentimiento universal de belleza y temor. Puede que lo lograse y que haya «almas sensibles reducidas al llanto». Aunque no es mi caso, vaya…

4. Escoge el tono de la obra

Para Poe la melancolía es el más legítimo de los tonos empleados por la poesía. En El Cuervo, este animal no deja de repetir: «¡Nunca más!» y esa es una de las herramientas que nos ofrece.

Repetir una palabra o una frase que evoque un sentimiento ayudará a crear una sensación concreta en el lector.

Ese terrible «¡Nunca más!» iba a salir en un primer momento de la boca de un loro. Sin embargo, a medida que el poema tomaba forma en su cabeza, Poe introdujo un tono mucho más lúgubre en él y el loro, se transformó en un cuervo. Un ave de mal agüero.

5. Escoge un tema y unos personajes

En este punto, Poe regresa a la muerte de una mujer hermosa. Añade que el mejor narrador para este tipo de historias es el propio amante. Elige estos protagonistas, para contarnos su historia de melancolía.

La muerte. Al contrario que muchos escritores, Poe se mueve desde lo abstracto hacia lo concreto, eligiendo a sus personajes como simples voces de sus ideas.

Este tema y esta forma de narrar la encontramos en tantos otros relatos como Ligelia, Berenice o Morella.

6. Crea un clímax

En El Cuervo, Poe tenía muy claro que iba a combinar dos ideas: un amante lamentando la desaparición de su amada y un cuervo continuamente repitiendo las palabras «¡Nunca más!».

Uniendo estos dos conceptos, compuso uno de los más grandes poemas de la historia de la literatura. Permitió que fueran estos dos elementos los que dictaran el ritmo, la métrica, la extensión y la forma general.

Para escribir terror como Poe, él mismo recomendaba que se tuviera muy claro tanto el inicio como el final.

7. Determina la localización

Aunque parecería que la localización de tu historia es uno de lo primeros puntos que deberías tener claros, Poe lo sitúa al final de la planificación. Justo para cuando ya tenía claro por qué sus personajes iban a estar en ese lugar.

Solo cuando tuvo muy claro qué iba a suceder y qué estaba pasando entre el triste amante y el cuervo, decidió situar la conversación en aquella habitación «ricamente decorada».

Dejar la localización para el final, no significa que debe hacerse de forma superficial y no prestarle atención. Al contrario, Poe asegura que «un gran conocimiento del espacio en el que ocurre la acción es necesario para crear el ambiente necesario».

A pesar de que la habitación fue uno de los últimos elementos que introdujo a su historia, Poe es capaz de describirla con gran detalle, con sus grimorios antiguos, el retrato de la amada y el infausto busto de Palas.

La originalidad de la obra de Poe

En su análisis de su propia obra, abusando de las repeticiones como era habitual en él, nos dice que trataba de mantener la originalidad de la narración ante todo. Pero para Poe la originalidad no era un tema de impulso o intuición.

Poe recomienda al escritor que utilice los lugares y convenciones comunes de cada género, pero añadiendo ciertas variaciones, combinando y adaptándolas para que encajen en su trabajo de forma que pueda hacerlas suyas.

¿Qué más podemos aprender de Poe?

Si quieres escribir terror como Poe deberías aprender a manejar la primera persona. Muchas de las obras de Edgar Alan Poe, como La caída de la casa de Usher o El corazón delator están escritos en primera persona, dejando al lector a los mandos.

El lector nunca tiene claro si el narrador está loco o no. No saber si puedes confiar o no en el narrador crea una profunda sensación de desconfianza, de suspense y de horror a medida que la historia avanza y el protagonista no deja de escuchar «los latidos de ese maldito corazón»… ¿Los oye alguien más?

Poe también emplea los cinco sentidos para lanzar una imagen vívida en la mente del lector. En El corazón delator, Poe nos muestra ese anciano, con su maléfico ojo blanco y empañado. De por sí, esa descripción pone los pelos de punto… Pero ese momento en el que el protagonista se asoma lentamente a la habitación del viejo durante la noche, es para morirse.

¿Quién no ha tenido alguna vez una pesadilla en la que algo se colaba lentamente en su habitación mientras dormía? Poe es capaz de hurgar en esos miedos como nadie. Poe utiliza los sonidos para crear un ambiente terrible en la escena en la que el narrador descuartiza al viejo.

Consejos finales para escribir terror como Poe

Utiliza los cinco sentidos en la narración. Ten presentes las imágenes, los sonidos, los aromas, las texturas y hasta los gustos de todo lo que rodea a tu personaje para crear ambiente.

Planifica de antemano todo lo posible, incluso si eres un escritor de brújula como yo, nunca está de más que tengas claro dónde vas a empezar y dónde terminará tu historia.

Poe fue uno de los primeros escritores de terror que leí en mi vida y, durante mucho tiempo, tuvo una gran influencia en mis textos. Si a ti también te gusta Poe, cuéntame cuál es tu historia favorita del loco de Boston.