Blog

Eres un mal escritor

Eres un mal escritor y lo sabes

Escribir

Seguro que has leído muchas veces esa gran historia, es que es, como decían los Backstreet Boys, más grande que la vida. Te la han contado y tú, que eres un panoli integral, te la has tragado. Sí, lo sé, yo también me la tragué. Es lo que tienen, esas historias, se escriben para que te las creas y pienses: «Oye, yo también puede triunfar». Pero la verdad es muy distinta, eres un mal escritor y lo sabes.

La historia de la que te hablo es la de J.K Rowling —la Juani pa’los amigos—. Después de un millón y medio de cartas de rechazo, un ama de casa en paro, consigue un hueco en una editorial y, de la noche a la mañana, su mundo se llena de piscinas de billetes, unicornios, hadas madrinas y vestidos de franela. Además, todos los editores que la rechazaron hacen una quedada para suicidarse en masa.

Ese tipo de historias hacen que te odies un poquito menos. Te hacen sentir mejor: «Bueno, solo me han rechazado medio millón de veces, aún puedo ser como la Rowling». Ese tipo de historias te hacen pensar que si ellos lo lograron, tú también puedes… Solo que es mentira.

Si eres mal escritor, por muchas cartas que mandes, siempre serás un mal escritor.

Uno de los nuestros

Seguramente, Rowling y Brown, antes de ser seres de luz que vomitan manuscritos de tropecientas mil páginas antes de desayunar, también eran malos escritores —ojo, los hay que lo siguen siendo, publicar no significa ser bueno…¿Verdad, Dan Brown?—. Antes de ser entidades divinas, también se bloqueaban y se odiaban a sí mismos.

Pero ahora ya no. Ahora sus metáforas son preciosistas, sus diálogos trepidantes y sus personajes vivos y maravillosos.

Ellos estuvieron en tu lugar, se enrocaron y entraron en un bucle de enviar el mismo manuscrito podrido a todas las editoriales del mundo. El mismo armatoste infumable, una y otra vez, sin cambiar una puta coma. Al final, como al pesado de Ted Mosby, te publicarán por cansino, por lástima o para dejar de recibir correos tuyos.

De nuevo, amigo mío, lamento decirte que eso no va a pasar.

Por eso no puedo tener cosas bonitas

Yo tengo la mala pata de romper las cosas… a patadas. Voy a hacer lo mismo con tu burbuja: nunca te va a pasar lo mismo que a Rowling.

Eres un mal escritor

Y luego va el tío pavo y me dice que solo escribe cuando está inspirado

Nunca te van a publicar, porque eres un mal escritor. Te empeñas en mandar el mismo manuscrito, sin cambiar una coma, sin volver a leer, sin pedir opiniones. Eres como ese tío que busca cambios en su vida haciendo siempre lo mismo, eres el que pretende que le toque la lotería sin comprar el boleto. Colega, eso es imposible.

Con esa actitud no vas a lograr nada. Si has paseado tu manuscrito por todas las editoriales del mundo y todas te han dicho que no, no sigas haciendo lo mismo; cambia algo.

Deja de hacer el tonto, deja de pensar que algún día serás como Rowling. Nunca vas a ser como ella. De entrada ellos nunca fueron como tú, eran tipos disciplinados, implicados en su trabajo. Tenían fe en lo que hacían y trataban de hacerlo mejor y, lo más importante, si algo no les funcionaba lo cambiaban.

Ellos son mejor que tú porque escribían siempre, incluso cuando no tenían ganas de hacerlo o cuando la vida los superaba, ¿puedes decir lo mismo? Son mejores, porque ellos han sabido adaptarse y trabajar en sus puntos flacos —todos menos tú, Dan Brown—. Siempre fueron mejores, porque no se liaron a hostias con su propia historia, aceptaron que era una mierda, pero también sabían que tenían que terminarla… Ya habría tiempo para mejorarla —menos las tuyas, Dan Brown, que siguen siendo igual de malas—.

Las verdades y las amistades

Supongo que a estas alturas los únicos que seguirán leyendo este artículo son los masoquistas. Mejor, son los que más me gustan.

En el tiempo que llevo colaborando con editoriales he visto comportamientos bochornosos ante el rechazo. Una de mis peores experiencias en la vida literaria fue ser jurado en un premio literario. Tuve que soportar la lectura de muchos malos relatos y, lo que es peor, el acoso de los autores tras no ser admitidos. Algunos llegaron a buscarme en Facebook —no acepto amistades de gente que no conozco, ¿sabes por qué? Porque ya tengo demasiados amigos—.

Es lo que más podría molestarme. Mira, no formas parte de mi vida privada, no te conozco y tampoco quiero hacerlo, he leído tu relato y es malo. Te quedas fuera del concurso, acéptalo, igual que hago yo cuando me dejan fuera. Me importa una mierda lo que opines tú sobre tu relato, el jurado soy yo. Ponerte en plan psicópata no me hará cambiar de opinión, seguramente pase lo contrario.

Eres un mal escritor

Ese señor malo me dijo que me quedaba fuera del concurso… Pero mi mamá me ha dicho que mi relato es el mejor y el más chuli… Ese tío es tonto del ciruelo.

Esos escritores de los que te hablaba son mejores que tú porque ellos supieron aceptar los rechazos. Algo que hoy en día parece imposible. King, por ejemplo coleccionaba rechazos como si fueran medallas y trataba de sacar algo en claro de ellos. En Mientras Escribo nos lo cuenta:

A los catorce años tenía las cartas de rechazo colgadas de la pared con una chincheta. Recibía tantos que tuve que cambiar la chincheta por un clavo, pero no pasa nada, seguí adelante.

Ese tipo de cosas son las que a ti te convierten en un mal escritor y a King en uno de los grandes.

Las palabras en el papel

Cuando una editorial te rechaza te encierras en tu habitación para escuchar canciones de Depeche Mode o te dedicas a mandar correos pasivo-agresivos a tu editor. Stephen King, en cambio, cuelga sus rechazos de la pared y los observa, aprende de ellos, sabe que cada uno le acerca al éxito.

También sabe que el éxito tiene un precio. Tendrás que renunciar a muchas cosas: tu vida social, la televisión, la videoconsola… Stephen King escribe 4000 palabras al día, ¿y tú?

Si quieres dejar de ser un mal escritor y pasar al salón de la fama, tienes que cambiar de actitud. Deja de ser un psicótico, no puedes tener la piel tan fina con los rechazos. Para ser ser un buen escritor vas a tener que sacar callo y tener un buen par de pelotas. Lloriquear, sentarte y pensar: «si ellos lo hicieron yo también puedo» no te va a servir de nada.

Eres un tipo malo y desagradable

Lo sé y no te creas que me importa mucho.

Los escritores tenemos una habilidad innata para no escribir. Cualquier excusa es buena: me duele la uña, estoy triste, mi gato es tan mono, mira una mosca, el escritorio necesita una limpieza…

No sé cómo trabajas, ni el número de palabras que escribes al día. No sé si tomas el desayuno de los campeones o, por las mañanas, eres más de café y amarga contemplación como yo. Pero lo que sí te puedo decir es que, la gente que vive como un bestseller suelen alcanzar sus metas con más facilidad que los que simplemente se comparan con un bestseller.

¿No has pillado nada? Te lo explico.

Los bestsellers no se construyen de la noche a la mañana. Detrás de ellos hay mucho trabajo. Muchísimo trabajo, horas y horas de escribir, editar, releer, escribir más, leer más y editar mucho más. Aunque desde fuera esto parezca cosa de la varita mágica, la realidad es muy diferente, hay mucho curro. Así que, vivir como un bestseller significa que vas a tener que pegar el culo en la silla y trabajar como un loco durante horas y horas.

Ahora que me escuchas…

Bueno, ahora que estás triste y deprimido vamos a ver cómo solucionamos el tema, ¿no?

De entrada, y antes de que me vengan los trolls de turno, te lo voy a decir bien claro: no hay fórmulas mágicas. Si las hubiese —y yo la tuviera— no estaría perdiendo el tiempo contándote todas estas gilipolleces, estaría en Barbados, disfrutando de los derechos de mis bestsellers… Así que deja de hacerte la víctima, colega.

Si quieres ser un poco menos malo escribiendo, hay cosas que puedes ir haciendo. Cosas que yo he hecho —y que no me convierten en buen escritor—, que me van acercando a la meta de ser algo menos terrible.

En primer lugar, te quiero dejar algo muy claro; lo de ser bueno o malo es, siempre, cuestión de perspectiva. Si crees que ya eres un buen escritor, entonces, necesitas este artículo más que nadie.

Eres un mal escritor

Soy el puto amo, el rey del cromakey. Así de largas hago las frases.

Escribe y lee

Lo de leer mucho y escribir mucho, lo he dicho tantas veces en este blog que ya ha perdido la gracia. Pero sigue siendo una de las mejore opciones que tienes para mejorar como escritor.

Una de las peores cosas que puedes hacer es escribir un solo género. Te van a decir que tienes que centrarte y dedicarte a tu género. ¡Mentira! El que te diga eso es que tiene miedo de que le quites la silla. Tienes que aprender a escribir todo: ficción erótica, artículos, ensayos, terror, romance paranormal —esto antes se llamaba necrofilia—, humor, ciencia ficción, romance ciencia ficción —anteriormente conocido como zoofilia—.

Y lo mismo con tus lecturas, no te centres en lo que te gusta, lee de todo.

Es importante que tengas tablas, por eso leer de todo y escribir de todo es bueno. Cada género tiene unas estructuras, unas fórmulas y un lenguaje. Tienes que conocerlos todos, ¿te imaginas un cirujano que no sabe para qué sirve una tirita? Seguro que no. Pues eso.

Por ejemplo, muchas personas tienen problemas con las escenas de sexo. Lee algo de literatura erótica para tener herramientas. Una buena historia de terror tal vez necesite una pasión encendida, Cumbres Borrascosas te puede enseñar mucho sobre los amores victorianos —melodramáticos—.

Disciplina

Para escribir necesitas desarrollar una disciplina férrea. No tienes más opciones. Si esto te parece muy duro, si no tienes tiempo, entonces jódete, vas a ser un mal escritor toda tu vida. Si de verdad quieres mejorar, chapa el buzón y ponte manos a la obra.

Te costará. Te costará horrores. A mí, después de un largo bloqueo, me costaba mucho volver a escribir. Ahora mismo escribo cada día, de hecho he escrito más en 3 semanas que en los últimos 4 meses. Y es mucho más fácil de lo que parece: no te agobies.

No quieras ser King. Llegar a las 4000 palabras al día es algo que lleva mucho tiempo y esfuerzo. Ponte metas más realistas: 1000 palabras al día está bien, pero si eso te parece mucho, déjalo en 500 o 300… Si hace falta, déjalo en 100. Pero tienes que hacerlo cada día. No lo dejes. Si no tienes un ordenador delante, escribe en tu teléfono, en Evernote… lo que sea.

Tienes que desarrollar el hábito. Recuerda, hacerlo poco a poco será más sencillo, empieza por un número de palabras que puedas manejar y luego ve subiendo.

La experiencia no hace al maestro

Al maestro lo hacen los conocimientos. El maestro no nace sabiendo. No creas que eres la pera. No lo sabes todo y por tu cuenta nunca lo sabrás. Tienes que formarte, tienes que aprender. No te queda otra.

Apúntate a clases, compra talleres, lee sobre escribir. Nunca dejes de formarte, si lo haces, nunca serás un buen escritor.

Si lo necesitas busca un escritor que te asesore. Trabaja con escritores que ofrezcan coaching. Te será especialmente beneficioso cuando te atasques; si te bloqueas, tener alguien a quien recurrir en esos momentos marcará la diferencia entre terminar tu manuscrito o fracasar miserablemente.

¿Me vas a contar algo que no sepa?

No.

Mira si es fácil. Ya te lo he dicho, no hay fórmulas mágicas, no hay secretos. Todo lo que necesitas para ser un buen escritor ya lo tienes, pero eres incapaz de sobreponerte a ti mismo y por eso nunca serás tan bueno como ellos.

Yo no tengo que enseñarte a hacer las cosas que ya sabes hacer, pero tienes que empezar a hacerlas. Si quieres ser como ellos, haz lo que hacen ellos. En vez de sentarte a soñar que algún día serás como King o como Rowling, pega el culo a la silla y escribe, sé como ellos.

Persigue tu meta, no sueñes con alcanzarla. Es como dice Nike: Just do it.

Entrada anterior
Se busca mecenas; verkamis y editoriales sin amo
Entrada siguiente
Los 12 libros de terror que leeré en 2017

Entradas relacionadas

No results found

25 Comentarios. Dejar nuevo

Más verdad que un santo en lo de tener que renunciar a muchas cosas si se quiere llegar a escribir BIEN. Lo estoy comprobando yo mismo, escribía muy poco; veía que no mejoraba. Pero a fuerza de recortar en otras formas de ocio como los videojuegos y salir con los amigos (ojo, tampoco hay que pasar a ser un asceta) uno va mejorando en el difícil arte literario. Las musas exigen una única ofrenda: tiempo. ¿Estamos dispuestos a dárselo?
Ya lo decía Picasso: «la inspiración viene trabajando». No hay más.

Sin embargo, Jaume, No estoy del todo de acuerdo en lo de tener que escribir más de un género para ser buen escritor, ya que la buena literatura siempre tendrá un poco de varios géneros. Los géneros no existen en el vacío. La literatura no es tan ordenada y aséptica.
¿Acaso una buena novela de terror tiene sólo terror? ¡Ni de coña! Como mínimo tendrá dos más: drama (problemas mundanos de los personajes) y comedia (para aliviar tensión y poder volver a dar un golpe de terror, así como evitar que el lector se insensibilice a nuestra forma terror). De hecho, Stephen King es mejor escritor de drama en sus novelas de terror que muchos escritores que hacen dramas «slice-of-life».

Haber nacido en España es un hándicap también. Si tu lengua materna es el inglés, ya tienes mucha ventaja en la carrera escritor. ¿Cuántos best-sellers han salido del Reino Unido y América y cuántos han salido de España?
¿Quiénes hay ahora en la escena literaria española? Zafón, Reverte, Loureiro, Laura Gallego… y aún más recientemente: las tuitstars feministas. Apilemos los dos montones y comparemos. Haber best-sellers patrios los hay, así que es posible, pero la cuestión demográfica lo hace un asunto más complicado. Por el idioma, de entrada, te va a leer menos gente.

En cualquier caso, hay que dedicarle un montón tiempo. No queda otra. Muchos creen que escribir es algo mágico, cuasidivino, es el prejuicio que hace que la gente no piense en la escritura como un trabajo. Pero lo es, y muy duro.

Responder

    Hola, Dan!
    ¡Me envías mensajes contradictorios! Me dices que no estás de acuerdo con lo de no centrarte en un solo género… pero dices exactamente lo mismo que he dicho yo en el artículo… Es imposible ser bueno sin conocer, al menos, dos o tres géneros. Y eso es justo lo que he dicho yo en el artículo, por lo tanto, es imposible que no estés de acuerdo, cuando de hecho sí lo estás… Ay, ay, que por poner el “pero” de receta a veces, nos pasamos de frenada.
    En lo del idioma, es verdad que España no es terreno para best-sellers y mucho menos si te sales de los temas románticos/guerra civilistas. Aquí no hay best-sellers, pero no creo que sea por el idioma que somos el segundo idioma del mundo, creo que es por la cultura general. Aquí no se premia el trabajo, no se premia el esfuerzo y no se va a premiar la buena literatura, claro. Estamos a otras cosas, que si el libro de la Esteban, que si el libro de la tuitera/tuitero de moda. Para todo lo demás… emigre. El nuestro es uno de los mejores idiomas del mundo, lo que pasa es que no hay ninguna editorial española que apueste por traducir una obra de un autor español y venderla al resto del mundo. Seguimos con esa mentalidad aldeana y corta de miras, lo de fuera es mejor que lo de aquí y por eso no vamos a sacar lo nuestro fuera, mejor tragar cualquier cosa que nos entre… Por muy mala que sea.
    El tiempo… Ay, amigo… Ese es el problema de fondo, la mayoría se creen que escribir es llegar y besar el santo. Por eso no se le dedica tiempo ni pasión. Antes las cosas llevaban su tiempo, era un proceso y cada paso tenía sus tiempos marcados, ahora estamos en la era de la comida rápida, queremos las cosas ya. Y, además, queremos que las cosas sean muy simples, fácil de masticar y de tragar.
    Pero también es que hemos llegado a un punto en el que el lector no quiere leer cosas «complicadas», hay lectores malos que quieren leer mala literatura y por eso se publica lo que se publica y se lee lo que se lee. Pero ese es otro tema. Demasiado políticamente incorrecto… hasta para mí 😛

    Responder

Buen artículo Jaume. Lanzo una pregunta que hará replantearte tu existencia: Si durante el resto de tu vida sólo pudieras leer a uno de estos tres autores (Dan Brown, Paulo Coelho y John Green) ¿Cuál elegirías?

P.D: Existe una cuarta opción, eso que Stephen King llamaba “el método Hemingway” en El Cazador de Sueños.

Responder

    Muchas gracias, Manuel, espero que te haya gustado el artículo. 😛
    No necesito una cuarta opción. Si solo pudiera escoger entre los autores que me nombras, haría como Cassandra y me arrancaría los ojos.
    P.D: También me cortaría los dedos para no aprender braile.
    Espero que sea la respuesta que estabas esperando 😛

    Responder

Es que soy un poco bastardillo y me gusta llevar la contraria, Jaume.
Nah, juro por Jesús Hombre y el rostro de mi padre que no he hecho lectura diagonal. En serio, leyendo esa parte de tu artículo entendí que afirmabas que uno podía dedicarse a un sólo género, cuando yo entiendo que hacer una novela así es imposible y queda dolorosamente claro para cualquiera que haya intentado acabar una. Si uno entra a todo trapo con el terror es que no hay quien haga una novela… lo que le saldría a uno sería algo mucho más corto. Unas pocas páginas de atmósfera, llega el monstruo y los mata a todos. Fin.
Diablos, incluso las novelas eróticas tienen que poner algo en medio de las escenas «guarrillas».

Aunque, claro, en el artículo hablas de relatos que por su extensión sí que pueden permitirse centrarse en un sólo género. Con lo que tu afirmación estaría completamente acertada… maldición, no tienes pies de barro. Eres perfecto. ¿Por qué no eres ya un escritor «muchimillonario»? 😉 Je, je.

Dos adultos de acuerdo en todo, o casi todo. Tsk, tsk, qué aburrido. Vamos a tener que cambiar eso. 🙂

Un placer y esperando impaciente el próximo artículo.

Responder

    Nah, yo no soy un ídolo con los pies de barro, yo soy más una estatuilla de arcilla con extrañas descripciones, lo mejor que puedes hacer es devolverme al mar… antes de que empieces a tener sueños raros conmigo 😛
    Incluso en relatos, que deberías centrarte en una sola emoción —como hacía Poe—, necesitas algo más que terror. Fíjate, por ejemplo, en La Cosa de Carpenter, sí monstruos, miedo, tensión… pero el drama se desarrolla entre ellos, entre los seres humanos. Necesitas siempre algo más. Si no eres capaz de escribir en más de un género acabas por matar cualquier historia.
    Hombre, no hay que estar de acuerdo en todo, pero yo creo que tú y yo somos adultos que podríamos estar de acuerdo en muchas cosas!

    Responder

¡Hola Jaume!

Supongo que alguien como tú, que ya lleva unos años pegando tiros por estas tierras literarias tiene mucho que decir sobre este tema. Bajo mi limitada experiencia en la literatura, pero media en la comprensión de nuestro país como un ente social, creo que el problema es de expectativas.
Vivimos en un país en el que el canal de más audiencia te cuenta que si no te gustas cámbiate, que lo mejor que puedes hacer es hablar de lo mal que le van a otros y que no importa si eres más listo o no, solo que debes rodearte de las personas adecuadas. Entonces supongo que es difícil decirle a alguien que empieza (en lo que sea): “Oye, que ser el mejor no es fácil. De hecho es casi imposible, ¿lo has pensado bien?”. Lo más probable es que te manden a sitios desagradables.
El problema es que la gente no es capaz de asumir que sus expectativas son algo meramente subjetivo y que la única manera de pasar de lo subjetivo a algo un poco más tangible es aprender, asumir, interiorizar y otros verbos no muy populares. Eso cuesta trabajo, como bien dices, y es algo que no llevamos demasiado bien (yo incluido por supuesto). Es bastante más fácil tildar de ignorante al editor (que lleva veinte años leyendo manuscritos) de ignorante, que asumir que quizá (y solo quizá) te queda mucho por aprender, ya no digamos de asumir que quizá (y solo quizá) nunca pases de ser nefasto o mediocre.
Por eso, cuando me preguntan que si solo escribo cuando estoy inspirado y les contesto que yo escribo todos los días (y que la pared blanca que tengo delante del ordenador es siempre la misma), algunos me miran con cara de “con esa actitud no vas a llegar a ningún lado” (es una cara muy reconocible, con una ceja muy subida). Y seguramente tengan razón. Pero mi idea es seguir haciendo lo que me gusta, intentando mejorar cada día, intentando aprender de mis errores y leyendo a gente mejor que yo (la gran mayoría) y si eso me lleva a poder vivir de ello y que alguien lea lo que escribo, pues bienvenido sea.

Y en el momento que decida (o la cuenta bancaria no de para más) que el esfuerzo supera a la recompensa, siempre tengo tiempo de volver a trabajar en la distribución (que en eso me manejo bien), pero para eso queda un tiempo aún.

¡Gran post!

Un saludo

Responder

    ¡Ey, Yon!
    Qué mal nos tratan los intransigentes, hay que ver… Yo también soporto miraditas de esas. La gente tiene una concepción muy extraña de lo que es ser escritor, creen que estamos todo el día tirados en el sofá, medio borrachos y esperando que nos llegue la iluminación divina esa de la que tanto se escribe.
    A ver, eso mola, ser un tipo amargadete y huraño, en plan Bukowski… Lo malo es que de eso no se vive a menos que seas Bukowski… Yo prefiero ser como James Malcolm Rymer, el autor de Varney el Vamnpiro que escribió 800.000 palabras en poco más de dos años —sí, es la extensión de Varney el Vampiro—. Para eso se necesita mucho trabajo, mucha disciplina y muchas ganas de escribir. Eso es lo que la gente no acaba de entender… pero para estamos nosotros, para recordárselo.
    Me encanta tu punto de vista sobre la sociedad, tienes toda la razón del mundo, estamos en un país en el que el canal de televisión más visto emite basura las 24 horas del día y, lo peor de todo, hay un batallón de zombis deseando que echen más y más… Somos tan lamentables que ya ni nos importa, nos dejamos llevar por la cloaca y punto, ¿para qué pensar?
    Hay que seguir escribiendo hasta que se agoten las oportunidades o hasta que ya no puedas más con tu alma, pero hay que estar ahí, en el fango. No nos queda más, esto es una batalla sucia como las de la Primera Guerra Mundial, tienes que estar listo para saltar de la trinchera cuando suenan los silbatos, bayoneta calada y máscara de gas para protegerte de las bombas de cloro que te van a soltar desde todas partes. No nos queda más.
    Pero en el fondo es un camino tan bonito 😉
    Muchas gracias por leer y comentar! Un abrazo, Yon y feliz año!

    Responder
Carlos Uribe
28/12/2016 9:23 pm

Hola jaume. Gracias por este tan necesaria cachetada de sinceridad. Me acabas de despertar de un letargo. Leo mucho pero escribo muy poco. Una pregunta: ¿Que autores clásicos recomiendas leer para aprender a escribir mejor? En lo particular me encantan Oscar Wilde, Edgar Allan Poe y Fedor Dostoievski.

Responder

    Hola, Carlos!
    Yo no soy muy de clásicos, pero bueno, te recomiendo a Chéjov si eres de los que escriben cuentos. Yo personalmente te recomiendo que leas Mientras Escribo de Stephen King, si quieres consejos para escribir.
    No te puedo ayudar mucho, mis referentes a la hora de escribir son muy modernos. Aunque me gustan los clásicos y tengo una buena biblioteca, me quedo con Kerouac o O’Brien. Yo prefiero recomendarte autores españoles, Camilo José Cela y Miguel Delibes son dos buenos referentes.
    Gracias por leer y comentar!

    Responder

Hola, Jaume,
Es así como dices, y no de otra manera, para hacer cualquier cosa lo mejor posible hay que hacerla sin parar, sin descanso, sin titubeos y, si se puede, hasta sin expectativas.
Yo le estoy muy agradecida a un editor (a quien no nombraré no sea que reciba miles de mamotretos, algo que no se merece), un señor que me dijo, sin rodeos, “no me gusta cómo está escrito”. Me hundió un poco, pero solo al principio. En seguida comprendí que tenía razón, solo soy una escribidora. Pena que no entendiera, entonces, que me tocaba reescribir la novela…
Ahora ando por las mil palabras diarias, entre uno y otro, pero sigo sin ser escritora. La suerte es que ya no espero nada que no sea hacerlo mejor.
Un saludo.

Responder

    Hola, Laura!
    Claro que eres escritora y mucho más que algunos que hay por ahí y que me han dicho: «Si crees que eres malo en esto, déjalo»… El problema es que, si crees que eres bueno, déjalo, porque la estás cagando.
    Escribir es un estado mental. Entender que lo que haces necesita mejorar y tratar de hacerlo día a día, escribiendo 1000 o 100 palabras cada día es lo que marca la diferencia. El esfuerzo y la constancia es lo que marca la diferencia en este mundillo, si quieres ser escritor tienes que marcarte metas… a ser posible, metas que puedas cumplir. No es bueno marcarte 5000 palabras al día, porque automáticamente, te estás provocando un fracaso.
    En fin, como tu dices: una pena no entender las cosas antes 😛
    Te deseo toda la suerte del mundo y, sobre todo, sigue adelante. Escribe y disfruta.
    Un saludo, gracias por leer y comentar!

    Responder
R. R. Lopez
29/12/2016 5:17 pm

Cuanto más conozco de Stephen King, más me sorprende.
En cuanto a Dan Brown… Estooo… ¿Dices que la chorra no tiene nada que ver? A veces algunos escritores que objetivamente (técnicamente) no son buenos se cuelan por la puerta de salida del exit-o (seguro que a nadie se le ha ocurrido antes el juego de palabras :-D), si no que se lo pregunten a E. L. James.
En fin. Pues eso, que somos malos escritores, pero hay que ver el buen rato que estamos echando. 😉
¡Un abrazo!

Responder

    Los hay que nacen con una flor en el ojete, de eso no hay ninguna duda.
    El tema es que estos se nos cuelan por la puerta de atrás y nos tenemos que jodes y aguantarnos. Lo de la James tiene menos sentido aún que lo de Brown, porque Brown, por malo que sea, las historias tienen ese algo místico de religiones y chorricas de esas que a la gente le encanta… Pero lo de la James no tiene ni pies ni cabeza… porque además leerla es como restregar la cara por un matorral lleno de espinas… Es doloroso.
    En fin, eso sí que no nos lo va a quitar nadie, el buen rato que echamos con esto es importante 😛
    ¡Un abrazo!

    Responder

Interesante, Un aplauso, Mas sincero y exacto no se puede ser, Muy explicito para comenzar y se lee un poco molesto… Es una verdad que todo individuo tiene que enfrentar en cualquier momento, Uno no puede conformarse con “Si, he escrito x trabajo, hasta aquí llegue” Imposible, se tiene que aprender de uno mismo y ver los errores para evitarlos. Me gusta mucho leer y agradezco su tiempo para crear este sitio web y compartir sus experiencias, opiniones y conocimientos, Muchas gracias.

Responder

    Hola, Ri!
    Muchas gracias por leer y comentar! No podemos conformarnos con lo que tenemos, siempre deberíamos aspirar a más y, sobre todo, deberíamos aspirar a mejorar. Esto en la escritura es más cierto todavía, puesto que la única forma de crecer es escribiendo y siendo críticos con lo que hacemos. La autocomplacencia termina por destruir el trabajo que hacemos o, al menos, nos impide avanzar.
    Me alegro mucho de que te haya gustado la entrada, muchas gracias por tu comentario.
    Un saludo!

    Responder

Demonios, esto me pega duro, siempre había escrito poesía barata y rosa y recién se me ocurrió (por razones egoístas mas que nada) hacer un libro, menudas palizas mentales me EH dado, y la verdad es que ahora que me expandió a cuanto genero que veo es como si mi mundo se encogiera, igual tu blog ha sido el mas crudo y sincero y por ello el que más me ha hecho darme cuenta de cuanto me falta, pero no voy a rendirme y como tu dices “ha hacer un hábito de la escritura” que el libro no se hará solo! Gracias por compartir tu sabiduría.

Responder

    Hola Zamahael!
    Bueno yo siempre intento decir las cosas como son… Algunas veces me paso de frenada, pero va bien que alguien hable claro por aquí. Todos somos malos escritores, en mayor o menor medida, pero todos somos malos. La única forma de disimular es seguir escribiendo y ser constantes. No es la gran fórmula mágica que busca la mayoría, pero es la forma más eficiente de ser mejor escritor. Esa y buscar talleres de escritura, claro 😛

    Responder

[…] de sí mismo y lo que debería percibir si no quiere llevarse el castañazo padre. No hace mucho Jaume Vicent publicaba un post controvertido al respecto (controvertido porque a la gente no le gusta escuchar […]

Responder

Un artículo directo y sin paños calientes.
Me gustaría resaltar algo que encaja con mi filosofía de vida: “si quieres cambiar las cosas, ¿por qué sigues haciendo lo mismo?”

¡Gracias por ayudarnos!

Responder

[…] si esto no te parece suficiente, Jaume lo explica de maravilla en su post y además invita a otros escritores a dar su punto de […]

Responder

esta bien todo eso, pero eso tiene q nacerte
si no te nace escribir
dedicate a otra cosa.

Responder

Me ha encantando tu artículo.

Acabo de escribir mi primera novela y, gracias a él, acabo de enterarme que tengo que clasificarlo como “necrofilia”, aunque dado que en mi caso no hay “vampiros”, espero que me permitas dejarlo en novela romántica paranormal.

Muy divertido, entretenido e interesante.

Justo ahora voy a comenzar a mandarlo a editoriales, espero ser lo bastante crítica conmigo misma como para hacerme un poster con las cartas de rechazo y modificar todo lo que sea necesario. Al menos, hasta que deje de ser infumable y se pueda leer. Hay que ir mejorando poco a poco.

Un saludo!

Responder

    Hola, Eva
    Siempre hay margen de mejora y eso es lo realmente genial de este trabajo. Con cada relectura, con cada edición y con cada corrección nuestros textos mejoran. Ningún manuscrito es bueno o, al menos, no es tan bueno como acabará siendo. Lo mismo se puede decir de nosotros, como escritores, nuestras primeras novelas son como los borradores de un cuadro, a medida que sigamos escribiendo, iremos mejorando.
    En fin, te deseo mucha suerte en este proceso que es largo y, a veces, poco agradecido.
    Un saludo

    Responder
Daniela Nova
29/09/2018 7:31 am

Hace unos días decidí por fin sentarme a escribir la novela que hace tanto tiempo tengo en la cabeza. Nada más quiero decirte que decirte que tu blog es como un regalo para mi, cuando creo que ya sabía todo, me cuentas algo nuevo.

Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo válida.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Menú