Encontrar tu primer trabajo de copywriting puede ser un dolor de cabeza. Ya sabes cómo funciona todo esto, encontrar trabajo no es fácil. Al principio no puedes ser demasiado escrupuloso con los proyectos que aceptas, pero eso tampoco significa que tengas que vender tu alma al diablo.

Una de las peores partes de ser freelance es controlar el flujo de trabajo. Si tienes suerte, la mayor parte del tiempo te lo pasarás metido hasta las cejas en algún proyecto. Pero cuando pase la tormenta y el polvo se pose, cuando hayas recogido el dinero de ese último trabajo y levantes la vista… Contemplarás con terror que no hay nuevos proyectos en el horizonte.

Puede que te hayas decidido a dar el gran paso. Que hayas dejado tu trabajo de toda la vida para perseguir tu sueño de ser redactor y que, de repente, te encuentres con que no tiene ni idea de cómo moverte en este mundo. Eres carne fresca. Y lo peor, a nadie le importa que hayas dejado tu trabajo y que seas freelance. Es como si no existieras… Y lo peor es que así para la gran mayoría de gente.

Los primeros clientes y lo que no debes hacer

La gran pregunta que se hace todo el mundo en sus primeros trabajos de copywriting —o de diseño, de maquetación, de edición…— es: ¿cómo encuentro esos primeros clientes cuando no sabes cómo funciona este mundillo? ¿Cómo escapas de ese Sahara financiero de los primeros meses?

Vamos a empezar por lo que no deberías hacer. Y sé que esta afirmación no gustará a todo el mundo, pero quiero ser muy claro en esto. Di no a portales de encargos tipo Fiverr.

No hay nada peor que lanzarte a ser redactor y comenzar por este tipo de trabajos. Estos portales como Twago o Fiverr solo benefician al que contrata, pues obligan a los redactores a competir por ofrecer el precio más bajo. Voy a ser claro otra vez: competir en el precio con otros redactor es un suma cero para todos. En pocas palabas: siempre vas a salir perdiendo.

Siempre habrá alguien que cobre el trabajo más barato que tú y que, además, lo haga en menos tiempo. No importa que el resultado final sea una porquería, lo único que importa al que contrata es ahorrar dinero.

Tu carrera como redactor freelance

Twago, Fiverr y la desaparecida Infojobs Freelance… Todas estas páginas, si bien te pueden sacar de un apuro, no te harán ningún bien a largo plazo. Estoy completamente convencido de tus posibilidades y, como ese colega que te dice «puedes estar con alguien mejor», yo también te digo que puedes hacerte una carrera profesional sin necesidad de devaluar tu trabajo.

Bueno, ¡fiu! Hasta aquí la parte chunga del artículo. Vamos a lo que importa, encontrar trabajo de copywriting.

Decide qué quieres hacer

Lo primero y más importante es decidir qué quieres hacer. Tienes que tener muy claro qué servicio ofreces antes de lanzarte. Déjame que comparta 5 palabras mágicas contigo: diversifica tus fuentes de ingresos.

Cuando comienzas como freelance, es muy complicado comenzar a generar dinero de forma continua —cuando empiezas y cuando llevas mucho tiempo, pero vamos a lo que vamos—. Como se suele decir, no pongas todos tus huevos en la misma cesta. Disponer de varias fuentes de ingreso reducirá el riesgo de quedarte sin trabajo.

Con esto también estás diversificando las tareas, lo que debería ayudarte a mejorar. Dedicarte a la misma tarea días y días puede resultar agobiante, mientras que diversificar te ayudará a generar ideas frescas, «cambiarás el chip» y te despejarás algo que seguro que te vendrá muy bien.

Yo por ejemplo, tengo varias fuentes de ingresos ahora mismo: trabajo de copywriting, de marketing, asesorías —SEO y copy— y también estoy impartiendo un curso sobre redes sociales y medioambiente. Además tengo varias ideas en mente, como talleres y coaching.

Todo este trabajo está relacionado con mi experiencia en copywriting y en blogs, pero he escogido varias vías diferentes de hacer dinero. Así no me agobio y cuando un trabajo se me hace muy pesado, lo dejo un ratito y paso a otra cosa.

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¿Para quién quieres trabajar?

No te voy a mojar la oreja con historias sobre «visualizar tu cliente ideal». Tampoco quiero que te equivoques, «cliente ideale» no es todo el que paga. Yo he tenido clientes a los que he dejado —algún día hablaré de esto con más calma— y ha sido lo mejor que he hecho en mi vida profesional.

Lo que tienes que saber es a qué tipo de cliente quieres enfocar tus servicios. No puedes cobrar y ofrecer el mismo servicio a una pyme pequeña —o de una sola persona—, que a una empresa mediana de unos 100 trabajadores. Tampoco tienen las mismas necesidades los dentistas que los fontaneros o los hosteleros. Y no vas a trabajar igual con agencias de comunicación que con empresas grandes.

¿Qué valores tienes? ¿Qué valores quieres compartir con tus clientes? Esto parece una estupidez y puede que lo sea, pero si no te gustan las armas, no creo que trabajes muy cómodo con una fábrica de munición o con una fundición que vende metal a la industria armamentística. Ya sé que esto es un poco extremo, pero espero que entiendas a lo que me refiero.

Es importante que sepas quién es tu cliente, de esta forma te podrás enfocar en esas tareas y olvidarte del resto. Especializarse, hoy en día, es la mejor opción que tienes para encontrar buenos trabajos de copywriting. Yo por ejemplo, estoy especializado en temas de marketing y también por experiencia en temas legales y en historia —soy antropólogo, así que de algo me tenía que servir—.

No hay nada escrito en piedra

Yo he tenido que cambiar mi modelo de negocio en los últimos años. He trabajado con agencias y con empresas medianas desde que comencé. Me he dedicado desde siempre en exclusiva a la redacción, pero llegué a un punto en el que necesitaba más. Me formé más a fondo en marketing y he descubierto que me encanta el trabajo de planificación y el marketing estratégico.

Esto me ha llevado a cambiar mi enfoque. Muchas de mis tareas actuales tienen mucho más que ver con el marketing estratégico y la planificación de medios que con el copywriting. Mis clientes también están muy contentos y yo he descubierto una nueva faceta de mi trabajo.

Trabajo codo con codo con los departamentos de comunicación y me ven más como un compañero de trabajo que como un colaborador freelance.

Lo que te quiero decir es que siempre puedes apuntar hacia otras alternativas laborales. No tienes por qué establecer un modelo y ceñirte a él contra viento y marea. Como siempre digo: si algo no funciona, cámbialo.

¿Por qué quieres hacerlo?

Ya, quieres dinero. Como todos. Pero ese es un objetivo que no se sostiene por sí mismo. Al menos, no a largo plazo. Después de un tiempo, te darás cuenta de que el dinero es importante, pero hay otras cosas y correrás el riesgo de sentirte amargado y resentido porque te metiste en un trabajo que realmente no es lo que creías.

¿Tienes una habilidad —la escritura— que quieres compartir con el mundo? ¿Quieres labrar un futuro mejor para ti y tu familia? O simplemente, como es mi caso, ¿quieres un trabajo que puedas hacer desde tu casa, que te permita cierta libertad y la oportunidad de pasar más tiempo con los tuyos?

En mi caso esa es la principal motivación. Mi pareja es profesora interina, eso significa que no tiene plaza fija en ningún conservatorio y que andamos siempre de aquí para allá; seis meses aquí, un año allá y tres semanas acullá. Mi trabajo actual me permite ir con ella y estar junto a ella.

Lo he intentado muchas veces, he trabajado en oficinas, con agencias y empresas de comunicación y, al final, he descubierto que no me compensa ganar más dinero pero estar solo en mi casa.

¿Dónde quieres hacerlo?

Esta es una pregunta que entronca directamente con mi objetivo. En mi caso yo quería trabajar desde casa, pero quiero que vayas un poco más allá. Sal de tu casa, mira por la ventana…

¿Vas a ofrecer tus servicios a todo el mundo? ¿Solo dentro de tu país? ¿Prefieres trabajar solo con gente de tu zona con la que te puedas reunir cuando sea necesario?

Es importante que decidas cómo vas a trabajar. Muchas empresas siguen recelando de personas a las que no pueden ver físicamente. Muchos trabajos que se pueden hacer a distancia, siguen teniendo ese componente «físico» que a mí, por ejemplo, me resulta muy molesto.

Ten en cuenta esto antes de tomar una decisión.

Valida tu idea

Esta la parte que más me gusta. La que he descubierto gracias al marketing que me apasiona: los estudios de mercado y de viabilidad. Aquí es donde te tocará hacer tus deberes y currar un poco más.

¿Hay demanda de copys en tu zona? ¿Qué tipo de servicios son los que paga la gente? Asegúrate también de que estás cobrando lo correcto, no cobres de más ni de menos. Hay muchas calculadoras para los precios de los servicios.

Antes de nada tienes que decidir si quieres cobrar por proyecto o por horas. Podría escribir un par de artículos más sobre si es mejor cobrar por horas o por proyectos, pero esto al final depende de ti.

Yo he visto que, según qué proyecto, me sale mucho mejor cobrar por horas, mientras que otros es mucho mejor cobrarlos por proyecto. Estudia cada proyecto con atención antes de decidir, ten siempre claros los precios en ambos casos.

Y no tengas miedo de cobrar. No hagas favores.

Que todo el mundo se entere de lo que haces

Dile a todo el mundo que eres freelance. Diles que buscas trabajo de copywriting y que estás disponible para proyectos a largo plazo.

Hazlo. Díselo a tus amigos, a tu madre, a tus primos, a tu hermana, a tu cuñado… Díselo a todos, aunque no te hagan caso, aunque pasen de ti. Nunca sabes de dónde te puede llegar un buen proyecto, pero nadie aparecerá de repente en tu casa para ofrecerte un trabajo. Mucho menos, si no sabes que te dedicas a esto.

No te olvides tampoco de los viejos clientes. Mantén el contacto con ellos, en Navidad y fechas señaladas. No te cortes, mándales un correo y pregúntales si necesitan ayuda. Te sorprenderías de lo despistada que es la gente —incluso los gerentes—, puede que sí te necesite pero que no se acuerde de ti.

Eso sí, no hagas spam, pero mantente siempre en una zona visible para ellos.

Networking: trabaja tu red de contactos

Yo soy una persona muy introvertida. No podría trabajar como comercial. Sin embargo, he tenido que salir un poco de ese cascarón y ponerme el traje chaqueta. Por suerte, hoy en día podemos hacer de comercial sin tener que ir a tocar timbres.

Grupos privados de Facebook y LinkedIn

Aunque en Facebook son más extraños, existen muchos grupos relacionados con el trabajo. Hay grupos dedicados a community managers, marketing y copywriting en el que se comparten ofertas de trabajo y encargos.

En estos grupos el truco está en ser conocido. No tienes que ser la estrella, pero sí que estaría bien que tu nombre se viera por ahí. Aporta preguntas, respuestas e ideas al grupo, hazte visible y seguro que alguna oferta caerá antes o después.

Tus contactos en la vida real

Yo tengo una filosofía particular. Si no me gusta una persona, será complicado que pueda trabajar con ella. Como os he dicho antes, no cualquiera que paga es un buen cliente, igual que tienes que saber buscarlos, tienes que saber dejarlos ir o deshacerte de ellos.

De la misma forma me gusta concentrarme en mi trabajo. No me gusta tener clientes que se pasan el día llamando o enviándome correos. No soporto —y eso sí que no lo paso— clientes que me envían correos o me llaman fuera de mi horario de trabajo.

Cómo encontrar trabajo de copywriting

No te cabrees, a veces las cosas no salen o tardan en salir… También te encontrarás con clientes cabrones… así que paciencia

Mi tiempo es para mí, para trabajar. Está muy bien tener una reunión al inicio de un proyecto, de hecho es lo que hago siempre antes de arrancar. Deja siempre las cosas claras, pon los puntos sobre las íes, no estés «siempre disponible». Agenda las reuniones y responde a los correos solo dentro de tu horario de trabajo.

Si tienes un amigo que trabaja en una empresa o en un sector que te interesa, pregúntale si puede presentarte a alguien. No te agobies, simplemente dile: ¿sabías si en tu empresa necesitan algún servicio de marketing digital? ¿Crees que alguien estaría interesado en reunirse conmigo y hablar?

Nunca pidas una cita a ciegas.

Tus antiguos clientes

Como te he dicho antes, no pierdas contacto con tus clientes. No te creas que «si te necesitan te llamarán». Si esperas a ver la Batseñal, vas listo. La mayoría de tus viejos clientes ya no se acuerdan de ti y los que se acuerden, puede que piensen que estás muy ocupado.

Conecta con esos antiguos clientes, pregunta si necesitan algo. Revisa sus redes, sus páginas, sus correos, mira qué podrías mejorar y díselo. Eso les demuestra que has hecho los deberes y que tienes iniciativa.

Contactos nuevos

Tampoco tengas miedo de hacer nuevos contactos. El viejo «a puerta fría» sigue funcionando. Es verdad que es molesto, complicado y que no le gusta a nadie, pero no te puedes sentar a esperar que te caigan los clientes, como el maná del cielo.

Busca empresas que puedan requerir de tus servicios, estudia sus redes sociales, sus páginas, mira si están haciendo algún tipo de campaña por email o en publicidad por redes. Estudia sus necesidades y escribe una carta de presentación, diles que has notado algunos problemas y ofrécete a ayudarlos.

Aunque no lo creas es una buena forma de encontrar nuevos clientes.

No te cierres a nada

Muchas veces tendrás que apretar el culo porque el trabajo no te llegará para pagar todo. Con las cuotas y los impuestos, no podemos permitirnos perder ningún trabajo.

Si la cosa va mal —y al principio lo más seguro es que sea así— no seas remilgado. Ya hemos hablado de diversificar los ingresos, así que no te cortes. Coge trabajos más pequeños, aunque vayas a cobrar un poco menos.

Internet te ha dado la posibilidad única de poder cobrar por casi cualquier cosa. A mí mismo, se me ocurre asesorar en proyectos, asesorar a otros freelancers para crear un portfolio atractivo… Hay muchas formas de ganar un dinero extra con este tipo de trabajos.

Al final del día, lo único que importa es encontrar esa empresa o ese profesional que te contrate para realizar un proyecto. Lo importante es arrancar, empezar y encontrar esos primeros trabajos de copywriting que nos ayuden a ponerlo todo en marcha.