En octubre de 2017 comencé a trabajar como responsable de marketing y social media manager en una empresa de comunicación. Hasta entonces había trabajando desde casa como freelance y, aunque ese era mi trabajo de Clark Kent, me dejaba tiempo libre que podía dedicar a mi blog de escritor.

Cuando empecé a trabajar, con las nuevas responsabilidades, la presión y el hecho de pasar la mayor parte del tiempo fuera de casa, empecé a sentir la presión que supone llevar un blog. De repente, mi mayor recurso hasta el momento, el tiempo, era escaso.

Entonces me puse a pensar en todas las veces que mis lectores me habían comentado que el problema no era enconrtar ideas, sino encontrar tiempo para dedicar al blog. Ahora les entiendo y me doy cuenta de que no es nada sencillo y de que yo, que tenía siempre tiempo de sobra, había pasado mucho de sus problemas.

Yo adoro los blogs. Me apasiona mi blog —aunque a veces me cause cierta frustración— y me encanta crear contenidos, sin embargo, cuando salgo de trabajar, lo último que me apetece es sentarme a escribir más. No tengo ganas de seguir creando contenidos —gestiono 7 productos diferentes, con 4 redes sociales por cada producto, te puedes imaginar la cantidad de planificación y contenidos que eso supone—.

Hablamos mucho sobre si deberías abrirte un blog de escritor o no. Sobre cómo tener ideas o sobre cómo debe ser un blog. Pero no he hablado nunca de cómo gestionar tu blog de escritor cuando no tienes tiempo. Cuando tienes un trabajo que te paga las facturas y esto, al final, es solo un pasatiempo.

Hoy quiero darte algunos consejos sobre cómo puedes arañar un poco de tiempo a tu reloj y dedicárselo al blog.

Cómo sacar tiempo para dedicar a tu blog de escritor cuando no lo tienes

El tiempo es el que es y todos tenemos el mismo. Mis 24 horas dan para los mismo que las tuyas. Será lo que hagas con ese tiempo lo que marque la diferencia. Yo, por ejemplo, tengo días muy activos y otros en los que no hago absolutamente nada. Tengo días en los que me cunde el trabajo y otros en los que pierdo el tiempo en tonterías.

Lo que pasa es que, no soy productivo. Al menos, no lo soy de forma continua y eso, es un grave problema.

Si eres como yo y procrastinas o te pierdes leyendo todas las gilipolleces posibles en la red, la solución empieza por identificar el problema. Si eres capaz de saber dónde y cuándo desperdicias tiempo, podrás ocupar ese «tiempo perdido» en tareas de tu blog de escritor.

Aunque, me he adelantado. El primer paso real es tener claro que quieres tener un blog de escritor. No voy a volver a este tema, ya lo hablé largo y tendido en este artículo. Si tu blog no te motiva, si no está completamente convencido e implicado, no lo hagas. Hay otras formas de promocionarte como escritor.

Si vas a ir en serio con tu blog, si te comprometes, entonces podrás reconvertir todo ese tiempo perdido en tiempo útil. Lo invertirás en tu blog.

La triste realidad

Como ya te he dicho antes, todos tenemos el mismo tiempo al final del día. 24 horas, ni segundo más. Sin embargo, es cierto que el tiempo, en algunos casos es mucho más limitado que en otros. Algunas personas tienen muchas más obligaciones que otras. Al final, tienes que ser consecuente y honesto, no te puedes hacer trampas. Si no tienes tiempo, no lo tienes.

No deberías estirar demasiado tu tiempo. No es un chicle. Es más bien un elástico, si estiras mucho se acabará partiendo y te dará en los morros. El primer paso es estar seguro de que quieres un blog. Pero si encontrar tiempo para él, te perjudica, te estresa o le roba tiempo a tu familia y a tu trabajo, no deberías hacerlo.

Dedicar tiempo a tu blog jamás debería tener un impacto negativo en tu vida. Si lo tuviera, entonces deberías ir pensando en bajar la persiana.

Por suerte, todos tenemos tiempo libre, aunque casi nunca nos demos cuenta de ello. Todos nos sentimos estresados y creemos que no disponemos de tiempo, sin embargo, acabamos perdiendo muchas horas en cosas inútiles sin darnos cuenta.

Si no me crees, trata de contar el tiempo que empleas a lo largo del día. Hazlo durante una semana, anota cada minuto que dediques a cualquier tarea. Verás como acabarás dedicando tiempo a cosas que no te aportan nada.

Al que madruga, su blog le ayuda

En lugar de pulsar «retrasar» cinco veces antes de levantarte para ir a trabajar, trata de despertarte media hora antes —o una hora— y dedícasela al blog. Este sería un buen momento para escribir —el cerebro, a primera hora está super cargado de energía—, responder correos, programar las redes sociales o ir creando un calendario.

Yo suelo usar esas horas de la mañana, antes de ir a trabajar, para leer y escribir. Lo que suelo hacer es llegar a la oficina una media hora antes que el resto de mis compañeros y aprovecho para sentarme y escribir. A veces escribo para el blog, otras veces trabajo en mis proyectos literarios…

Levantarse más temprano no es sencillo. De hecho, hay días en los que es imposible. Si no eres de madrugar, puedes hacer eso mismo por las noches.

Si te decides a dedicar una hora por la mañana, antes de trabajar y otra por la noche, antes de acostarte, al final de la semana, habrás invertido 10 horas en tu blog. Para un blog pequeño o mediano, eso es una cantidad enorme de tiempo. Está claro que no tendrás la misma disposición y concentración por la mañana que por la noche, pero todo depende de ti y de cuándo eres más productivo.

Elimina las distracciones

¿Cuánto tiempo desperdicias al final de la semana? Si has hecho el ejercicio que te he comentado más arriba seguro que habrás encontrado varias horas vacías en tu día a día. Piensa en todo el tiempo que pasas en Netflix, en Facebook o viendo las Instastories de tu ex.

No quiero decirte que sacrifiques tu tiempo de ocio para trabajar en tu blog. Como ya te he dicho, si tener un blog te va a crear un conflicto, entonces no deberías tenerlo. Pero si quieres de verdad y estás comprometido, entonces estarás dispuesto a quitarte todas esas distracciones.

Piensa en esto como en una dieta. Tienes que eliminar calorías y comer sano.

Según todos los estudios los adultos pasan de media 30 horas a la semana viendo la televisión. Si a eso sumamos otras media de 10 horas en las redes sociales, tenemos otras 40 horas semanales. Imagina invertir 50 horas semanales en tu blog… Es una pasada, ¿no?

Pequeños bocados

¿Has pensado alguna vez en esos pequeños ratos muertos? ¿Qué haces con ellos? Para ser realmente eficiente deberías llenar todos esos huecos.

Con «ratos muertos» me refiero a todas esas que hacemos día a día. Un ratito muerto mientras esperas la reunión, otro mientras esperas una llamada, ese ratito que tienes mientras esperas que salgan los niños del colegio, mientras esperas que hierva la pasta… Instala alguna aplicación de notas y escribe en esos ratos muertos, o trabaja la planificación de tu estrategia en redes sociales o en el calendario de tu blog.

Organización

¿Sabías que pasamos una media de 12 días al año buscando cosas que no logramos encontrar? Imagínate la de tiempo que te ahorrarías si fueras más organizado. Si organizas tus cosas bien, podrás ahorrar más tiempo y dedicarlo a tu blog de escritor.

Tu trabajo de Clark Kent

Hay muchas formas en las que puedes invertir tiempo en tu blog, mientras estás en tu trabajo de Clark Kent. A mí se me ocurren un par…

Las comidas

El tiempo de la comida suele ser un tiempo muerto. Cuando era pequeño, mi padre salía de trabajar a medio día, conducía una media hora para comer en casa. Luego cogía el coche y conducía otra media hora. En total, invertía 2 horas en hacer algo que no cuesta más de 30 minutos. Siendo más eficiente, habría dispuesto de hora y media de tiempo para sus cosas.

Si cada día tienes una hora para comer, puedes aprovechar y adelantar trabajo. Si tienes un horario de jornada partida y tienes dos horas para comer… Puedes invertir casi hora y media en tu blog. Si te decides a comer en el trabajo, podrás aprovechar todo ese tiempo extra.

Trabajaciones

¿Tienes vacaciones? ¿Una semana, dos? ¿Un mes? Invierte ese tiempo de ocio en tu blog. Si dedicas tus vacaciones a tu blog tendrás la oportunidad de trabajar durante todo el día. Invertir un día completo en tu blog puede adelantarte mucho trabajo.

Aprovecha ese tiempo, adelanta todo el trabajo posible. Escribe artículos, crea los lead magnets, programa todo el contenido que puedas… Saca todo el partido que puedas a esos días libres. No es lo ideal, pero te has comprometido con tu blog, ¿no?

Piénsalo bien, si tienes vacaciones pagadas… Alguien te estará pagando por trabajar en tu blog…

Delega

Eres escritor. Además de ser escritor, tienes tu trabajo. Y, por si fuera poco, tienes un blog. No puedes llegar a todo. Y no eres Juan Palomo. No trates de hacerlo todo por ti mismo.

Tienes que saber delegar. Algunas cosas no sabrás hacerlas y otras no podrás, o no querrás, hacerlas por ti mismo. No las hagas. Hay muy buenos profesionales ahí fuera ofreciendo servicios para blogs. Encuentra al mejor y encárgale ese trabajo que no quieres hacer tú. Recuerda que no estás «gastando» tu dinero, lo estás invirtiendo.

Encuentra tiempo para escribir en tu blog de escritor

Ya ves que sí hay tiempo. Hay muchas cosas que puedes hacer para arañar minutos al reloj. Yo reconozco que soy bastante perezoso y que, por regla general, me cuesta mucho ponerme a trabajar en mi tiempo libre. Pero, lo cierto es que, si quieres algo tienes que estar dispuesto a sacrificar algo.

No impora si puedes dedicar 10 o 50 horas a tu blog. Al final eres tú el que decidirá cuánto tiempo piensas invertir en él. Pero te basta con saber que si quieres, puedes.

Dime, ¿te cuesta mucho sacar tiempo para escribir en tu blog? ¿Haces trampas al reloj? ¿Cuál es tu truco para encontrar tiempo para tu blog de escritor?