Entre los bloggers americanos hay algo que se llama “El Síndrome Kevin Costner”, es una extraña condición que afecta a muchos blogueros y, también a algunos emprendedores. Si has visto la película de 1989 Campo de Sueños, ya sabrás más o menos por dónde van los tiros, la frase más famosa de la peli es:

Si lo construyes, ellos vendrán.

Como frase peliculera es genial, te emociona, te llega, te arranca la lagrimilla, te hace desear que Kevin te acaricie el pelo y te susurre cosas tranquilizadoras al oído. Pero como blogger, esa frase te puede destrozar. Te han contando una gran milonga; si tienes un blog, si “te unes a la conversación”, toda esa audiencia que te esperaba, llegará hasta ti mágicamente.

Hay mucho bloggers que siguen esperando a que lleguen sus lectores.

Menudos tontainas, ¿verdad? A nosotros no nos pasan estas cosas…¿O sí?

La mayoría de nosotros tenemos sueños parecidos; todos construimos nuestros blogs con la esperanza de que lleguen los lectores, los clientes o la audiencia en general. Sabemos que llegarán, pero entre el cansancio y la desesperación, nos preguntamos porque nuestros sueños no reciben la atención que merecen.

SI esto te suena, puede que tú también padezcas El Síndrome Kevin Costner.

Kevin Costner desayuna sueños:

Los emprendedores caen fácilmente bajo el hechizo de “Campo de Sueños”. Nos encanta pensar que nuestros sueños, son en realidad, premoniciones de los grandes éxitos que nos aguardan. A nuestra competencia le encanta, que nos guste pensar así.

El Síndrome Kevin Costner, por sí solo no es nada malo. Todo lo contrario, para los emprendedores es un gran empuje, nos da la fe que necesitamos en esos momentos de oscuridad, cuando estamos perdidos, cuando no sabemos hacia dónde ir. Pero también nos hace vulnerables y puede cegarnos, hacer que perdamos de vista el camino correcto.

Imitar nuestra voz es la especialidad de nuestro subconsciente (de su parte mala) para engañarnos. ¿Cómo sabes cuándo estás haciendo lo correcto? Muy sencillo, hazte ésta pregunta:

¿Cuál es tu campo?

En otras palabras, ¿Qué es lo que harás para atraer la atención de las masas? Si tu respuesta ha sido: publicar e-books, libros en papel, ayudar a montar blogs, hacer cursos o cualquier otra cosa por el estilo, entonces te han engañado.

En lugar de construir el mejor campo del mundo, te has dedicado a preocuparte de los materiales que vas a usar para ello. Has estado tan pendiente del color de las líneas del suelo, que te has olvidado de pedir las luces. Y necesitas las luces. Así que al final, sin tiempo antes del partido, has puesto un par de lámparas en el suelo y tienes a tus amigos aguantando unas cuantas linternas en el aire hasta que se les cansan los brazos.

Has estado tan concentrado en la logística que te has perdido el mensaje.

Cómo evitar el toque de la muerte de Kevin Costner:

No permitas que El Síndrome Kevin Costner te arruine la vida.

Todos los grandes emprendedores tienen un par de campos rotos y destrozados en su historia, pero han seguido adelante, hasta conseguir cosas maravillosas.

Tú también puedes.

El Síndrome Kevin Costner se puede superar sabiendo esto:

  1. Tu campo no son tus productos.
  2. Tu campo es tu mensaje.

Las cosas como e-books o programas de consultoría no son más que medios para tu mensaje, lo que en este mundillo se conoce como Proposición de venta única. Pero es tu mensaje el que le llegará al lector y lo atraerá hasta tu producto.

Si has construído tu terreno de juego alrededor de la idea de gente dándote dinero, los lectores no responderán igual de bien, que cuando lo haces sobre la experiencia del usuario.

Tu mensaje es la fuerza que conduce el vehículo que elijas (ya sea el blog, los libros, las consultorías…) Sin el mensaje no tendrás magnetismo con la gente. Necesitas pulir a fondo tu mensaje, dispara directo a una necesidad y harás un Home Run.

Pero, ¿Qué pasa cuando no tienes claro tu mensaje?

Vamos a darle la vuelta…

Si los construyes, vendrá:

En lugar de seguir lanzando productos a un mercado ya saturado, siéntate un momento, respira y escucha.

Céntrate en la gente con la que te gustaría trabajar, obsérvalos en acción. Aprende qué necesitan, qué les gusta, qué les llama la atención.

Cuándo construyas relaciones, descubrirás qué es lo que realmente necesitan tus amigos y socios, ellos mismos te dirán qué es lo que quieren, ellos llegarán a tu blog siguiendo tu mensaje. Tienes que escucharles, y estar preparado para ser útil.

No dejes de escribir porque no has llegado a tus metas todavía, necesitas mejorar (siempre necesitamos mejorar, grábate a fuego esas palabras). Retoca todo lo necesario. Pero no dejes de hacer amigos.

Si crees que el problema es tu mensaje, entonces, prueba con uno nuevo a ver si funciona. Sabrás cuándo algo funciona porque tus seguidores te lo dirán. Sé paciente y observador.

Sigue soñando y no dejes que Kevin Costner se coma tus sueños.

Ahora te toca a ti ¿Cuál es tu campo? ¿Lo sabes? ¿Te has perdido tu mensaje?