Si quieres saber cómo escribir y publicar un libro de relatos, has llegado al lugar correcto. Con este artículo, quiero cerrar todos los puntos de los que he estado hablando estas últimas semanas. Cuando termines de leer este artículo, quiero que tengas claras tus ideas y que seas capaz de sentarte y escribir tus relatos o, mejor aún, bucear en tu ordenador y organizar todos esos relatos que tienes por ahí sueltos y que siempre has querido publicar.

¿Comenzamos?

Las bases de un buen relato

Antes de sentarte a escribir, quiero que entiendas qué es un relato. En palabras de la RAE, un relato es: «Una narración. Un cuento». Supongo que esta definición no te aclarará mucho las ideas, ya que es bastante amplia. Si empezamos por la extensión, un relato puede ser cualquier texto —narrativo, se entiende— de entre 100 y 15.000 palabras. Hay algunos expertos que creen que a partir de las 12.000 se puede considerar una novelette o una novela corta, pero yo he leído relatos de Raymond Carver bastante extensos y no los calificaría jamás como novelas cortas.

Si tienes dudas, hace un tiempo escribí este artículo sobre lo que deben medir los textos y los contenidos, por si te sirve de orientación.

Sea como sea, la extensión no es lo más importante. Lo que debes tener en cuenta son los 5 elementos básicos de cualquier relato, que son:

  • Tema
  • Argumento
  • Conflicto
  • Personajes
  • Escenario

Tema

El tema es la idea central del relato. No hay mucho que explicar, ¿de qué va tu relato corto? ¿De amor? ¿De miedo? Ese es tu tema.

Argumento

El argumento es la historia, las cosas que pasan. Por ejemplo, mi relato El Guardián de mi hermano que encontrarás en el libro Cuentos Perdidos: Volumen 1, cuenta la historia de un hombre que, llegando al final de sus días, regresa al pueblo en el que nación, esperando encontrar a su hermano pequeño, que le fue arrebatado cuando no eran más que dos niños por un siniestro ser.

Conflicto

El conflicto es el problema central al que se enfrentan los personajes. En El Guardián de mi hermano el conflicto es el toque de queda impuesto en el pueblo, que obliga a los dos niños a atravesar una zona oscura y peligrosa para llegar a tiempo a casa.

Personajes

Son los protagonista de la historia. En El Guardián de mi hermano el protagonista es nuestro narrador, un hombre anciano del que no sabemos su nombre, su hermano Pete, que desapareció cuando eran críos y el misterioso ser del parque.

Escenario

Es el lugar en el que se desarrolla la historia. En el ejemplo que estoy siguiendo, el escenario sería el aparcamiento donde están los pequeños y el parque.

Si quieres saber más sobre estos elementos indispensables para un relato corto, puedes aprender un poco más de cada, con ejemplos, en este artículo.

¿Por dónde empiezo a escribir un libro de relatos?

Como ya te comenté en este artículo, puedes empezar por sentarte y escribir un relato corto, terminarlo y escribir el siguiente, hasta que tengas los suficientes relatos cortos escritos como para hacer tu libro… O puedes rebuscar en tu disco duro y juntar varios relatos escritos.

Pero vamos a ver cómo funciona esto, ¿vale?

Curar y «juntar» relatos

La ventaja de curar relatos para publicar un libro es que no tienes que sentarte y escribirlos de cero. Ya sabes lo que dicen de la energía; esta también es una forma de transformar, de reciclar y sacar provecho a tu trabajo.

¿Qué deberías tener en cuenta a la hora de curar tus relatos? En realidad, nada. Basta con tener una buena biblioteca de relatos escritos. Por otra parte, para los más puristas, quizá los relatos deben ser del mismo género o deben compartir temática o tal vez, son relatos con un protagonista o un escenario en común. Es decisión tuya, hay compendios de relatos como El Bazar de los malos sueños de Stephen King, que no comparten tema y, en algunos casos, ni siquiera género.

Hay algunos escritores de relatos que buscan un hilo narrativo que una todos los relatos. No es una mala idea y te puede servir de ayuda para escribir algo que se acerca más a una novela y que, por tanto, será mejor recibida por los lectores —y no te digo por las editoriales—. De nuevo, la decisión es tuya.

¿Entonces da igual lo que haga? No. No del todo. Algo que sí que quiero decirte es que los revises bien.

Si eliges relatos muy viejos, seguro notarás la diferencia en el estilo y también en las formas. Revísalo a fondo, tómate un tiempo para leer con atención y marcar todo lo que deberías cambiar para que funcione. Ahora, hazlo. Reescribe, si es necesario el relato completo. Cuando esté listo y pase tu prueba del algodón, añádelo al cuerpo del libro.

¿Cómo escribes un relato?

Hay muchas formas de escribir un relato. Puedes planificar, puedes jugar o puedes escribir lo primero que te venga a la cabeza.

Así es como suelo escribir yo mis relatos:

  • Proceso espontáneo: Se me ocurre una idea, salgo corriendo al ordenador y empiezo a escribir. Sin notas, sin esquemas y sin ambages; me concentro y dejo que salga.
  • Proceso planificado: Muchos relatos nacen de ideas que anoto una libreta, en Evernote o en Google Keep. De vez en cuando, sobre todo cuando me bloqueo con una novela, cuando no me apetece escribir novelas o en el tiempo que hay desde que termino una novela, hasta que empiezo la primera revisión (uno o dos meses), tomo una de estas ideas y me pongo con ella.
  • Proceso de desbloqueo: Puede que sea una de las personas que más bloqueos sufren en este mundo. Al contrario que muchos de mis compañeros, para mí escribir rara vez es un proceso agradable (ya, ya, soy así de masoca ), por eso me bloqueo y abandono algunos proyectos. Cuando necesito desbloquearme, suele jugar a escribir. ¿Cómo lo hago? Muy sencillo, tengo una caja llena de papelitos con palabras, meto la mano, saco 5 o 6 de esos papelitos y escribo una historia de 1000 o 2000 palabras en la que me obligo a que aparezcan todas ellas, al menos, una vez. Puede sonar a chorrada, pero funciona.

También está el método de escribir un relato en una semana, el «Método Bradbury». Parece una animalada escribir un relato en una semana, pero se puede hacer. El esquema sería más o menos el siguiente:

  • Lunes: esquema y escaleta.
  • Martes a jueves: Escribir el relato.
  • Viernes: Descanso. Puedes aprovechar para escribir otras cosas.
  • Sábado: Revisión y reescritura.
  • Domingo: Descanso.

Si además, te falla la inspiración, te dejo algunos artículos que te ayudarán a encontrar ideas, como este sobre Bradbury y las listas o este con consejos para salir de bloqueo.

Y ahora, ¿qué hago con mis relatos?

Hace ya un tiempo que escribí un artículo con ideas para sacarte de encima los relatos cortos y que no se enmoheciesen en tu disco duro. Hace un par de semanas, hice otro… Así que no me dirás que no te doy ideas.

Puede que las editoriales no sean amigas de publicar libros de relatos cortos de un solo autor, pero eso no es excusa para que dejes a tus cuentos morir en la más triste ignominia. Tienes muchas salidas. ¿No me crees?

Amazon

En Amazon tienes el escaparate más grande del mundo para publicar tus relatos. Al contrario que en el mercado sajón, en el hispano no gustan los relatos sueltos —lo que es una lástima—. Pero si sueles escribir muchos relatos cortos, puedes juntarlos y publicar un libro al año o cada dos años con todos ellos.

Publicar en Amazon es muy sencillo, aunque tendrás que editar, corregir y maquetar muy bien tu libro.

Yo sé que es tirar piedras al tejado de mis colegas de blogs… Pero tampoco te fustigues, si quieres ser escritor tienes que publicar libros, así que publica. Aunque no sea perfecto. Mientras el contenido sea bueno, no importa que tenga la mejor portada del mundo o la mejor maquetación de la historia de la imprenta.

Busca información en blogs de diseño y de maquetación —que los hay, y muy buenos, como el de Mariana Eguaras—. Búscate la vida, róbale horas al reloj y curra como no has currado en tu vida. Pero hazlo. Publica y no esperes a que esté perfecto. No esperes a tener ahorros. Si tu sueño es ser escritor, hazlo… Somos artesanos, así que nunca estará perfecto.

Eso sí, guarda el dinero que ganes e inviértelo en una segunda edición mejorada, con una portada profesional, una buena maquetación y una pasada por un corrector profesional. Verás como tu libro ganará músculo.

Certámenes y concursos

¿Quieres formarte como escritor y no gastarte ni una peseta? Busca certámenes y concursos literarios, siéntante y escribe como un cabrón. Plantéate presentarte a un concurso literario al mes durante un año. Verás como escribirás y revisarás y volverás a escribir. Verás como al año siguiente, habrás mejorado muchísimo y serás capaz de ver tus errores desde otro punto de vista.

En Internet, encontrarás un montón de páginas con información y bases para participar en certámenes literarios, ya sean nacionales o internacionales.

No participes pensando que vas a ganar o que te va a descubrir una gran editorial. Esto no funciona así. Puede que tengas suerte y suceda, pero los concursos de las grandes editoriales suelen tener lo que yo llamo un «ganador de sobre abierto», es decir: le van a dar el premio a un tío o tía que saben que venderá como un cabrón o cabrona.

No te agobies. Disfruta del proceso y, si ganas, pues eso que te llevas.

Revistas

Aunque cada día quedan menos, las revistas literarias siempre son una buena opción para dar a conocer tu obra. Lástima que ya no existan revistas como aquella Weird Tales, capaces de dar al mundo autores de la talla de Lovecraft. Sin embargo, todavía quedan buenas revistas y, casi todas ellas, ofrecen espacio para los escritores.

Yo trabajo en Windumanoth que, en cada número, abre un certamen de relatos. El ganador, tiene la ocasión de publicar un relato junto a nombres como Joe Abercrombie o Pilar Pedraza, ¿me vas a decir que no merece la pena esforzarse?

Patreon, Wattpad y otras petisoperías

Amazon no es la mejor forma de publicar relatos sueltos, pero tienes otras opciones. Por ejemplo, Wattpad, una especie de red social que te permite crear una base de lectores bastante extensa, ya que la plataforma cuenta con muchos usuarios. Según tu temática, puedes encontrar a muchos lectores allí, yo he publicado algunos relatos allí… pero nada del otro mundo.

Otra opción viable para tus relatos es Lektu. En este caso, puedes maquetar un solo relato, con una portada atractiva y subirlo a la plataforma. Puedes regalarlo a tus lectores o ponerlo en descarga social, a cambio de un tuit. Yo tengo publicado el relato Un Vestido de té en la plataforma, por si te apetece leerlo.

Si tienes muchos relatos escritos y quieres sacarles un poco de rendimiento económico, tal vez te interese probar Patreon. Puedes incentivar a la gente con recompensas, por ejemplo, puedes regalarles todas las versiones de un relato, las correcciones o puedes hacer que tus patronos participen en la escritura de tu relato o novela, dejando que tomen decisiones en ella o incluso invitándoles a que escriban un capítulo contigo.

Conclusión

Los relatos cortos son como las películas de Tarantino: o te encantan o los odias. No hay un término medio. Yo soy un enamorado del relato, los llevo escribiendo desde siempre y supongo que nunca dejaré de hacerlo, ya que es en ellos donde me refugio cuando la idea de abandonar la tecla me supera.

Los relatos cortos me permiten aliviarme de la tiranía de la novela. Con ellos puedes disfrutar de la escritura, recordando qué fue lo que me atrajo de este mundo en un principio. Los relatos cortos me permiten tener la esperanza de que en el mundo de la escritura hay esperanza para alguien como yo, que tiene una ventana de atención realmente pequeña y que sufre constantes cambios de humor, que me hacen odiar y amar esta profesión según la semana.

Antes de despedirme del todo, permíteme que te recuerde una vez más que hoy se ha puesto a la venta Cuentos Perdidos: Volumen 1, mi primera antología de relatos cortos de terror en la que he puesto mucho cariño. En ella, encontrarás 8 relatos de terror —y uno de ciencia ficción—, con temáticas muy variadas que van desde el clásico vampiro, al resucitador o a una extraña mancha de barro que crece y crece devorando todo lo encuentra a su paso.

¿Quieres saber más? Lo puedes encontrar en este enlace.