Cuando la gente escucha las palabras curación de contenido suelen tener diferentes reacciones. Algunos se tocan la barba y asienten muy sesudos, otros se mira los zapatos y algunos se tiran al suelo en posición fetal y se echan a llorar… ¿Qué es la curación de contenidos? ¿Para qué me sirve a mí, que soy escritor, curar contenido? ¿Quién eres y por qué me torturas de esta forma tan sibilina? Ya sabes quién soy y sabes que me gusta torturar al personal, así que no preguntes.

Por lo demás, la respuesta es muy sencilla: Necesitas aprender a curar contenidos porque no puedes mantener las redes sociales solo con tu contenido, así que, si pretendes hacer algo tienes que aprender a curar contenido.

Bueno, entiendo que en nuestra vida de escritores el tiempo es un bien escaso: tenemos que escribir, estar en redes y, además, gestionar un blog. Si tienes que aprender a hacer más cosas todavía estás jodido, ¿verdad? Lo entiendo y es una putada, pero la curación de contenidos, si sabes hacerlo bien, te puede salvar horas de trabajo perdido.

¿Qué es la curación de contenidos?

Para no enfangarme demasiado con largas explicaciones, te voy a dejar este enlace que te lleva al blog Curata —lo siento, está en inglés—. En esta guía completa sobre curación de contenidos vas a encontrar todo lo que necesitas saber sobre curar contenidos. Por si te da pereza o no le pillas al idioma de Shakespeare, lo que dice es:

Curar contenidos es cuando alguien —o un equipo de personas— de forma consistente buscan, organizan, anotan y comparten contenidos relevantes y de gran calidad sobre un tema que interesa a su público objetivo.

Puedes usar el contenido curado de muchas formas distintas —para gestionar un calendario editorial, por ejemplo—, pero en este artículo nos vamos a centrar en curar contenido para tus redes sociales de escritor.

Vale… Pero, ¿por qué debería curar contenido para redes sociales?

La idea para este artículo se me ocurrió durante el programa de radio Libropolis, de Worldpress radio, en el que participo. Cuando apareció el tema de la curación de contenidos, mi compañero JC Sánchez, me pidió que explicase qué es, pues mucha gente anda algo despistada.

Bueno… Pues resulta que hay un montón de buenas razones para curar contenidos para tus redes sociales… ¿Qué? ¿Qué quieres que te diga algunas?

1. No puedes producir suficiente contenido por tu cuenta

¿Alguna vez has visto comer a un sayajin? Las redes sociales son insaciables, necesitas un flujo continuo de contenido de mucha calidad y que aporte valor si quiere que tus seguidores no abandonen el barco. Una cuenta de Twitter potente debería tener entre 8 y 10 posts únicos al día —con únicos me refiero a que no deberías repetir nada—.

curar contenidos

Me está entrando hambre…

 

Si quieres mantener una cuenta activa, con todo el movimiento que eso supone, vas a tener que curar contenido.

2. Liarte a crear contenido para tus redes sociales no debería ser una prioridad

Si estás podrido de pasta y tienes un equipo de Community y Social Media Manager trabajando para ti, te puedes saltar este punto. Si vives entre el común de los mortales, atiende porque esto te interesa.

Seguramente no das abasto: redes sociales, blog, lista de correo, tu vida de Clark Kent y, encima, esa novela que nunca acabas. Si a todo esto pretendes sumar la creación de contenidos chulos para compartir en Instagram y en Facebook, date por jodido; te doy tres semanas antes de que te quemes y lo mandes todo a la mierda.

Estoy intentando ahorrarte sufrimientos, esto no es fácil. Cuando estás empezando, cuando tienes poca o ninguna ayuda y tienes que preparar una estrategia y un calendario de contenidos para tu blog, un plan de social media para tus redes y mantener el ritmo de 1000 palabras al día, la vida se vuelve de color hormiga.

Curar contenido te libera de la parte más pesada, curando contenido de terceros ahorrarás tiempo que podrás invertir en tu trabajo o en tu tiempo libre.

3. Crea una buena base de seguidores

Si quieres crear una base de seguidores, curar contenidos es la mejor forma de hacerlo. Si consigues ser el primero en compartir un artículo o una imagen interesante de una fuente desconocida, la gente sabrá que controlas tu temática, te verán como un experto y todos quieren seguir a líderes del sector.

Cómo curar contenidos para tus redes sociales de escritor

Bueno, ya te he explicado qué es curar contenido y por qué deberías curar contenidos para tus redes sociales de escritor. Ahora toca explicar el cómo. La forma en la que cures el contenido, puede representar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Así que vale la pena que vayamos por pasos; despacito y con buena letra.

1. Encuentra las fuentes correctas que curar

Las fuentes de las que saques el contenido curado son tan importantes como el contenido mismo.

Puedes ir directamente a Google y escribir lo que estás buscando. Haz la prueba, por ejemplo busca: escribir terror o curar contenido. Lo que te vas a encontrar son millones de resultados que tendrás que inspeccionar uno por uno —algo que te puede llevar meses— y, lo peor, es que igual no encuentras lo que estabas buscando. También hay muchas herramientas como Feedly, Pocket, Google Alerts, Google Trends o Flipboard que te ayudarán a curar contenido… Pero eso es lo que hacen los novatos.

Páginas de Facebook

Una buena forma de curar contenido es buscar en las páginas de Facebook que te gustan. Hay una opción que seguramente tendrás escondida que se llama «Noticias de Páginas», se trata de un muro en el que aparecerán las páginas a las que sigues. Busca contenidos interesantes en ellas, mira a qué páginas siguen esas páginas y busca contenidos interesantes en ellas también. No es una mala fuente de contenidos, Facebook es quisquilloso, si encuentras una página que parece funcionar bien en Facebook, no la sueltes, síguela muy de cerca, estudia qué hace, lo que comparte, cura sus contenido y sé un artista: tratar de imitar y replicar su estrategia.

curar contenidos

Aquí tienes las noticias destacadas de las páginas de Facebook

Listas de Twitter

Esta es una de mis fuentes de contenidos favorita. Aunque me pasé años hablando de las listas y del uso de listas, de la segmentación en listas, de listaslistaslistas… La realidad es que tenía un Twitter caótico, seguía a blogueros americanos, a editoriales, a revistas, a asociaciones de escritores… Entonces alguien me dijo: «limpia esa cuenta, deja de seguir a todos esos, sigue solo a blogueros y escritores que te interesen; borra a los ingleses, a las editoriales y a las revistas. No los sigas, haz listas y ponlos en ellas».

Tener listas separadas es una buena forma de curar contenidos. Pongamos que te gusta escribir, el terror, el cine y el social media —nooooo, no estoy hablando de mí—. Pues yo crearía una lista para cada uno de estos intereses, buscaría las mejores cuentas de cada temática y las iría añadiendo a su lista correspondiente. Luego, cuando tengas que programar tu contenido, solo tienes que buscar en las listas y voilà, contenidos a cascoporro.

Si nunca has creado una lista en Twitter, no te preocupes, es muy sencillo. Buscas una cuenta que te guste. En la parte derecha, junto al botón de seguir, verás tres puntos en vertical. Pincha en ellos y pincha en la opción Añadir o quitar de una lista. Si no tienes listas creadas te pedirá que crees una, la creas, le das un nombre y listo. Si tienes varias —como yo— podrás escoger en cuál de ellas quieres meter esa cuenta o, en su defecto, podrás crear una nueva.

Curar contenidos listas de Twitter

Así es cómo puedes añadir una cuenta a una de tus listas

Buzzsumo

Buzzsumo es una de estas herramientas freemium —a mí me mosquean un poco, porque siempre te dejan como a medias, ¿no?—. Con Buzzsumo puedes buscar por temas, tras la búsqueda te arroja un montón de contenidos ordenados por el número de veces que se ha compartido en las diferentes redes sociales. Esta es una de sus principales ventajas. Si quieres triunfar en Facebook, busca contenidos que hayan funcionado en Facebook, si quieres Twitter…

Lo bueno de Buzzsumo es que también puedes buscar por páginas. Esta es una buena herramienta para espiar al personal, ¿quieres saber qué le funciona a tu competidor en Facebook o en Twitter? Pues teclea la dirección de su blog y mira cuál es su contenido más compartido. Esto es genial si pretendes implementar una técnica de skycraper en tu blog.

Otra cosa buena de Buzzsumo es que tiene muchos filtros, por lo que puedes afinar la búsqueda tanto como te dé la gana.

Todas estas herramientas son maravillosas y, si les das tiempo y le metes ganas, seguro que serás capaz de encontrar la que mejor te funciona. Yo, uso un poco de cada, aunque básicamente trabajo con una mezcla de Pocket, Evernote y una hoja de Excel en la que almaceno artículos interesantes —algo que me va muy bien para poder usar esos enlaces en los artículos de mi blog—.

Feedly

Feedly será con toda seguridad la mejor herramienta que hay para curar contenido. Desde que Buffer eliminó su opción de agregar feeds de blogs para compartir, Feedly se ha convertido en tu mejor aliado. Y no exagero.

Feedly te permite seguir los feeds de los blogs, a otros usuarios, palabras clave… Tiene muchas opciones y ofrece la posibilidad de disponer de una biblioteca gigantesca en un solo click. Te permite buscar tus propias fuentes, por ejemplo introduciendo la URL de un blog que sigues, puedes crear categoría y agregar los feeds que más te interesen… Yo tengo categorías para WordPress, Escritores, Terror…

Además, al realizar búsquedas te ofrecerá una lista de hashtags relacionados con la temática que estás buscando. Una vez dentro, solo tienes que buscar el contenido y agregarlo a tus colecciones.

2. Cómo identificar el contenido curable

Vale ahora sabes cómo funciona esto de curar contenidos, pero… ¿qué quiere leer tu audiencia? El siguiente paso es saber qué quiere o qué espera tu audiencia de ti y ofrecerles el contenido adecuado. Si escribes novela romántica, no creo que a tus seguidores les interese conocer los últimos estrenos de cine de terror, tampoco les va a gustar que compartas artículos sobre cómo joder a tus personajes.

¿Qué quieren ver tus lectores?

Lo primero es lo primero, ¿qué tipo de contenido gusta a tus lectores? Si tu audiencia disfruta con los vídeos y tú te dedica a compartir solo contenido escrito, tienes un problema… No estás llegando a ellos. A lo mejor a tus seguidores les encantan los juegos de preguntas y tú estás pasando de ellos completamente, compartiendo solo lo que a ti te interesa.

Curar contenidos

¿Te imaginas que tuvieras que hacer tú todas tus fotos?

 

Tienes que ser capaz de identificar lo que le gusta a tu audiencia, el contenido con el que suelen interactuar y currarlo para tus redes sociales. Si quieres saber qué funciona con tu audiencia entra en Twitter Analytics; basta con que vayas hasta seis meses atrás. Lo que estás buscando son incrementos de interacción, todo lo que sea por encima de un 35% te sirve. Si publicaste un vídeo y a la gente le encantó, entonces vas a tener que curar vídeos.

Esto siempre funciona igual: escucha a tu audiencia, ellos te dirán qué quieren leer.

Cuidado con las fuentes

Yo tengo varios blogs en mi colección de Feedly que sé que no me van a fallar. A ver, una mala tarde la tiene cualquiera, pero sé que estas personas producen material de calidad cada semana. Ellos son mi infantería, me cubren las espaldas semana tras semana y sé que puedo confiar en lo que publican.

Tú deberías buscar un Escuadrón Suicida como el mío. Necesitas compartir contenidos buenos, de calidad y que aporten valor a tus lectores. Si compartes contenido sin interés, no conseguirás nada… bueno, conseguirás que dejen de seguirte. Nadie quiere leer contenido aburrido o de baja calidad.

Ahora mismo te podría marear diciéndote que uses la Mozbar para medir la reputación de un sitio y todas esas chorradas. Pero no me fío de la Mozbar. Hay blogs alojados en Blogger, con muy pocas visitas al mes, sin comentarios y sin reputación, que están creando contenido buenísimo, sólido y muy atractivo. Por otro lado, hay blogs con mucha reputación que crean contenidos malos o aburridos.

Tómate un tiempo en conocer los blogs. Dedica un tiempo cada semana a buscar buen contenido, filtra y ordena. Yo suelo dedicar una hora cada semana a buscar contenidos.

No compartas algo que no has leído

Que levante la mano el que no haya hecho esto… Bueno, veo que no se levantan muchas manos… Ya… No, no… La mía tampoco está levantada. Bueno… Que levante la mano el que odie pinchar en un enlace y acabar en un artículo que no tiene nada que ver con lo que promete o que es un simple clickbait… Ya, ahora veo más manos levantadas.

Te lo repito: a nadie le gusta perder el tiempo con contenido malo. Cuando cures contenidos asegúrate de que lo que estás curando es tan bueno como lo que estás creando. Si creas muy buen contenido, pero curas contenido malo… Tus seguidores nunca te verán como un experto. Por lo tanto, perderán el interés en ti y en tus cuentas.

Si no lo tienes muy claro puedes hacerte algunas preguntas antes de compartir un artículo:

  • ¿Responde de forma clara a la pregunta que se plantea?
  • ¿Puede escribir un mensaje que enganche sobre esto?
  • ¿Es fácil de leer? ¿Se puede seguir bien?
  • ¿Tiene muchos enlaces caídos o que no funcionen?

Ahora ya tienes toda la información… pero te queda mucho trabajo

curar contenidos

Curar contenidos… ¡Genial! Más trabajo…

 

Pues sí… Para qué te voy a engañar… Curar contenidos para tus redes de escritor es un currazo enorme. Si yo tuviera que hacerte una lista de tareas para curar contenidos —de hecho te voy a copiar MI lista de tareas—, sería algo así:

  • Revisar las fuentes de contenidos cada seis meses; eliminar las que ya no sean atractivas.
  • Mensual: revisar los temas sobre los que publico. Seguir con ellos o buscar nuevos.
  • Semanal: revisar las fuentes y curar el contenido que voy a programar.
  • Diario: visita las fuentes.

Seguramente acabas de entrar en pánico o estás a punto de hacerlo. Si estás en posición fetal, llorando en el suelo, recoge tu dignidad y levántate que no es para tanto. Entiendo que no vas a tener tiempo para cumplir con los puntos de esta lista. Lo más normal es que dediques una hora o dos a la semana para curar el contenido y para programar tus redes sociales.

La primera vez, si no lo has hecho nunca o si hace tiempo que no las revisas, te va a llevar más tiempo, porque tienes que saber qué quiere tu audiencia. Pero el resto irá rodado. Solo recuerda que, cada cierto tiempo —seis meses, un año…—, está bien parar y revisar las fuentes. Los blogs fluctúan, a veces sus autores no pueden atenderlo, algunos cierran, otros desaparecen y algunos pierden calidad… Corta por lo sano con ellos. Que no te sepa mal. No son tus amigos, nunca te has ido a comer con ellos.

Con el tiempo desarrollarás una rutina de trabajo que te permitirá perder menos tiempo con estas tareas. No te preocupes es solo cuestión de tiempo.

Ahora te toca curar contenido a ti

En fin, ahora que tienes esta guía a mano te toca a ti ponerte a curar contenidos.

Hay muchos ejemplos de cuentas que puedes seguir para ver una buena curación de contenidos: Ana González Duque, Pablo Ferradas, Escuela de Escritores… Solo tienes que pasarte por ellas y echar un ojo. Observa lo que hacen, lo que comparten y qué tipos de contenidos trabajan. Seguro que aprendes algo más de ellas.

Si todavía tienes dudas, pregunta. Pregúntame a mí, deja un comentario y verás como al final… No es tan complicado curar contenido.