Todos los escritores de terror tenemos algo muy claro, nos gusta asustar a nuestros lectores, la gran pregunta, esa que todos nos hacemos es: ¿cómo asustamos a nuestros lectores?

Seguramente hay muchas respuestas, cada escritor tiene sus secretos, cada uno de nosotros maneja un tipo de miedo. La semana pasada hablé sobre cómo funciona el terror en el cerebro humano, a nivel psicológico el miedo es una constante evolutiva, un mecanismo de defensa ante los peligros que nos rodean como especie.

El miedo produce reacciones fisiológicas y químicas en nuestro organismo, nerviosismo, palpitaciones, sudoración. El miedo puede ser tan fuerte que alguien, asustado en extremo, podría llegar a morir de miedo, igual que sucede en la maravillosa historia de Doyle, El sabueso de los Baskerville.

Prefiero que mis lectores sobrevivan a las lecturas de mis relatos, sobre todo, para que puedan seguir leyéndome. Ni siquiera me gustaría que se desmayasen. Quiero que lean de principio a fin, pero quiero que lo hagan con un sudor frío recorriendo su espalda y con la respiración contenida.

Hoy quiero compartir 11 consejos sobre terror de algunos escritores del género, ellos, igual que tú y que yo, andan buscando la llave del miedo, esa que hace que un lector tenga pesadillas.

Cómo asustar a tus lectores

Fiesta de Halloween.

No estás a salvo, nunca lo has estado

Paul Tremblay

Una de las mejores formas de incomodar al lector es hacerlo sentir inseguro. Crea una escena diaria, algo que puede suceder en la habitación de al lado, llénala con personajes con los que empatizar y entonces haz que algo malo ocurra. Puede ser cualquier cosa, desde una luz que se apaga sola, una enorme avispa de color rojo que se ha colado en la habitación, hasta un gigantesco perro mutante de tres cabezas… Igual la última es demasiado efectista, pero es ese enfrentamiento entre lo real y lo extraño lo que hace que el lector se sienta inseguro.

Pat Cadigan

Muestra la amenaza, sea la que sea, en algún lugar donde tu personaje se sienta cómodo, donde se supone que no debe pasar nada malo. Si tu personajes tiene amigos, entonces deben aumentar la amenaza, haciendo la peor cosa posible con la mejor de las intenciones.

Atmósfera y ritmo

Nathan Ballingrud

Asustar no siempre es la mejor solución, yo prefiero hacerles sentir incómodos, lo que puede lograrse de muchas formas. Sin embargo, la llave para un buen susto es la atmósfera. Construye poco a poco la sensación de amenaza escogiendo con cuidado el vocabulario. El escenario y las sensaciones crean mayor sensación de terror que cualquier monstruo o asesino.

VH Leslie

La buena literatura de terror se basa en el ritmo. Las buenas historias de terror te meten poco a poco en un mundo creíble y seguro, antes de mostrar ninguna dificultad.  De esta forma el lector crea lazos de empatía con los personajes y los lugares y se preocupará por ellos cuando comiencen a suceder cosas malas. Si las cosas malas suceden poco a poco, la historia atrapará más al lector que si todo se precipita, tal y como sucede en La Maldición de Hill House, de Shirley Jackson, comenzando con eventos sin importancia que van escalando hasta que el terror se desata.

Yo he adoptado esta forma de escribir haciendo que los sucesos aumenten a medida que avanza la historia, de esta forma no solo me ayuda a dar forma a la historia, además ayuda al lector a comprender mejor lo que está sucediendo a los personajes.

Cómo asustar a tus lectores

Tus miedos

Alison Littlewood

Aunque parezca una tontería, en realidad es muy sencillo, no intentes asustar a los demás, primero asústate tú y el resto llegará. Para mí, ese terror interno va ligado al amor. Las cosas que más me asustan no son esas llenas de dientes que te atacan en mitad de la noche, sino perder a alguien amado. O la idea de perderme a mí misma, cuando tu mente se diluye en la nada. Ese es mi horror.

El miedo está dentro de todos nosotros, para poder sacarlo primero debes conocerte y saber qué es lo que más temes, así podrás meterte en la mente de tus personajes y asustarlos a ellos.  Esa es una de las cosas que convierten a Stephen King en un maestro, sus personajes son tan reales que conectas con ellos desde el principio y comienzan a susurrarte de inmediato.

Josh Malerman

Tener sentido del miedo es muy parecido a tener sentido del humor.

No hay nada malo en asustarse a uno mismo. Si has visto a alguien contar una historia de fantasmas real, si has visto como le tiembla la voz y las lágrimas se le acumulan en los ojos, entonces sabes a qué me refiero… Así funciona el miedo cuando se reactiva. Ese es un buen comienzo si quieres asustar a tus lectores. Otra buena idea es soltar el terror en mitad de una escena, en lugar de ir subiendo de intensidad. Imagina a toda la familia reunida para una comida familiar, todos felices y de repente una cabra descuartizada cae sobre la mesa rompiendo platos y salpicando sangre sobre todos los presentes. Esa escena puede resultar más intensa que cualquiera que hayas estado construyendo durante 200 páginas.

Entra en la mente del lector

Sarah Langan

Cada lector teme algo distinto. El miedo es tan personal como el sentido del humor. Eso se aplica a los dos lados de la página. Cada personaje debe tener sus propios miedos. Imagina que tu personaje no ha tenido una vida fácil, sin embargo, siempre se ha aferrado a un momento, un recuerdo que comparte con la persona que más ama. ¿Qué pasará cuándo descubra que ese momento jamás existió? Ve un poco más lejos, convierte a ese ser amado en un verdadero monstruo.

Simon Strantzas

Hay dos formas de asustar al lector. La primera es muy sencilla, descubre qué es lo que temen y ponlo en la página. Es un método a prueba de tontos, pero no funcionan a largo plazo. Los insectos, la muerte, los traumas infantiles, los abusos, provocan miedo instantáneamente, sin embargo, duran lo justo para que el lector pase la página.

La segunda forma es más duradera, descubre los temores ocultos del lector. El temor es una herramienta muy poderosa (la mayoría de las religiones usan el temor para mantener a raya a las personas). El temor afecta al lector, se cuela en su interior y lo acompaña incluso cuando termina de leer el libro. Para mí es la mejor forma de terror que existe.

Falsa sensación de seguridad

Simon Kurt Unsworth

Cómo asustar a tu lector: haz que tu historia esté tan basada en el mundo real como sea posible (incluso si está en un mundo inventado). Que sea reconocible para todos, luego muestra los elementos que lo hacen vulnerable. El miedo real consiste en mostrar, mediante la narración, la cadena de hechos que, de ocurrir, pondrán en peligro algo que importa al lector y cambiarán ese mundo que ama convirtiéndolo en algo horrible que ya no entiende. Los monstruos no dan tanto miedo. Pero los monstruos que caminan por nuestras calles y amenazan la vida de nuestros hijos son otra cosa.

Helen Marshall

Antes de asustar a alguien tienes que conseguir que baje la guardia. Los lectores afrontan el terror preparándose para lo que pueda ocurrir. Encuentra un modo de cambiar las tornas. Consigue que se sientan cómodos, haz que se rían, que empaticen con los personajes. Tienes que hacer que los lectores confíen en ti.

David Moody

La sangre no es necesariamente la mejor opción para asustar a la gente. Tampoco el gore o el asco. ¿Sabes esa sensación que tienes cuando vas a una entrevista de trabajo? Solo con pensarlo ahora mismo, ¿sientes esa sensación desagradable en la boca del estómago?

Por norma general la «anticipación» suele ser peor que la realidad, y eso es algo que me encanta usar para asustar a mis lectores. Trato de llevarlos a un estado de falsa seguridad y cambiar rápidamente de dirección.

Al final todo se reduce a sacar a la gente de su zona de confort y ponerlos en ese tipo de situaciones que temen y evitan. Para mí, la llave está en dejarlos en esa zona incómoda durante más tiempo del necesario…

Encuentra algo que tus lectores no quieran ver ni saber que existe, entonces escribe sobre eso de forma que no pueden mirar a otro lado.

En fin, hay de todo y para todos los gustos. Cada escritor de terror entiende el miedo de una forma y escribe en consecuencia. Cada uno de estos consejos tiene un inmenso valor por sí mismo y puede convertirse en una novela por separado. Así de buenos me parecen.

¿Qué hay de ti? ¿Cómo es tu terror? ¿Cuál es tu truco para asustar el lector?

Espero que todos estos consejos te sean útiles en tu escritura, si tienes alguna duda que no haya sido resuelta en estos consejos puedes dejar un comentario o contactar conmigo. Además, si quieres comenzar con el terror o mejorar lo que sabes, imparto un taller de terror en EFE.

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