Los relatos cortos, como cualquier obra de ficción, deben tener ciertos elementos esenciales, como las patas de un taburete. Como los taburetes, que los hay de diferentes diseños y con distinto número de patas, no es necesario que aparezcan todos. Sin embargo, si has decidido utilizarlos, debes hacerlo bien, ya que si uno falla, el relato se quedará cojo.

El mayor problema que te encontrarás a la hora de introducir estos elementos en tu relato es el espacio. Al contrario que en las novelas, donde tienes capítulos y capítulos para desarrollar a tus personajes, las localizaciones y el argumento, en un relato deberás condensar todo eso en unas pocas palabras, habitualmente menos de 15.000.

Es cierto que la extensión es un punto complejo, ya que en la literatura americana se pueden encontrar relatos de más de 100 páginas. Por ejemplo, los relatos de Raymond Carver que son largos y, en algunos casos, repletos de personajes. Esto no es tan común en los relatos cortos a los que estamos acostumbrados; sin embargo, está bien que sepas que existen ese tipo de narraciones y que si quieres, puedes extenderte más allá de los límites de 5.000 o 6.000 palabras de los certámenes literarios.

Relatos y cuentistas

No me canso de repetir que soy un gran consumidor de relatos. Ya lo comenté en el primer artículo de esta serie, aunque todavía hay mucha gente que no se atreve o no conoce a los mejores cuentistas de la literatura, lo que me parece un pecado para todo aquel que quiera escribir un cuento.

Personalmente, me encanta Dublineses de James Joyce o Tres Cuentos románticos de Francis Scott Fitzgerald. En el primero, el lector puede ver el Dublín de entre siglos, desde el punto de vista de varios habitantes de la ciudad y cada cuento muestra una etapa de la vida, el primer relato muestra un nacimiento y el último un funeral. En el segundo, Fitzgerald nos muestra su mundo de flappers (pijas de los años 20) y de vividores.

Aunque si hay un nombre que todo el escritor de relatos debe conocer es el de Antón Chéjov. Considerado como el padre del relato moderno, fue un fotógrafo de la realidad social rusa del siglo XIX. Sus cuentos, mezclas de naturalismo y realismo, se cuentan entre los mejores de la literatura. Además, fue un renovador, aplicando técnicas como el monólogo interior, del que abusaría James Joyce y, sí, es el propietario de la pistola más famosa de la literatura universal.

La literatura hispana también cuenta con grandes cuentistas como Horacio Quiroga, Julio Cortázar, Juan Rulfo o Borges. Aunque es la literatura americana la que más se ha beneficiado de este formato literario con nombres como Alice Munro, Raymond Carver, Edgar Alan Poe, Mark Twain o Charles Bukowski.

Los 5 elementos indispensables del relato corto

Ahora bien, ¿qué tienen en común todos estos autores? Pues que han sabido utilizar de forma correcta esos elementos que convierten un relato en una obra de arte. Como te he dicho antes, no es necesario que aparezcan todos en un mismo relato, aunque algunos, como el conflicto sí que son esenciales.

Para escribir un buen relato corto, debes entender y saber combinar estos elementos:

1. Tema

El tema es la idea central del relato. Es la idea que subyace en toda la narración, es lo que el autor intenta trasladar al lector. Al contrario que en las novelas, en los relatos cortos solo hay un tema. El tema aparece una y otra vez a lo largo de la narración mediante los diálogos, las acciones de los personajes y sus motivaciones.

Por ejemplo, en el relato El regalo perfecto (The gift of the magi), de O. Henry, el tema central sería el amor.

2. Argumento

Me he encontrado muchas veces con gente que confunde el argumento y el tema. El tema subyace a la narración, mientras que el argumento es la narración en sí. El argumento son todos esos eventos que tienen lugar y todas las acciones de nuestros personajes. Todos estos eventos y acciones, suelen girar en torno al siguiente elemento de nuestra lista: el conflicto.

Por ejemplo, en El regalo perfecto de O. Henry, el tema es el amor, pero el argumento es la historia de Della Young, una mujer casada que solo tiene 1,87 dólares para comprar un regalo a su marido.

3. Conflicto

El conflicto es el problema al que se enfrentan los personajes de tu relato. El conflicto es lo que hará que el lector se enganche o que abandone. El protagonista siempre estará a un lado del conflicto, en el otro pueden haber otros personajes o sujetos abstractos, por ejemplo las fuerzas de la naturaleza, entidades paranormales, la sociedad o incluso él propio personaje —por ejemplo, un personaje que lucha para superar un problema de adicción–.

En El Regalo perfecto el conflicto está en la situación económica de la pareja y en el gran sacrificio que debe hacer la Della para lograr más dinero con el que poder comprar un regalo decente para Jim.

4. Personajes

Los personajes son los que llevan a cabo las acciones y se enfrentan al conflicto. Los personajes, aunque suelen ser personas, también pueden ser animales y hasta objetos. Aunque es más bien una novela corta, en Un Dios de paredes hambrientas el verdadero protagonista de la historia es la propia casa o, más bien. el ente que la habita y la posee.

En El regalo perfecto la protagonista es Della Young, aunque aparecen otros personajes como su esposo Jim o la señora Sofroine.

5. Escenario

Por supuesto, ninguna historia estaría completa sin un escenario. El escenario es el lugar en el que se desarrolla la historia. Habitualmente, en un relato corto no suele haber más de un escenario, aunque también es posible que el personaje se mueva y se nos muestren varios. El escenario juega un papel importante, ya que mediante las descripciones de los edificios, las calles o el tiempo, puede aportar mucha solidez y veracidad al relato.

Por ejemplo, Catedral de Raymond Carver se desarrolla por completo dentro de casa del protagonista, sin embargo, en El regalo perfecto aparecen varios escenarios: el pequeño piso de los Young, la calle, la tienda de la señora Sofroine y una joyería.

Conclusión

Como puedes ver, estos elementos, por sí solos, no tienen ninguna complicación. Sin embargo, es a la hora de unirlos cuando empiezan a surgir los problemas. No debes tener prisa, antes de escribir, tómate un tiempo para planificar cada uno de ellos y buscar la forma de introducirlos de la mejor forma posible. Si lo consigues, tendrás un relato redondo.

En todos los relatos que conforman Cuentos Perdidos: Volumen 1 encontrarás estos elementos. Yo, suelo trabajar con pocos personajes y casi siempre en escenarios reducidos, que me permiten jugar con la sensación de claustrofobia y opresión. Sin embargo, algún relato como Tres de Cuatro cuenta con varios protagonistas y diferentes escenarios.

Cuentos perdidos: Volumen 1 está en preventa en Amazon y se publicará el día 26 de mayo. En el libro encontrarás 8 relatos de terror con muchos temas y argumentos diferentes.