La semana pasada escribí un artículo más personal. Fue uno de esos artículos que te llegan de repente, se cuelan en tu mente y te hacen cambiar el calendario de contenidos para meter su culo inquieto.

El de hoy es muy diferente. Dicen que uno tiene que hablar de lo que sabe y yo sé de marketing. Trabajo redactando artículos para agencias de comunicación, tengo formación en SEO y soy especialista en planificación estratégica (la parte que más me gusta de mi trabajo es justamente esa: planificar y crear estrategias y planes de contenidos).

Por eso hoy voy a compartir con todos algunos consejos. Lugares comunes. Consejos cortos y simples que sé que funcionan. Hoy encontrarás aquí consejos sobre copywriting, creación de contenidos, bloguing. De todo un poco, un cajón de sastre de consejos de marketing que espero te resulten útiles para tu blog de escritor o para el lanzamiento de tu próximo libro.

Consejos de copywriting para escritores

1. Investiga

Igual que los hombres, ningún contenido es una isla. El contenido suele existir en comunicación con otras ideas. Cuánto más investigues, más ideas te encontrarás. Estas ideas te inspirarán y te informarán para seguir escribiendo.

Tienes muchas herramientas a tu disposición para investigar el contenido. SEMrush, Moz.com y BuzzSumo úsalas y encontrarás el mejor contenido para ti.

2. Lee

Somos escritores, así que tenemos que seguir leyendo. La literatura puede darte nuevas ideas para crear contenido. Homero, Shakespeare, Hemingway, Hunter S. Thompson, Tolkien, Clarke…

Leer diferentes géneros y diferentes idiomas te ofrecerá nuevos ritmos y patrones de escritura.

3. Asume que a tus lectores les da igual lo que hagas

No te mientas. No caigas en la falacia del yo, que es algo como: «Creo que esto es interesante, por tanto lo será para los demás». Esto es falso. De entrada a nadie le interesa lo que hagas.

Es tu responsabilidad hacer que los demás se interesen por lo que te interesa a ti.

4. El tamaño importa

En este mismo blog ya hablé sobre el tamaño de los contenidos en Internet. Siempre os digo que los artículos por encima de las 2000 palabras funcionan mejor. Esto es así porque Google entiende que es contenido evergreen.

Si eres capaz de escribir más de 2000 palabras sobre un tema que sea muy muy buscado pero del que no haya información, serás el primero.

5. A veces, menos es más

Cuanta más información mejor, pero tampoco llenes el artículo de paja. Si no puedes escribir 1500 palabras sobre un tema, escribe 1000. No hay recompensa por escribir porquería.

6. Encuentra tu tema

¿Qué es lo que quieres decir? ¿Cuál es esa la única cosa que de verdad te motiva? Escríbela. Trabaja desde esa idea, crea tu contenido sobre esa idea. Es así de sencillo.

7. Explícate las cosas como si fueras un idiota

Sea lo que sea lo que escribas, escríbelo primero para ti, con todos los detalles posibles, como si no tuvieras ni idea de lo que estás leyendo. No te preocupes de la gramática, puntuación o sintaxis. Explícatelo tan a fondo como te sea posible.

8. No lo hagas bien, solo hazlo

Uno de los motivos del bloqueo del escritor es el afán de perfeccionismo. Tratas de escribir algo perfecto y quieres que en tu mente sea así. No hagas eso. Hay demasiado para recordar y filtrar.

Escribe, sácalo de la cabeza. Llena la página y ya lo arreglarás más tarde. Todo comienza sacando las palabras de tu cabeza.

9. Los titulares

En Internet tienes pocos segundos para captar la atención de tus lectores. Tienes que estar rápido y ser eficiente. Los titulares son tu superpoder. Los periodistas llevan mucho tiempo aprovechando los titulares para captar la atención, aprende de ellos.

10. La pirámide invertida

La pirámide invertida es una estructura narrativa popular en periodismo y copywriting. Esta estructura funciona genial para todo desde un periódico, una landing page o un vídeo para Facebook.

Solo tienes que asumir que vas a perder a tu audiencia en los primeros segundos y escribe lo más importante al principio. Asegúrate de introducir los elementos que quieres convertir y, a partir de aquí, alimenta a la audiencia con la información más importante.

11. Crea tu propio cajón de sastre

En copywriting existe un sistema llamado swipe file. Esto es una carpeta en la que guardas todo lo que te parece interesante, te gusta o te inspira. Todo es todo: anuncios, artículos, vídeos, imágenes, notas, letras de música, textos de la competencia…

Un sistema sencillo es utilizar una las hojas de cálculo de Google. Usa fuentes distintas y un sistema de colores para organizarte. Guarda todo ahí y luego dale algo de estructura. Usa todo ese contenido para crear tus propios contenidos.

12. Tus palabras, mis palabras, sus palabras

Todos tenemos voz. Como escritor ya habrás encontrado tu propia voz, eso está muy bien. Pero no estaría de más ir un poco más allá. Usa tus palabras, usa las mías, las de tus colegas o las de tus clientes. Usa palabras de escritores famosos…

Tu voz es importante, pero crecerá mucho si eres capaz de unir a la tuya la voz de todos los que te rodean. Aprende a profundizar en el texto. Haz tuyas expresiones y frases de otros, une tu lenguaje al de los demás.

13. Escoge tus palabras

Cuando escribo para un cliente, lo primero que hago es visitar todos los blogs de su competencia y me fijo en las primeras frases de sus contenidos. Al hacerlo escojo las palabras y frases clave que se repiten en todos y evito usarlas.

Esas palabras les pertenecen a ellos. Sonar como tus competidores es una buena de camuflarte entre la gigantesca franja gris de Internet a la que van a morir el 90% de los contenidos.

14. No tengas miedo a la cita

Muchos escritores tienen miedo de citar a otros escritores o expertos. Este es un error muy común, quieres demostrar que eres un experto y no quieres citar a otro que sabe más que tú.

Citar a expertos en tu temática o género, no solo hará que suenes más inteligente, es que además te dará una excusa para citar a otros cuando compartas tus contenidos en Twittter.

15. Aprende a domar los títulos

Trata de mantener tus títulos siempre por debajo de los 70 caracteres, así te asegurarás de que saldrán completos en el SERP de Google. Si te pasas tus títulos aparecerán cortados y al compartirlos en redes quedarán muy feos.

16. No escribas artículos sobre tuits

En serio. No hagas eso, es una mierda.

17. Roba sin vergüenza

Ya lo dijo Picasso: «los buenos artistas copian, los grandes roban».

No plagies. Pero como el arte, la gran escritura muchas veces no es más que una amalgama de todo lo que hicieron los demás.

18. Da forma a tus historias

Kurt Vonnegut habla sobre la forma de las historias. Dice que las formas de las historias de nuestra cultura se repiten una y otra vez. Usa las formas que tu audiencia ya conoce y ama.

19. Usa la voz activa

La voz pasiva tiene su espacio y lugar. No es este. No es el blog, ni las redes sociales. Tampoco suele ser tu novela. Nada reemplaza al sujeto y el verbo. La voz pasiva suena floja, pusilánime, tienes que dar punch a tus textos.

20. Adverbios

No es que sean el mal. Pero gritan demasiado. Olvídate de ellos.

21. Cuidado con los fallos tontos

El diablo está en los detalles. Fíjate en los detalles. No cometas errores tontos. Si tienes dudas a la hora de usar una expresión, no la uses. Busca otra forma de decir lo que quieres. Es mejor que vayas sobre seguro.

22. Tu ritmo

No te rindas a la simplicidad del «frase, punto. Frase, punto». A veces está bien, pero otras veces necesitar ir más allá. Escribe frases largas y compuestas, disfruta de la belleza del idioma.

A mí me producen rechazo esos textos tipo telegrama. No me gustan en los blogs y los odio en textos literarios. Si pretendes ser escritor, aprende a usar el idioma, tómate la puñetera molestia de saber cómo se utilizan las yuxtaposiciones y las frases compuestas. No seas gañán.

23. El tiempo

Es muy molesto cuando tu bae usa demasiada jerga, ¿no? No quieras escribir para los chicos guays de Twitter. No sabemos dónde estarán mañana esos chicos guays.

Escribe para tu audiencia de hoy, pero también para la de ayer y, sobre todo, para la que vendrá mañana o dentro de 10 años.

24. La trampa del lenguaje

Nuestro lenguaje es muy rico. Sin embargo, los gerundios y los participios son molestos. A los lectores no les gustan. Evítalos.

25. Di solo una cosa por frase

Si tratas de explicar más de una cosa por frase, lo más seguro es que acabes confundiendo al lector. Céntrate, no te líes.

26. Muestra, no cuentes

Un clásico, ¿eh? No me gusta este tipo de consejos. A veces tienes que contar. Si necesitas contar, hazlo. Pero si puedes demostrar lo que explicas, mejor.

No me cuentes que Juan está deprimido, dime que se pasó la noche del sábado solo en casa, comiéndose una pizza en la bañera.

27. No sobreescribas

Nada muestra que eres novel —o mal escritor— como la «prosa púrpura». Si no sabes que es la prosa púrpura significa la manía de usar muchas palabras para no decir nada.

Los adjetivos y las metáforas están bien, pero no te pases.

28. La puntuación

Aprende a usar las comas, el punto y coma, las rayas y los puntos. Cada una de estas figuras tiene un uso concreto.

29. No uses las exclamaciones

No utilices las exclamaciones ni las mayúsculas. Deja que tu texto hable por sí mismo y demuestre su importancia.

30. No es lo que tú escribes, es lo que ellos leen

Necesitas conocer a tu lector. Piensa en ellos cuando escribes, lee lo que has escrito desde su perspectiva y fíjate si cabe la más mínima posibilidad de que puedan leer o entender algo diferente.

Fíjate en que no haya dobles sentidos. Lo que te parece una frase inteligente, en otro lugar puede ser un insulto.

31. Olvídate de las clases de lengua

Olvídate de las reglas de escritura y fíjate en que el texto sea cómodo y resulte agradable para el lector. En Internet no valen los párrafos largos, ni las frases compuestas y floridas.

Siempre que sea ágil e interesante, puedes saltarte algunas reglas. Además, puede que las normas que aprendiste en clase ya no sirvan, aka «solo» ya no se acentúa.

32. Escribe como un ser humano

En Internet es fácil caer en el error del SEO. Es cierto que tenemos ciertas normas de escritura que debemos seguir, pero no puedes escribir para los robots, porque los robots no leen. Te leen las personas.

Sé tú mismo, sé empático, sé humano —cálido, personal, simpático—. Haz bromas y usa emojis 🖕 💩.

33. No te pases con las bromas

Está bien hacer bromas, pero tampoco te pases. No des la brasa.

34. Los ejemplos molan

Los ejemplos son lo más. Si de verdad quieres enganchar a tu audiencia, utiliza ejemplos. Nuestro cerebro recuerda mejor la información mediante ejemplos. Nos encantan las historias, siempre estamos buscando nuevas historias. Por eso en la Biblia hay parábolas y Netflix es el rey del entretenimiento.

35. Busca expresarte, ni impresionar

Céntrate en expresar una idea de forma clara. La jerga técnica y complicada y el lenguaje rebuscado te harán perder lectores rápidamente. A nadie le gustan los culturetas. ¿Sabes esa persona que parece que tenga un palo metido por el ojete? Pues no seas uno de esos.

Recuerda lo que dijo Groucho Marx: «Hasta un crío de cuatro años podría comprenderlo».

36. En este mundo estás solo

Es como escalar. Cuando estás en el rocódromo estás solo. No importa el trabajo, no importa el que te está mirando desde abajo, no importa que parezcas un idiota colgado como un salchicón, lo único que importa es la siguiente roca.

Aquí sucede lo mismo. Solo estás tú y tu contenido. Y tienes que centrarte en el siguiente contenido. Si empiezas a dudar, si comienzas a tener miedo y te distraes, te la pegas.

Si empiezas con dudas, si tienes miedo de lo que te dirán o de fallar, entonces la cagarás antes de empezar. Olvídate de todo, crea contenido, aprende lo que creas y céntrate en tu siguiente pieza.

37. Las tres habitaciones

El viejo Disney escribía en una habitación, editaba en otra y le daba una última revisión al trabajo en una tercera.

En la primera habitación todo es posible. En la segunda tienes que moldear tus textos y ponerles los pies en la tierra. La tercera es la más silenciosa, tienes que leer atentamente y asegurarte de que respondes a todas las preguntas en el texto. En esta última habitación habrán cosas bonitas que morirán, pero no pasa nada.

38. Diseña tus textos

El peor pecado que puedes cometer es escribir un texto confuso. Por eso tienes que aprender a diseñar tus copys paso a paso. Planifica para llevar al lector por cada hito de la lectura sin que se pierda.

Si encuentras una forma más simple de decir algo úsala. ¿Puedes eliminar palabras? Pues hazlo. Si te estás pasando con la puntuación elimina comas. Te guste o no, escribir es un juego visual.

39. Asesina a tus darlings. Quémalas, que no quede nada

La buena escritura es solo buena edición. El primer borrador estará lleno de frases a medias, palabras repetidas y todo tipo de basura.

Jamás, bajo ninguna circunstancia te saltes el proceso de revisión y edición de un artículo. Si una palabra o una frase no aportan nada al texto, quémalas.

40. Rompe todas las reglas

Pues eso.

Y hasta aquí los consejos de copywriting. Ya ves que se podría haber titulado perfectamente 40 consejos para escritores o 40 consejos para escribir cuando no sabes cómo hacerlo. Son consejos muy sencillos, simples y concretos… Que suelen ser los mejores.

Espero que te sirvan de ayuda. Y, por supuesto, si tienes alguno que añadir, estaré encantado de leerte en los comentarios.