Hace semanas que voy anotando ideas, pensamientos y posibles ideas para nuevos artículos sobre cómo escribir. Guardo también preguntas que me han ido haciendo los lectores, incluso tengo una buena lista de comentarios que quiero transformar en artículos.

Pero esta semana he querido pensar diferente, así que, en lugar de técnicas o consejos, os voy a contar un montón de sandeces, tonterías básicas que puede que os sirvan de algo o puede que no.

¡Ah! Por cierto, será una lista, porque me gustan las listas. ¿A vosotros os gustan las listas?

  • Una fórmula simple para escribir: Haz que tu historia fluctúe, desde los momentos de alta tensión (acción, argumento, sustos, drama), hasta los momentos de calma (diálogo, introducción de personajes). Recuerda que en ningún momento tienes que perder de vista el conflicto, que debe estar presente incluso cuando no haya tensión.

La Jungla de Cristal hace esto muy bien —un momento de tensión, otro de calma, tensión, calma, tensión, calma. Es tu deber decidir lo que va a durar cada momento.

Requiem por un sueño, también juega con esta dinámica: rápido, lento, rápido, lento… Aunque, hacia el final de la película los momentos de calma se hacen más cortos, hasta que desaparecen en esa espiral de drogas y depravación humana.

  • Otra fórmula simple: un personaje quiere algo, algo o alguien se interpone en su camino. Comienzan las pruebas para ver lo lejos que está dispuesto a llegar (y lo qué está dispuesto a hacer) para conseguirlo.
  • Otra fórmula más: Algo malo pasa. Eso malo que ha pasado va a peor. Eso malo se complica. Eso malo da un giro inesperado, y a lo mejor (sólo a lo mejor) eso malo termina solucionándose.
  • Después de escribir pregúntate: ¿Cuál era el conflicto? ¿Cómo se ha quedado?
  • Lleva un diario. Cuando termines de escribir, abre un nuevo documento y escribe un par de líneas sobre lo que ha ocurrido. No te cuentes tus problemas existenciales, escribe sólo sobre tu historia. Cuando termines, verás que tienes un resumen bastante bueno de lo que has hecho.
  • Después de escribir pregúntate: ¿Mi personaje tiene cojones? ¿Está haciendo avanzar la trama o lo están llevando de aquí para allá? ¿Está pasando de mano en mano como un patata caliente? ¿Se lo lleva la corriente o es él/ella la corriente?
  • Puntúa tu historia: Dale una puntuación (del 1 al 100, del 1 al 10, de molón a cagarro) a cada aspecto de tu historia: trama, personajes, tensión, conflicto, narración, calidad de las escenas pornográficas… Usa, si quieres, una hoja de cálculo, hazlo cada vez que termines de escribir.
  • Después de escribir pregúntate: ¿Por qué me debería importar? ¿Me está enganchando la historia? ¿Enganchará a los demás? No subestimes el factor me-importa-una-mierda.
  • No les pongas nombres parecidos a tus personajes, ni siquiera deberías poner nombres que comiencen con la misma letra. A ver, tus lectores son lo bastante inteligentes como para no confundir a Valentina con Valeria, pero de todas formas resulta molesto. Evita nombres parecidos en tus historias, llamar al trío protagonista Saúl, Raúl y Paul no es una buena idea.
  • Después de escribir pregúntate: ¿Qué pasará mañana? No me refiero que te lo preguntes a ti personalmente. Piensa en el rumbo que quieres que tome tu historia mañana cuando vuelvas a escribir, piensa en eso y escribe un par de líneas.
  • ¿Estás bloqueado? ¿No puedes avanzar? ¿Sufres de bloqueo del escritor? ¡Pues sáltate esa parte tan aburrida que estás escribiendo! Nadie te ha dicho que tengas que escribir tu historia en orden, lo importante es que las piezas encajen, el orden es lo de menos.

    Un montón de tonterías sobre escribir

    Si te saltas una escena este horrible monstruo aparecerá y tratará de devorarte.

A lo mejor se te fue un poco la mano en la última escena; hay algo que te frena y sabes que no funcionará. Deja el teclado en paz, desconecta al escritor y enciende al editor. Revisa, corta, pega, secciona, destruye, aniquila, arrasa. Haz lo que sea.

  • Después de escribir pregúntate: ¿Y si? A los americanos les encantan los What if, a mí también. Después de escribir hazte esa pregunta, a veces, lo que tu historia necesita es un cambio radical, un giro total. Dale la vuelta, haz algo que nadie se espera, ataca a tu lector por la espalda, date tú mismo una puñalada por la espalda. Haz lo inesperado.
  • Responde a esta pregunta: ¿De qué va tu obra? Responde a lo grande, pero hazlo bien simple, en una sola frase. ¿Qué tratas de contar con esa historia? Y no me refiero a la trama o al tema, me refiero a esa pregunta interna, esa que te corroía la cabeza la primera que la idea te vino a la cabeza. Escribe esa frase en un post-it y pégalo junto a la pantalla de tu ordenador. Luego dibuja un pene o unas buenas tetas en otro post-it y pégalo al lado… ¿Por qué no?Un montón de tonterías sobre escribir
  • Después de escribir pregúntate: ¿Por qué ahora? ¿Qué ha pasado para que esta historia suceda en este momento? ¿Qué tiene de especial este momento para que haya comenzado por ahí?
  • Después de escribir pregúntate: ¿Me he aburrido escribiendo? Si tu respuesta es: , entonces busca qué es lo que falla y cámbialo.
  • Encuentra tiempo para pensar en tu historia. Puede ser en la ducha, mientras sales a correr, mientras haces la compra, mientras te tomas una cerveza con tus amigos, mientras desmiembras a tus enemigos con la tirilla de un tanga de cuero… Piensa en la historia que estás contando cuando no estés trabajando en ella.
  • Lee la historia en voz alta. Haz que otra persona la lea en voz alta después, siempre aconsejo leer las cosas en voz alta para encontrar errores o inconsistencias, pero si es otra persona quien lee tu historia serás capaz de «verla» con otros ojos, verás matices que antes no podías ver. Recuerda que escribes para que otros lean.
  • Después de escribir pregúntante: ¿Para qué sirven los pezones masculinos?
  • Antes de sentarte a escribir lee la última página que escribiste ayer. Sólo la última.
  • Después de escribir pregúntate: ¿Estoy escribiendo para mi audiencia? ¿Quién es mi audiencia? Si no lo tienes muy claro, recuerda que tu audiencia eres tú. Escribe para ti, luego para los demás.
  • Escribe durante 45 minutos, descansa 15 minutos. Repetir.
  • Graba siempre al terminar de escribir. Graba mientras escribes. Graba siempre dos veces.
  • Si una frase o una parte de la historia te da problemas, déjala en paz. NO te centres en ella ahora mismo, marca con grandes letras rojas toda esa sección y olvídate de ella. Sigue escribiendo, ya lo solucionarás cuando edites el borrador.
  • Corta el primer capítulo, el primer párrafo, la primera frase de un párrafo. Abraza la religión del corte y la amputación. Hay que contar la historia con la mayor brevedad posible. Entra lo más tarde posible y cuenta lo menos posible.

A estas alturas os habréis dado cuenta de que soy una persona que se hace muchas preguntas. Una de ellas es… ¿A qué habrá venido este artículo? La verdad que no lo tengo muy claro.

Estoy embarcado en un proyecto con los chicos de Pulpture, la cosa empezó muy bien, pero a medida que he ido avanzando en la historia creo que me he ido estancando; a veces fluye muy bien, otras se me pega como un chicle masticado. Haciéndome estas preguntas he conseguido desbloquear un par de escenas que me estaban causando muchos problemas, dibujar unas tetas también me ha ayudado a avanzar en la historia, pero eso es harina de otro costal.

Estas son mis tonterías, las que pienso mientras escribo, las que me ayudan a escribir. Ahora te toca a ti, vete a escribir, hazte preguntas y luego me cuentas.

P.D: Habréis advertido que el viernes pasado no hubo post y el lunes tampoco hubo lista de libros. Estoy introduciendo algunos cambios en el blog, así que, por favor, sed pacientes mientras termino mi búsqueda espiritual. ¡Un abrazo a todos!