Me acuerdo ahora de dos tipos con jersey de colores que cantaban aquello de «el final del verano». Atrás queda la playa, los viajes y todas esas cosas que solo pasan en verano—como las olas de calor—. En estos meses has descansado, te has despejado y estás dispuesto a retomar con fuerza la próxima etapa. Si como yo cerraste tu blog en verano, quizá te encuentres con que ahora te cuesta arrancar. Es normal, si has decidido alejarte de las redes y de la gente en general, puede que ahora te sientas algo oxidado. No pasa nada, a mí también me cuesta; demasiado tiempo sin darle a la tecla.

Pero, como ya sabes, el marketing de contenidos es una carrera de fondo. Si quieres vender libros, si quieres que las editoriales se fijen en ti o si quieres que tus lectores vayan llegando, necesitas seguir publicando contenido.

Esto, en parte, te va muy bien. Si eres disciplinado —algo necesario para llevar un blog— verás como muchos de tus «rivales» irán cayendo por el camino. Sin disciplina y sin ganas, llevar un blog es como arrastrar una losa.

Los primeros años, tu blog solo te dará trabajo y muchas personas no son capaces de soportar esa fase; llegan, se cansan y se van. Tiene su parte mala, porque a todos en algún momento nos han entrado ganas de mandarlo todo a la mierda.

La emoción del primer día

Cuando era un crío, me pasaba las últimas semanas de agosto y las primeras de septiembre —aquí la primera semana de septiembre son fiestas patronales, así que entrábamos una semana más tarde a clase—, me las pasaba deseando que empezara el colegio. Tenía ganas de ver a mis colegas y me pasaba horas repasando todo el material y hojeando los libros que tenía para ese nuevo curso, recuerdo que me encantaba el olor del plástico con el que los forraban.

Con el tiempo esta emoción se fue perdiendo, para cuando iba al instituto, septiembre era un mes triste y horrible. Una especie de entrometido que se llevaba el verano y todas sus emociones.

Con el blog, lo normal es que te pase como cuando eres un crío. Los primeros días, los primeros meses son increíbles; tienes muchas ganas y muchas ideas y ese ímpetu es el que te lleva hacia adelante. Escribes, programas y publicas. Todo es entusiasmo y adrenalina. Pero a media que pasa el tiempo, necesitas algo más que esa emoción para seguir publicando… Poco a poco, las ganas pasan y lo que queda es una sensación agridulce. Para seguir adelante después de ese empujón inicial, igual que para retomar el blog tras el verano, necesitarás una estrategia; algo que te mantenga centrado en tu objetivo.

Si has desconectado durante el verano o si, tras esos primeros meses emocionantes, necesitas un empujón para seguir adelante con ese blog que tanto amas, aquí te dejo algunas estrategias a seguir para enamorarte de nuevo de tu blog y seguir adelante.

Cómo retomar tu blog cuando no lo encuentras interesante

1. Ponte traje

Sí, como diría Barney Stinson: «ponte traje».

Dicen los entendidos en psicología que cuando alguien rompe con su pareja, lo normal es que una de las primeras cosas que haga es cambiarse el peinado o el look por completo. Es normal, los cambios en ciertas circunstancias nos permiten seguir adelante. Lo mismo sucede con los blogs, un cambio visual puede ayudarte a retomar tu contenido con más ganas. Siempre os advierto de que las plantillas tienen que ser limpias y fáciles de leer, sin colorines y sin música, ni fondos molestos. El negro sobre blanco es lo mejor, pero eso no significa que existan pocas posibilidades, más bien al contrario.

Retomar tu blog de escritor

Nunca escojas los colores de tu blog durante un subidón de LSD.

Cambia el aspecto de tu página, remodela, crea nuevas páginas, cambia las que ya tenías. Dale un buen remozado y puede que veas todo esto del blog con una nueva perspectiva.

Si te aburres del look de tu página o si llevas mucho tiempo con la misma y ya te aburre, atrévete a cambiar. Nunca es mala idea darle un nuevo aspecto. WordPress tiene millones de opciones, yo te aconsejo que te decantes por las plantillas de pago ya que suelen tener mejores opciones de configuración y te permiten hacer cosas increíbles con muy poco. Pero si el presupuesto no te llega para tanto, puedes hacer cosas muy interesantes con cualquier plantilla —incluso con una de Blogger—. Si eres un manitas y se te da bien el código, es una buena opción crearte una.

2. Haz primero lo más aburrido

Si eres como yo, seguramente odiarás la parte interna de WordPress. A mí no me molesta crear contenido, escribir para Internet me encanta, me divierte y me obligo a ser creativo y a sacar lo mejor de mí mismo. Sin embargo, tener un blog significa que tengo que estar pendiente de las actualizaciones de WordPress, de sus plantillas y de los plugins… Además, de Woocommerce y sus quince grados de tocapelotismo.

Si no te gusta llevar el mantenimiento de tu WordPress no pasa nada, es porque eres humano. De hecho, a nadie en sus cabales le gusta. Si quieres seguir cuerdo, quítate ese trabajo de encima tan rápido como puedas, hazlo los lunes a primera hora o los domingos a última hora, mientras planeas tu próxima semana. Si tienes pasta y no te importa invertirla, una solución a este tedioso problema es pagar a alguien para que lleve el mantenimiento de tu WordPress.

3. Lee sobre otros temas

Cuando aprendes algo nuevo, lo más normal es que te metas de lleno en ese nuevo tema y leas todo lo que puedas sobre él. Lees en blogs, buscas libros, manuales y te ves todos los vídeos de Youtube que encuentras sobre ese tema, mientras te empapas de todo.

Es como irte de luna de miel con ese nuevo interés tuyo… no puedes dejar de sobarlo.

Pero ya sabes cómo son estas cosas… La luna de miel no dura para siempre y un interés obsesivo por un solo tema puede crujirte a ti y a tu audiencia, al final te aburrirás y aburrirás a los demás.

Retomar tu blog de escritor

Ser experto en algo mola, obsesionarse te convierte en el rarito. No seas el rarito. A nadie le cae bien el rarito.

Tienes que ser capaz de ver cuando ha llegado el momento de cambiar de tema. Tienes que ser capaz de identificar otros intereses. El año pasado empecé a interesarme por la contracultura y por las redes sociales, eso se notó en un cambio de estilo y de temática en algunos de mis artículos, que me abrió a un nuevo público y a una nueva relación con mi blog.

Antes de verano terminé otra novela corta, es mi tercera novela corta y desde entonces, estoy metiéndome de lleno en las novelas cortas; en sus estructuras, temáticas y personajes, en el estilo y todo lo que tiene que ver con ellas. También estoy muy interesado en todo lo que tenga que ver con escribir relatos y eso, me permitirá expandir los temas de este blog durante este año.

Expandir tus puntos de vista con nuevos temas, te permitirá tener un punto de vista diferente dentro de tu propia temática. Y eso siempre es bueno cuando hablamos de blogs.

4. Prueba nuevos medios

Aprender nuevas habilidades y leer sobre otros temas, te dará muchas nuevas ideas para crear contenidos. Pero puedes rizar más el rizo y probar con nuevos medios.

Ana González Duque lanzó durante este verano su podcast y yo tengo el mío a puntito también —¡chanchan!: HYPE—. Somos escritores, sí, pero tenemos muchas posibilidades, puedes lanzar un podcast o un canal de Youtube sobre temas relacionados con tu género o con la escritura.

Adaptar tus ideas a ese nuevo formato puede ayudarte a ver las cosas desde una nueva perspectiva. Este tipo de cambios te ayudan a ver tu tema con otros ojos y alejan un poco el tedio y el aburrimiento. Si quieres enamorarte otra vez de tu blog, prueba a dar el salto a otro formato.

5. Llevar un diario

Los diarios siempre han sido el mejor amigo de los escritores. Bueno, hoy en día muchos artistas —sobre todo artistas gráficos— usan «sketchbooks», lo que en nuestra honrosa lengua serían: cuadernos de garabatos. Sirven para hacer bosquejos, borradores o para hacer el indio mientras hablas por teléfono. Suelen llevarlos detrás y en ellos plasman un gesto captado por ahí, una idea, la cenefa de un juego de café, un lugar… Les sirve para dibujar al instante cualquier cosa.

Yo no llevo un cuaderno detrás… Llevo unos tres. En mi teléfono nunca faltan Evernote, Google Keep y Onenote. Mi consejo, tanto si eres escritor, como copywriter, es que lleves siempre uno de estas aplicaciones en tu teléfono, te servirá para anotar un titular de una noticia, capturar una imagen, anotar una idea, hacer una foto a alguien peculiar para usarlo como personaje o capturar URLs de artículos interesantes que no puedes leer en ese momento. Con la mayoría puedes hacer garabatos también.

retomar el blog de escritor

Como podemos ver, la idea de los sketchbooks viene desde lejos…

Una de nuestras responsabilidades como personas creativas es hacer algo de la nada. Nuestro contenido nace de las conexiones que hacemos del mundo que nos rodea; ya sea en una novela o en un artículo, estamos describiendo nuestra propia visión del mundo. Te resultará mucho más fácil hacer eso, si creas el hábito de anotar todas esas observaciones y tenerlas siempre a mano.

6. Una ronda de preguntas y respuestas

Una de mis grandes ideas no realizadas es hacer una ronda de preguntas y respuestas. Nunca me he decidido por miedo a no recibir feedback y eso es un error. Una pregunta vale mucho más que ninguna. Así de claro.

Hacer una ronda de preguntas y respuestas puede ayudarte a desatascarte y a encontrar nuevas perspectivas o nuevas «ramas» en tu temática, temas paralelos que nunca has tocado y en los que la gente sí está interesada.

Hacerlo es mucho más fácil de lo que parece, solo tienes que lanzar la idea en todas tus redes sociales y en tu lista de correo electrónico. Di a tus seguidores que vas a estar contestando todas sus preguntas a tal hora y en tal canal —si te ves con ganas, puedes hacerlo en todos los canales— y anota todas las preguntas y tus respuestas.

Una vez las tengas todas puedes cribar. Deshazte de todas las que no tienen nada que ver con tu tópico, las que ya hayas contestado demasiadas veces y todas aquellas de las que no estés 100% convencido. No tengas miedo de pasar la criba. Una vez lo tengas claro puedes usar todas esas preguntas y respuestas para un podcast, un webinar, una serie de posts, un eBook… Lo vas pillando, ¿no?

Coleccionar preguntas de tus lectores es una de las mejores formas de crecer y aprender más sobre tu temática. Además, te ayuda a percibir qué es lo que quiere tu audiencia y cuáles son sus problemas reales.

Y por si fuera poco con todo eso, te dará un subidón importante ver cómo puedes ayudar a los demás.

7. Conectar

La mayor parte del trabajo creativo consiste en agachar la cabeza y teclear y teclear. Tienes que planificar, escribir, revisar, programar, compartir…

La concentración es maravillosa. Sin embargo, tienes que ser capaz de alternar esos momentos de concentración, con otros más abiertos. Muchas veces nos encerramos tras la pantalla y olvidamos el mundo que hay fuera. No vemos a nuestros lectores y seguidores como personas, si no como avatares y eso no es así.

Una buena forma de despejarte y reiniciar es salir. Acude a eventos sobre tus temáticas. Organiza quedadas con tus lectores o con otros compañeros blogueros, una vez al mes reúnete con ellos e intercambia impresiones e ideas. Crea un grupo con otros creadores de contenidos y tomaos un café una vez al mes, habla con ellos, ve el mundo a través de sus ojos.

retomar tu blog de escritor

Queda con tus coleguitas, despéjate, realiza sacrificios rituales, planea cómo dominar el mundo, derroca regímenes democráticos…

Si el cara a cara resulta imposible puedes hacer un grupo de Whatsapp con otros blogueros o monta un Hangout o un Skype con algunos cada mes o cada dos semanas. Quieras o no, como ser humano necesitas a otros seres humanos. Trata de conectar con otra gente que comparte tus mismos intereses.

8. Habla de los demás

Está muy bien conectar con los demás fuera de este ambiente. Está muy bien apagar las pantallas y dejar los teclados para conocer a otros creadores y hablar con ellos. Sin embargo, puedes ir un poco más allá, si te aburres con tus temas, si has perdido el interés por lo haces, mira a tu comunidad. Haz partícipe a tu comunidad de sus propios logros.

Seguro que tienes amigos entre los blogueros, y seguro que entre ellos hay algunos que están haciendo cosas maravillosas: celébralo con ellos. Muestra a tus seguidores lo que tus amigos están consiguiendo, escribe sobre ellos, escribe sobre sus logros. Ya sé que es complicado, que a nadie le gusta ensalzar los logros ajenos, pero créeme, es una buena opción para recuperar el amor por tu blog. Sé altruista, aunque ellos no te hagan todo el caso que crees que mereces: empieza la rueda tú y deja que ruede.

También puedes hablar de tus referentes, ¿quién te inspiró? ¿Por qué te metiste en esto? Habla sobre ellos, comparte su contenido, si tienes un podcast invítalos. Este tipo de contenidos te irá de maravilla para recordar por qué amas tu temática.

9. Tus puntos fuertes

Todos tenemos puntos fuertes y puntos débiles. Es imposible ser bueno en todo —y este es uno de los grandes problemas de los autores autopublicados—. Puede que seas muy bueno escribiendo, que seas un gran copy, pero que seas malísimo con el diseño. A lo mejor es al contrario, eres muy bueno diseñando y tienes un blog chulísimo, pero lo que escribes es una mierda y no llegas a tus lectores.

Todos somos buenos en algo. La mayoría de las veces el talento es solo una pequeña parte, lo que marca la diferencia es todo el tiempo que le dedicas a mejorar en algo. Stephen King dice que el talento es tan barato como la sal de la mesa, lo que marca la diferencia son las horas de trabajo y dedicación; eso es lo que de verdad te hace bueno en algo. Pero el tiempo es finito y no es posible ser bueno en todo, así que al final tienes que decidir en qué eres bueno y en qué no.

Como ya te he dicho antes, habrá tareas que odiarás y habrás temas que no te gustarán tanto. Siempre que puedas céntrate en tus puntos fuertes. Si se te da bien escribir, deja los vídeos y los podcasts para más adelante. Si eres un figurín y quedas ideal frente a la cámara o tienes mejor voz que Constantino Romero, entonces explótate: crea un canal de Youtube o empieza ya con un podcast. Identifica tus fortalezas y úsalas para crear mejor contenido para tu blog.

10. Dale una hostia en los morros a los demás

¿Andando de puntillas por ahí? ¿Eres de esos escritores que no quiere buscarse enemigos? Está muy bien, hay gente que evita el enfrentamiento y eso está genial —de hecho si todos fuéramos así el mundo sería un lugar mucho mejor—. Sin embargo, es imposible pasar por la vida sin pisar algún hormiguero —o algún callo—. Algún día tendrás que mojarte y no pasa nada.

retomar el blog de escritor

Un bloguero cualquiera topándose con la dulce realidad del mundo que lo rodea

Puede que no te guste, pero las páginas que buscan la provocación y que escriben con sentimiento, sin miedo a recibir críticas, suelen tener muchos lectores. Un ejemplo de esto es el blog Hoja en Blanco de Isaac Belmar, él comparte su propia visión de la literatura y se caga un poco en todo esto del marketing, de los contenidos y de la visibilidad. Es una opinión que puede molestar o herir sensibilidades, pero no tiene miedo a expresarse y eso hace que muchos que piensan como él lo sigan —y muchos que piensan lo contrario también—.

Hay muchos más blogueros ahí fuera que expresan sus sensibilidades y defienden sus puntos de vistas, solo tienes que buscar y encontrarás a muchos escritores y escritoras como Rafa De la Rosa, Rocío Vega o Miriam Beizana que no tienen miedo de lanzarse a la piscina.

Exponerse así puede darte miedo, pero es mucho peor vivir en la oscuridad o esconderse. Esconderse detrás de una máscara blanqueada y tratar de pasar por la vida sin mancharse, no te aportará nada, ni a ti ni a tus lectores.

Bonus Track: Pásatelo bien

Sabrás que tienes que dejar esto, en el momento en que escribir en tu blog te suponga un trabajo; cuando no te diviertas, déjalo. Si escribir y llevar tu blog no es divertido, entonces es que lo estás haciendo mal o a lo mejor es solo que esto no te va.

Si quieres llevar un blog, tienes que volver a divertirte, cada proyecto debe ser un reto, experimenta y juega, vuélvete loco: escribe un artículo que no entienda nadie más que tú.

No te estoy diciendo que trivialices con todo esto, al contrario, jugar y experimentar puede ser algo muy profundo. Mira lo que hizo Cortázar con Rayuela. La experimentación y el juego ha hecho mucho por el arte, participa de esa tradición. Somos animales inteligentes y los animales inteligentes necesitan jugar de vez en cuando. Todos crecemos jugando, los juegos ayudan a desarrollar tu intelecto, te ayudan a conectar con los demás y hacen que la vida sea más soportable. Así que juega.

Ahora te toca a ti

¿Qué me dices? ¿Habías dejado de escribir en tu blog y te costaba retomarlo? Si tienes algún truco para volver a retomar todo esto, me gustaría saberlo, así que déjame un comentario y cuéntame qué es lo que te motiva a escribir cuando todo se te viene encima.