Haz que tu terror sea real

Para celebrar que ha reformado su blog —y que le ha quedado muy guapo—, hoy tengo el placer de contar con R.R López como invitado. Seguramente ya lo conocéis, pues es una de mis personas favoritas y, además, es escritor de terror y de ficción transgresiva. En su blog Historias que no contaría a mi madre, R.R escribe sobre seres de otras dimensiones y también sobre escritura.

Además, hace poco publicó su nuevo libro Seres de otra dimensión, en el que habla sobre fenómenos extraños y seres misteriosos. Un libro que no te puedes perder si te gusta el misterio.

Y ahora ya sin más, te dejo con R.R.

Haz que tu terror sea real

En otra ocasión he participado en este blog con un tema muy relacionado con el traigo hoy. Hablaba de que, para el escritor o la escritora de terror, es muy recomendable leer sobre parapsicología y fenómenos paranormales, pues son una gran fuente de inspiración (más allá de la credibildad que cada uno quiera dar al tema).

Hoy vengo a hablarte de cómo conseguir que tu terror (el que narras) sea verosímil para el lector. Esta es una herramienta que no debes desdeñar. Y para que puedas ver un ejemplo práctico, te hablaré del padre del terror moderno: H. P. Lovecraft.

Lovecraft, el padre del terror moderno

Escribir terror creíble

En mi blog he hablado mucho sobre el genio de Providence, pues, a pesar de su polémica biografía, es mi autor de terror favorito, y creo que sus lecturas son imprescindibles para cualquiera que quiera entender el terror moderno. Sus relatos de horror cósmico cambiaron el género tal y como se conocía hasta el momento, para crear el terror moderno mediante una renovación de los temas. Así se superaba el anclaje en el horror gótico.

Junto con un grupo de amigos y corresponsales, tanto escritores profesionales como aficionados, creó la cosmogonía de los mitos de Cthulhu (si aún no la conoces, puedes ver un divertido resumen de los mitos de Cthulhu en 10 minutos aquí). Se trata de un complejo universo de horror cósmico que todavía hoy sigue siendo utilizado como marco para muchas narraciones de misterio y terror.

Y gran parte de su éxito radica en que fue capaz de dar tal verosimilitud a sus escritos que algunos lectores albergaban un duda razonable sobre la posibilidad de que hubiera algo real tras sus narraciones.

Todavía, a día de hoy, hay gente que piensa que el Necronomicon, el principal grimorio de la mitología cthulhiana, es real, y lo buscan en tiendas y librerías. Y lo más gracioso es que muchas editoriales han creado ediciones (falsas, por supuesto) de este libro maldito, hasta tal punto que ha llegado a convertirse en un icono cultural.

Si eres aficionado al cine de terror, piensa en cuántas películas has visto el Necronomicon como elemento de la trama.

De entrada, en toda la saga (y la serie que han sacado ahora) de Evil Dead, dirigida por Sam Raimi, es un elemento central del argumento.

Si logras esto con tus escritos, ¿no crees que sería un gran éxito?

El pobre Lovecraft no lo disfrutó en vida. Su reconocimiento como el gran autor que es ha tardado décadas en llegar, pero sí que podemos aprender cómo lo hicieron (porque no fue él solo, sino que el resto de escritores de su círculo lo ayudaron), para que puedas introducir en tus historias elementos que hagan que tu terror sea tan real que la gente se plantee un resquicio de duda sobre su existencia.

Como “enredar” al lector al estilo de Lovecraft

Escribir terror creíble

Para escribir mi novela de terror y fantasía cómica Imposible pero incierto (una novela de horror có[s]mico), investigué mucho sobre el tema.

Al ser un homenaje a Lovecraft, quería darle también ese toque de verosimilitud.

De ahí su título.

Quería crear incertidumbre en el lector, hacerle plantearse si cabría una posibilidad, por pequeña que fuera, de que algo de lo que se narraba en la historia fuera real. Este realismo dota a tus historias de tridimensionalidad.

Por lo tanto, analicé cómo lo había hecho Lovecraft.

Principalmente, Howard Phillips consiguió dar verosimilitud a su universo de estas formas:

  • Basando parte de los acontecimientos de sus relatos o relacionándolos con hechos y personajes históricos
  • Haciendo referencia al ocultismo, tanto a rituales como a grimorios reales, e introduciendo los suyos propios de tal forma que parecieran indistinguibles de los reales para el lector.
  • Haciendo referencias a los avances científicos de su época.
  • Tomando préstamos de otros autores.

La Historia en tus historias de terror

Lovecraft, en sus obras, a menudo hace referencias a personajes históricos reales, como el ocultista John Dee, que fue asesor de la Reina Isabel I de Inglaterra.

Otro de los personajes usualmente utilizados para dar trasfondo a sus historias fue Cotton Mather, un puritano de Nueva Inglaterra (la región donde vivía Lovecraft y en la que se centran la mayoría de sus historias) que desempeñó un papel determinante en los juicios a las brujas de Salem.

Este episodio histórico, el de los juicios de Salem, es otro ejemplo de un evento histórico al que Lovecraft sacó gran provecho.

Si quieres ambientar una historia en España, podrías, por ejemplo hacer referencia en tu historia al juicio de las brujas de Zugarramurdi.

En mi caso, aproveché la existencia en Córdoba de un personaje real, un astrólogo islámico, Maslama el Madrileño, que por su biografía bien podría haber sido el trasunto real del infame Abdul Alhazred.

Escribir terror creíble

Otros hechos que aproveché fueron hechos históricos y leyendas, como la existencia de un lago subterráneo bajo la plaza del centro de Córdoba, la plaza de las Tendillas, la existencia de una red de túneles que socavan la judería, que datan de la época del Al-Ándalus, así como la leyenda de que existe un túnel que comunica la Mezquita Catedral con la torre de la Calahorra.

Ocultismo y grimorios en los Mitos de Chtulhu

escribir terror creíble

Otra de las grandes virtudes de Lovecraft y sus escritores allegados fue el mezclar tomos y prácticas reales de ocultismo con otros inventados por ellos, hasta tal punto que, para el lego en la materia, era difícil distinguir los unos de los otros.

Ojo, no dejes que te cuelen la mentira que circula por ahí de que el Necronomicon es real, o de que el padre de Lovecraft en realidad tuvo acceso a un tomo de magia verdadera y por eso se volvió loco.

A pesar de que yo juego con la ambigüedad histórica de estos detalles biográficos tanto en Imposible pero incierto como en este relato que tiene por protagonista al propio Lovecraft, eso es una paparrucha como la copa de un pino.

Por varios motivos.

El primero, Winfield Scott Lovecraft, el padre del genio de Providence, enfermó mentalmente a causa de la sífilis. El segundo es que Lovecraft era un materialista y racionalista estricto, que usaba estos temas como inspiración para sus obras, pero nada más. Era un escéptico convencido.

El problema es que hizo coincidir tan bien sus obras con las doctrinas esotéricas que hablan de la existencia de seres de otras dimensiones que actúan en nuestra realidad, que mucha gente ha llegado a pensar que era verdad.

Pero eso es lo que queremos conseguir con nuestra obra, ¿no?

Entre los tomos de “brujería” históricos que Lovecraft cita en sus obras, se encuentran algunos como el Malleus Maleficarum o Martillo de las brujas, que fue escrito por dos monjes inquisidores dominicos, Heinrich Kramer, y Jacob Sprenger, a los que las pobres brujas del medievo deben horas y horas de sufrimiento en aras de la fe ciega y la intolerancia.

Lovecraft, además, para dotar de verosimilitud a su Necronomicon, utilizó y adaptó pasajes de libros reales de ocultismo.

De hecho, dos de las invocaciones de este libro que aparecen en El Caso de Charles Dexter Ward están en realidad sacadas de una página del libro Los Misterios de la Magia, de Waite Levi, seudónimo del ocultista decimonónico Alphonse Louis Constant.

Otro ejemplo: la idea de resucitar cadáveres a partir de sus sales esenciales, uno de los ejes centrales de El caso de Charles Dexter Ward, fue tomada por Lovecraft del libro Magnalia Christi Americana, escrito por el antes mencionado Cotton Mather.

Otro tomo real de ocultismo muy mencionado por los autores de los mitos de Cthulhu fue el Libro de Dzyan, supuesto texto esotérico de origen tibetano, que sirvió de base para La doctrina secreta (1888), de Helena Petrovna Blavatsky, una de las obras clave de una de la teosofía.

Por mi parte, traté de emular esto en Imposible pero incierto usando un grimorio medieval real de magia talismánica, el Picatrix, que viene a jugar en el libro el papel de una especie de Necronomincon de segunda regional. Otro libro muy interesante usado por otros autores de los mitos es el Manuscrito Voynich, que también podría usar tú, porque da mucho juego.

Otra gran influencia a la que Lovecraft hizo referencia en sus obras fueron los trabajos de Charles Fort.

Charles Fort fue un investigador de fenómenos extraños coetáneo de Lovecraft que con sus ensayos quiso poner en jaque a la ciencia, pues se dedicó a recopilar hechos inexplicables y apariciones de seres extraños. Sus obras tuvieron gran influencia den la literatura de terror y de ciencia ficción de la época, influencia que ha llegado hasta nuestros días.

El propio Stephen King hace referencia a las obras de Fort en su novela Ojos de Fuego, en la que aparece una mención a su ensayo Talentos Salvajes.

Y para muestra, un botón lovecraftiano llenito de tentáculos:

«Dos o tres fanáticos extremistas llegaron al punto de querer encontrar posibles significados en las antiguas leyendas indias, que atribuían un origen extraterrestre a los seres ocultos, al tiempo que citaban en apoyo de sus argumentos los increíbles libros de Charles Fort en los que se pretende demostrar que viajeros de otros mundos y del espacio exterior hacían frecuentes visitas a la tierra».

El que susurra en la oscuridad, de H. P. Lovecraft—

El terror de la ciencia en tus historias

Escribir terror creíble

Como estás viendo, Lovecraft lo tenía fácil porque era todo un erudito. Seguramente ahora lo estarás flipando con Stranger Things y todo el tema de los seres de otras dimensiones. Pues, amigo, eso se lo debe esta serie a Lovecraft.

Lovecraft, que era un gran aficionado a la ciencia, se basó en lo que en su tiempo se llamó “La nueva física”.

Así, usó los postulados de Einstein y de otros científicos de su época integrándolos en obras como Los sueños en la casa de la bruja (puedes leer el relato en este enlace), en la que juega con la idea de dimensiones paralelas a las que se puede acceder mediante fórmulas matemáticas, y que están solapadas con la nuestra.

Otros autores del ciclo de los mitos de Cthulhu explotaron esta idea, como Frank Belknap Long, que creó a unas de las criaturas más originales de los mitos de Cthlhu, los perros de Tíndalos, unas bestias de más allá del espacio tiempo que persiguen a sus víctimas materializándose en nuestra dimensión a través de los ángulos.

Terrorífico, ¿no?

Lovecraft, que era un gran aficionado a la astronomía, aprovechó el reciente descubrimiento es su época de un noveno planeta en el sistema solar, Plutón, para colocar allí el hogar de los hongos de Yuggoth.

Por mi parte, intenté crear algo de curiosidad en el lector hablando del Bloop, un extraño ruido subacuático detectado por micrófonos submarinos colocados por Estados Unidos, y cuyo origen se desconocía (aunque ahora se piensa que es debido al desplazamiento y resquebrajamiento de los glaciares). La gracia es que las coordenadas en las que se captaba en ruido estaban muy próximas a las coordenadas en las que Lovecraft ubicaba la ciudad submarina de R’lyeh, la morada donde el gran Cthulhu aguarda soñando…

¿Vas captando la idea?

Roba como un artista

Y no te lo digo yo, te lo decía el propio Jaume en el artículo sobre la inspiración, y Lovecraft no fue una excepción.

El asimiló a sus mitos obras como el relato El Wendigo, de Algernon Blackwood, y obras de otros de sus escritores favoritos, como Arthur Machen o todo el mundo onírico creado por Lord Dunsany.

Las referencias cruzadas con otros autores de los mitos de Cthulhu y los préstamos de seres y tomos de magia inventados por estos era constante.

Así que espero haberte dado ideas para que puedas enriquecer tus textos hasta hacer sentir al lector ese terror real, esa duda que diluirá la barrera entre la realidad y la ficción en la zona gris que separa la leyenda de la historia, haciendo que tus novelas y relatos sean memorables.

Escritor y redactor. Me encanta escribir y los blogs. Me gusta compartir lo poco que sé con los demás. Soy geek y orgulloso. Autor de Blackwood: Piel y Huesos. ¿Quieres saber más? Lee lo que escribo, no tardarás en conocerme.