A veces necesitas desconectar. Todos necesitan descansar, no importa a qué se dediquen. Todo el mundo necesita tomarse un descanso, alejarse de su trabajo y descansar. Incluso, nosotros que nos dedicamos a escribir, tenemos que dejar de escribir de vez en cuando y tomarnos un respiro.

Es necesario que te alejes del mundanal ruido y te tomes un respiro. Apartarte no significa abandonar. De hecho, si te planificas bien el año —no como yo, que soy un desastre— puedes tomarte un respiro para unas más que merecidas vacaciones.

Dejar de escribir en tu blog

Internet es un infierno. Es un lugar terrible, como un bar atestado, estás en medio de todo el mogollón y si quieres moverte, tienes que soportar gritos, pisotones, codazos y empujones; total, llegas magullado. Es normal que te quieras apartar un tiempo de todo ese ruido. Llegan momentos en los que tienes que cerrar y dejar de escribir.

Yo aprovecho los veranos para cerrar. Como ya os comenté la semana pasada, en junio mi ciclo vital está bajo; llevo todo el año sin descansar y cuando llega el verano, con el calor, mi cabeza está al límite. Si no me alejo, si no tomo un respiro, puedo sufrir una descompresión explosiva… y nadie quiere eso.

dejar de escribirDe la misma forma que nadie te pide que escribas, nadie te obliga a seguir haciéndolo.

Llevar un blog es complicado, necesita constancia y disciplina. Es un trabajo más y te lo tienes que tomar como tal; con sus vacaciones y sus bajas por enfermedad. Si no quieres cerrar durante verano, la solución es planear con tiempo un calendario editorial y tener contenido programado para esos meses de calor.

Sin embargo, haciendo esto sigues estando expuesto a todo lo que conlleva tener un blog abierto. Vale no estás delante escribiendo, pero tienes que estar ahí para contestar correos y comentarios, y estar listo para cualquier contratiempo. No descansas, no desconectas. Sigues pendiente y no haces nada para aliviar el estrés.

El año pasado, por estas fechas, estaba quemado. Tenía eso que llaman el síndrome del burnout y lo peor de todo es que este año llego a estas fechas con el mismo problema.

Descansar y dejar de escribir

Se supone que un escritor tiene que escribir todos los días. Pero vamos a ser sinceros… ¿Cuántos de vosotros sois capaces de escribir cada día sin pinchar? ¿Durante cuánto tiempo? Yo escribo cada día, porque trabajo escribiendo y no tengo más remedio que hacerlo.

Sin embargo, cada domingo desconecto por completo del ordenador. Cierro y me dedico a mis cosas. Si no lo hiciera, me estaría matando.

A veces, simplemente te agobias. A mí me ha pasado. Me sigue pasando. Tratamos de ser impermeables a las críticas y a las circunstancias, pero al final todo nos afecta y eso va echando más peso sobre nuestras espaldas. Es normal que te pongas por delante de cualquier cosa, incluso de la escritura. No tiene nada de malo dejar de escribir, tomarte un respiro y poner en orden tus pensamientos.

Yo he perdido la cuenta de las veces que, en el último año, he pensado que voy a dejar de escribir. He perdido la cuenta de las veces que he pensado en dejar mi faceta de escritor de ficción y volcarme en mi otra faceta como copy y community manager.

Como te decía, las circunstancias y el esfuerzo, añaden peso a nuestras espaldas que, antes o después, se quebrarán y nos derrumbaremos. Es normal. Por eso te digo que tienes que ponerte a ti por delante de cualquier cosa.

Dejar de escribir y retomar tu escrituraNo podemos controlarlo todo. Te puedes poner enfermo, un familiar puede ponerse enfermo, puedes tener una emergencia… Y algunas veces simplemente, no vas a saber qué te pasa, solo sabes que necesitas descansar, porque te has quemado o porque estás cansado.

Es normal y no pasa nada.

No quiero decirte cómo tienes que dejar de escribir para ser mejor escritor o mejor bloguero. Solo quiero que entiendas que es normal, de vez en cuando, alejarte de todo esto. Que necesitas respirar y tomar carrerilla. Quiero que entiendas que lo primero eres tú, no son tus lectores, ni tus clientes. Eres tú.

De hecho, no les harás ningún bien a tus clientes ni a tus lectores, si estás reventado y arrastrándote sin ganas por las páginas.

¿Cómo sé que necesito parar?

Bueno, aquí te dejo algunos ejemplos de lo que te puede pasar, de lo que me ha pasado a mí.

  • Estás enfermo o lesionado.
  • De repente tienes muchas dudas sobre lo que haces y no sabes por qué.
  • Has perdido la ambición y el objetivo.
  • Te sientes cansado y no puedes concentrarte.
  • O, simplemente, solo quieres descansar y olvidarte de todo.

Estos «síntomas» pueden durar un día, un semana o un mes, no importa. Si tu cuerpo y tu mente te piden que pares, hazlo. Si es posible, si puedes hacerlo, hazlo. Para. Descansa.

Es una mala motivación para un lunes, pero hazme caso; si el cuerpo te pide que eches el freno, no le des más gas o petarás. Y no quieres eso. Nadie quiere eso.

Cómo reencontrarte con la escritura

Yo ahora estoy muerto, necesito descansar, alejarme de las redes, de los procesadores de texto y de Internet… Pero llegará septiembre y tendré que reengancharme… Es más, pasará mi mes de vacaciones y tendré que encarar todos los proyectos en los que trabajo —mi trabajo de Clark Kent—. ¿Cómo me las arreglo para volver a escribir?

A veces, cuando dejas de escribir un tiempo, luego cuesta reengancharse.

Si me lo permites, en esta parte me voy a olvidar de los blogs. El blog es distinto, es como una tienda, cierras por vacaciones y cuando abres todo sigue igual. Sigues teniendo tu plan de contenidos, tu calendario de publicaciones, solo tienes que ponerlo todo en marcha de nuevo. Le das al interruptor y pones el cartel de «Abierto».

Dejar de escribir y retomar tu escrituraCon la ficción es diferente.

Depende de muchas cosas: lo largo que haya sido el descanso, las ganas que tengas de volver a escribir… A mí, el año pasado no me costó nada reengancharme. Empecé despacio, con unas 500 palabras al día y poco a poco fui dándole más.

A mí me resulta más fácil porque trabajo escribiendo para empresas y páginas, nunca dejo de escribir del todo. El proceso de regresar a la escritura es sencillo, es una transición. No es como arrancar la carrera desde la casilla de salida.

De todas formas, te voy a dar 3 consejos sencillos para arrancar otra vez con tu ritmo de escritura.

Lee lo que habías escrito

Puede que, al tomarte el descanso, estuvieras en medio de un proyecto. Digamos que tenías una novela entre manos, te quemaste, perdiste el hilo y decidiste que era el momento de tomarte un respiro. Bueno, ¿ahora cómo lo retomas? Empieza por leer todo lo que habías escrito.

Seguro que ya te conoces la historia de cabo a rabo, pero el primer paso es leerlo todo. No importa que haya pasado un mes o un año, sea como sea, tu perspectiva ha cambiado. El tiempo pasa y es normal que cambiemos de opinión y de perspectivas, eso te irá genial para entender tu proyecto desde otro punto de vista.

En pocas palabras, leerlo que habías escrito te ayudará a saber por dónde comenzar.

Los personajes

Los escritores necesitamos pasar tiempo con nuestros personajes antes de ponernos a escribir. Tenemos que conocerlo todo de ellos para poder escribir algo creíble. Algunos escritores se dedican a crear perfiles profesionales para sus personajes, otros se conforman con hacer fichas…

Esto, que normalmente se hace al empezar, te puede ser de mucha utilidad para reengancharte a escribir. Hace tiempo que has dejado de lado a esos personajes, familiarizarte con ellos otra vez puede serte de gran ayuda para entender hacia dónde debe ir tu proceso.

Dejar de escribir y retomar tu escrituraTómate un tiempo para entender de nuevo a cada personaje. Trata de recordar qué te atraía de cada uno de ellos. Si lograr conectar de nuevo, serás capaz de llegar al fondo del manuscrito. Tendrás un mejor entendimiento de qué funciona y qué no funciona.

Si tienes suerte, esos personajes te ayudarán a recuperar la dinámica y seguir escribiendo.

Ríndete a la rutina

Ya lo he repetido hasta la náusea en este blog. Y paso de repetir otra vez lo de «tienes que escribir todos los días».

Es un consejo de manual, sobado hasta dejarlo brillante como el cromo. Está galvanizado. Pero, ¿tienes idea de por qué siempre se da ese consejo? Pues porque funciona. A mí me ha funcionado. Después de escribir La Carne y la Sangre, me pasé más de ocho meses sin escribir, cada proyecto que empezaba lo abandonaba.

Entonces me propuse escribir 500 palabras al día. En poco más de un mes terminé una novela. Vale, es una novela corta de unas 25.000 palabras. Pero desde ese momento, he terminado otra novela corta más y una antología de relatos… ¿Te parece poco todo eso en menos de un año?

A lo mejor a ti no te funciona escribir cada día. Entonces piensa en qué fue lo que te funcionó la primera vez que te sentaste a escribir. Recuerda qué consejo fue le que te hizo escribir aquel borrador y ponlo en práctica de nuevo. Si funcionó una vez, volverá a hacerlo.

So long and thank for all the shoes

Ese es el título de un LP de NOFX. Ese disco, para mí, es una de esas cosas que te evocan recuerdos. Invariablemente, me evoca recuerdos de mis veranos de adolescente, con 15 y 16 años me pasaba las vacaciones en la playa, jugando al fútbol y haciendo el canelo por allí. A mis colegas y a mí nos encantaba ese disco y lo escuchábamos a todas horas.

Seguro que tú también tienes un disco que te recuerda aquellos veranos. No van a regresar, pero seguro que puedes tomarte unos meses o unas semanas de descanso, seguro que lo estás deseando. Hazlo, si estás quemado aléjate una temporada de todo esto.

Las vacaciones no son un capricho.

Cuando hayas descansado, cuando tu cerebro se haya reiniciado, regresa y escribe otra vez. Las palabras seguirán ahí, no van a irse a ninguna parte.

Seguramente tú te has visto en esta misma situación y habrás estado tentado de alejarte, pero puede que hayas tenido miedo. Quizá pensabas que dejarlo un tiempo suponía perder agilidad o puede que simplemente tengas cierta resistencia. Un año el verano está a la vuelta de la esquina y empieza una temporada baja para los blogs, ¿tú que vas a hacer? ¿Vas a cerrar? ¿Aprovecharás para hacer cambios? ¿Vas a mantener tu ritmo de publicación aprovechando que cierran los demás?