¿Sabes qué? A nadie le importa una mierda tu blog. Y tampoco es que el mío les vuelva locos, la verdad.

Es una putada, ¿verdad? Escribes. Escribes un poco más. Rindes pleitesía a tu blog, le vendes tu alma, te esclavizas por él, sacrificando esas pocas horas libres que tienes cada semana y, ¿para qué? Para nada. No estás logrando atraer a la gente adecuada, o simplemente no estás logrando atraer a nadie.

Y no quiero hablar de marketing de contenidos o de lectores ideales, digo que hay un millón de blogueros mediocres como tú y como yo, ahí fuera, ¿por qué iban a leernos a nosotros? ¡Ah, perdona! ¿Qué tú eres diferente? Vale, a ver si lo adivino:

  • Tienes tu calendario editorial. Uno sencillito: cuatro artículos al mes, que tardas media hora en pensar.
  • Te pasas media hora más escribiendo.
  • Tienes tu Buffer o tu Hootsuite, petadito de artículos para las redes.
  • Dejas tu cagarruta semanal en forma de comentario en algún grupo de Facebook, compartiendo tu artículo de la semana —sin aportar nada más al grupo, no sea que parezca que sabes hacer algo bien—.
  • Te vas a los dos o tres blogs de referencia y, si te pilla con el azúcar en sangre a buen nivel, le dejas un comentario. Si no, simplemente guardas el artículo para compartir.

¿Sabes qué pasa? Hay unos 20 blogueros haciendo exactamente eso. Cada semana, en mi Twitter veo los mismos artículos compartidos una y otra y otra vez. Los mismos. Algún influenciador comparte ese contenido e inmediatamente, todos corren a agregar ese blog a su feed y a compartir todo lo que salga de ahí. 9 de 10 veces, sin ni siquiera leerlo.

¿Qué? ¿Te he fotografiado? Si te reconoces, es que eres un bloguero mediocre más. Estás haciendo lo mismo que todos. Y, por eso, a nadie le importa una mierda tu blog, por mucho que pases cada semana por el grupo de Facebook de turno a compartir tu artículo. Los lectores ya lo han visto muchas veces. No estás ofreciendo nada diferente al resto, ¿para qué deberían leerte?

La mayor parte del tiempo vas dando tumbos por ahí y ni siquiera sabes qué está funcionando y qué no.

Hablar al lector y hablar con el lector

Imagínate que me meto en un centro comercial en Navidad. Está hasta la bandera de gente, todos están la hostia de ocupados, yendo de un lado a otro a toda leche para comprar lo que sea. Yo llego allí, me paró en medio de la gente y me pongo a hablar. ¿Qué crees que pasará?

Pues que la mayoría pasará de mí. Algunos se pararán a escuchar, pero porque pensarán que estoy como una cabra y lo harán más por morbo que por interés. Al final del día, para esa gente, serás el loco ese del centro comercial. Ni siquiera se acordarán de lo que estabas diciendo.

Ahora imagínate que el 90% de la gente de ese centro comercial hiciera lo mismo que yo. De repente, se paran y comienzan a hablar. Cada uno a la suya, sin escuchar al otro. Se liaría un pifostio interesante. Ninguno sería capaz de entender al de al lado. Todos se creerían famosos e interesantes y lo único que harían sería intentar hablar más alto que su vecino. Unos pocos tienen cosas interesantes que contar, pero no les puedes oír bien, porque hay 1000 idiotas más gritando por ahí.

Eso, colega, es la blogosfera.

¡Es como hablar a la pared!

Una de las cosas que suelen pasarme con mi pareja es que se enfade conmigo porque cree que no le hago caso. Y no es verdad, no es que no le haga caso. A veces me dice que tengo que hacer algo y yo, en cambio, no recuerdo que me haya dicho nada. Eso suele pasar porque me lo dice cuando estoy otra cosa, entonces contesto por inercia, pero mi cabeza está concentrada en la tarea.

Este problema es bastante común y pasa cuando hablas HACIA alguien y le hablar directamente A ese alguien.

En pocas palabras, ella me lanza todas esas palabras, pero realmente no tiene intención que yo me entere. Deja la responsabilidad de prestar atención en mí, cuando sabe que estoy haciendo otra cosa. En realidad, ella tiene razón, en ese momento no la escucho. Porque no está hablando conmigo, está hablando HACIA mí.

Cómo tener un blog mediocreQuiero a mi novia con toda mi alma… Pero está haciendo lo mismo que hacemos la mayoría de los blogueros.

¿Entonces cómo se comunica uno? Bueno, para comunicar tienes que asegurarte que tu mensaje llega a tu interlocutor y que este lo comprende. Por supuesto, te será mucho más fácil lograr que te escuchen si lo que tienes que decir tiene cierto interés. Si eres capaz de ser interesante y decir cosas interesantes, será mucho más fácil que los lectores te escuchen.

La comunicación y tu blog

Un blog no es diferente de cualquier otra relación humana. Si te pasas la vida hablando de ti, para ti y de las cosas que te interesan a ti… Lo más seguro es que la peña pase de ti.

En pocas palabras, habla a tu lector. Tu trabajo es saber qué quieren tus lectores y contarlo de forma que les resulte interesante. Asegúrate de que entienden la idea, haciendo que te devuelvan algo de feedback. Sin una respuesta de tu audiencia, no puedes saber si el mensaje ha llegado o no.

Este es un problema para las audiencias de nuestros blogs. Nuestros blogs no pueden competir en ese aspecto con los americanos e ingleses, pues nuestra audiencia es más tímida —o se la suda todo más— y suelen participar poco, no comentan y, lo poco que leen, se limitan a dejarlo programado, muchas veces sin molestar ni en escribir un mensaje personalizado para su publicación.

Pero ese es SU problema. El TUYO es hacerte oír. Tienes que ser capaz de hacerte entender. No solo tienes que estar ahí como una autoridad en tu nicho, también tienes que caer bien a tus lectores, tienes que ser cercano y establecer una relación con ellos. El blog no trata sobre ti, no se trata de liarte a escribir palabras en tu WordPress y esperar que alguien las lea. Tienes que hablar A tus lectores y que ellos te contesten.

Y no te creas que esto es para los que llevamos aquí desde que se hacia la mili con lanza. Es lo mismo si eres nuevo. Necesitas esas interacciones con la gente. Tienes que ir a las redes sociales y hablar con ellos. Entonces, cuando hayas logrado hacer que se interesen, invítalos a ver el pisito; llévalos al blog.

Por qué eres un bloguero mediocre

TENGO que contar mi historia

Ya sé que, con lo del copywriting y el storytelling, te han dicho dos millones de veces que tienes que contar tu historia. Es verdad, a la gente le encantan las historias, pero eso no significa que tú tengas que contar una. ¿Por qué? Porque contar una historia aburrida es peor que no contar ninguna. A no ser que sepas de qué va todo esto del storytelling, lo mejor es que no lo hagas.

Prueba a ir a un bar y habla en voz alta para que todos te escuchen. Si la historia que estás contando hace que algunos se callen y te presten atención, adelante. Si no, es que no sabes contar historias.

El marketing es la PALABRA

Deja que adivine. Todas esas técnicas probadas de marketing no te funcionan. No estás logrando la atención que esperas, pero ahí estás tú, empeñado en seguir hasta que funcionen.

Bueno, relaja. A todos nos pasa eso al principio. ¿Alguna vez has hecho malabares? ¿Te salieron bien a la primera? Ni de coña, ¿verdad? Pues con esto pasa lo mismo. Hay un periodo de aprendizaje, tienes que saber desenvolverte. Probarás todas las técnicas de marketing que existen, la cagarás en todas y, con el tiempo, te darás cuenta de que sabes hacer las cosas.

Has aprendido a base de escribir y publicar. Si lo has hecho bien, crearás tus propias técnicas que desarrollarás a base de probar cosas nuevas. Si algo parece que no funciona bien, quizá es que lo estás haciendo mal, no que sea malo.

Hablar no es PREDICAR

¿Eres de esas personas que te pasas la vida sermoneando al personal? ¿Y tienes amigos?

El sentido común es aburrido. Estoy viendo en estos últimos meses algunos blogueros que se han pasado al «post queja». Se quejan de lo blogs, se quejan de los escritores noveles, se quejan del marketing… Se quejan, se quejan… Pero no aportan nada. Tienen sus seguidores, porque los fatalistas y los falsos profetas siempre los tienen… Pero a mí me dan repelús.

Tu audiencia ya ha escuchado demasiadas veces ese NO PUEDES o NO DEBES. Lo que quieren escuchar ahora es, cómo pueden hacerlo y qué van a lograr si lo consiguen. Tenemos demasiada contaminación en nuestras vidas, tragamos demasiada mierda de jefes, familiares y supuestos colegas… Deja ya de dar la brasa, no cortes las alas a tus lectores, empújales para que vuelen… Pero no seas un cortapedos.

Tampoco seas tan original

Lo opuesto al predicador es el que te empuja desde un acantilado sin que hayas aprendido a volar. Tienes que tener cuidado también. No le digas a tu audiencia que tienen que dejar sus trabajos si tú mismo no eres capaz de sacar medio sueldo de tu blog.

Cómo tener un blog de escritor mediocre

¿Se puede ser más original que un nazi señor de un reino indio?

Sé original, ayúdales a soñar… Pero no vayas lanzando gente al abismo. Si lo haces, lo único que lograrás es que pierdan la confianza en ti.

Tampoco te obsesiones con la originalidad. Muchos blogueros quieren ser la hostia de originales… No tienes ni idea de lo complicado que es encontrar una idea original hoy en día… Pero ni idea. Lo mejor que puedes hacer es pensar en cómo tratar los temas de siempre, desde una nueva perspectiva. O sé conservador, no tiene nada de malo hablar de temas clásicos como las estructuras de la narrativa o las descripciones.

El blog de PIEDRA

Uno de los peores consejos que te pueden dar como bloguero, y uno que damos todos los que estamos por aquí, es que te centres en un tema. Eso significa que, en tu vida real, eres un cabezacuadrada que solo disfruta de una cosa.

Imagina que te dicen: «escoge algo para comer». Ese día te apetecían zanahorias, las escoges y te dicen que, desde ahora, solo vas a poder comer eso. Yo, personalmente, me dejaría morir de hambre, porque paso de vivir en un mundo en el que solo puedo comer zanahorias.

Tu blog es un ser vivo y como tal, evolucionará con el tiempo. Mi blog comenzó siendo un cajón de sastre en el que escribía chorradas. Luego empecé a escribir sobre cómo llevaba mi blog y a la gente le gustó el cambio. Más tarde escribí sobre ser escritor, el cambio también fue para bien. Me cansé y me centré en el terror, a la gente no le gustó tanto y ahora mismo, escribo más sobre copy, marketing para escritores y blogging en general.

Tu blog —hasta donde yo sé— no está escrito en piedra. Olvídate un poquito de las keywords y todas esas mierdas. Las keywords cambian con el tiempo y la mejor forma de posicionar un artículo y un blog es creando contenido tan bueno que la gente quiera consumir una y otra y otra vez.

Quiero ser como…

Cada cierto tiempo alguien me comenta: «es que a mí me gustaría ser como Ana González Duque». Inmediatamente me dan ganas de estrangular a esa persona.

Vamos a ver… Imagina que te gusta jugar a rugby. ¿Qué crees que pasaría si te diera un uniforme y te dejará en mitad de un partido profesional? Que te arrancarían la cabeza en treinta segundos. Así de claro. No solo no sabrías qué hacer, es que podrías acabar realmente mal. Esos tíos son bestias de 120 kilos que llevan toda la vida entrenando para pegarse de hostias en el campo de juego. Te partirían como a una pajita.

Lo mismo pasa con Ana o con Gabriella, ellas juegan en otra liga. Son 120 kilos de puro músculo, que además corren como gacelas. En pocas palabras, tienen tanto talento que pueden hacer lo que les dé la gana, porque siempre lo harán bien.

Deja de intentar hacer lo que hacen ellas. No quieras copiar a nadie. Si no tienes el mismo talento, no te saldrá bien y, si lo tienes, no lo desperdicies copiando a nadie.

Hablar para NADIE

Uno de los grandes problemas de muchos blogueros es que no tienen una audiencia. Esta queja me ha llegado de la mano de muchos que están comenzando y que se quejan de que no tienen audiencia. Yo suelo preguntarles: «¿Cuánta audiencia tenías el primer día?». Me suelen mirar como si fuera una cobra y no saben qué contestar.

Vale. Esto es muy fácil. Comenzar con audiencia cero es terrible. Simplemente no te lee nadie. Imagina que el doctor King hubiese lanzado su famoso discurso, el I have a dream, a una habitación vacía. La humanidad, hoy en día, no tendría uno de los mejores discursos de la historia. Simplemente, se habría perdido.

Sin audiencia, sin oídos en los que resonar, las palabras pierden todo su poder. A nosotros nos pasa lo mismo. Si quieres empezar un blog, tómate un tiempo antes y crea un poco de audiencia en tus redes sociales, no hace falta que te mates, con 50 o 60 personas a las que les intereses ya te vale.

O vete a un blog que ya tenga audiencia y publica en él, canaliza todos esos lectores a tu blog.

Bueno, después de este repaso, espero que no me odies demasiado. Solo he querido mostrarte algunos de los errores que cometemos todos los blogueros, los novatos y los veteranos. Si te has visto en alguno de los puntos, no pasa nada, simplemente estás aprendiendo.

Atesora esas cagadas, aprende de cada una de ellas y sigue adelante. Si tu audiencia deja de responder, es que ha llegado el momento de buscar nuevos lectores. Nunca pierdas la fe en ti mismo. Sigue adelante. Si te has abierto un blog y estás leyendo esto es porque te importa.

Ya sabes lo que dicen: falla, falla mejor y sigue adelante. ¿Cuáles han sido tus mayores cagadas como bloguero?