La Rueda del Tiempo, Robert Jordan, literatura, literatura fantástica

6 razones para leer “La Rueda del Tiempo” y no morir en el intento

La Rueda del Tiempo gira y las eras llegan y pasan y dejan tras de sí recuerdos que se convierten en leyenda. La leyenda se difumina, deviene mito, e incluso el mito se ha olvidado mucho antes de que la era que lo vio nacer retorne de nuevo.

LA RUEDA DELTIEMPO

Siempre me ha gustado empezar los libros de una misma saga con un ancla, unas pequeñas frases que me situaran un poco, justo como la que da comienzo a esta entrada. Claro está, esto se convierte casi en imprescindible si la saga tiene una veintena de libros y hay un par de años entre cada volumen. Pero vayamos al principio.

Descubrí La Rueda del Tiempo hace ya unos diez años, cuando deambulaba por foros varios. En aquella época, los 20 libros que se preveía fuera a tener la colección me echaron completamente para atrás, además de que no tenía ni recomendación directa ni dinero, lo cual hubiera sido como tirarse a una piscina sin saber siquiera si había agua debajo o no. No fue hasta hace unos cinco años cuando me decidí a dar el paso, y ahora no me arrepiento.

Los libros cayeron del mismo modo que las eras pasan en la saga y de la misma forma que la vida del autor pasó. A la par que yo me acababa los últimos volúmenes me enteré de la noticia: Robert Jordan había fallecido. Llega un momento en la vida de todo fan de la literatura, sea del género que sea, en el que siente miedo porque una saga se quede a medias. A los seguidores de Tolkien les hubiera pasado si no llega a ser por su hijo, a mí me pasó con La Rueda del Tiempo y doy por hecho que casi todos los lectores de Canción de Hielo y Fuego han sentido pánico ante la imagen gastada de George Martin. Al enterarme de su muerte, me temí un final de saga desastroso. Si a mí me costaba recordar los nombres de los protagonistas desde que acababa un libro hasta que empezaba el siguiente, no quería ni imaginar lo que le debería costar a un nuevo autor no sólo recordar todo, sino encima darle sentido. Sin embargo, he de reconocer que Sanderson superó con creces mis expectativas y el final no sólo no fue desastroso, sino que fue apoteósico. Aunque huelga decir que probablemente Jordan dejara gran parte anotado.

Sólo hay tres consejos que puedo dar a todos aquellos que os animéis a leer la saga en algún momento de vuestra vida, que espero sea tras leer las razones que pondré después.

El primero de ellos…paciencia. Robert Jordan es una autor descriptivo y un creador de personajes. Tu tiempo le importa lo mismo que a tu jefe. Usa un papel si lo ves necesario, o los índices de personajes que vienen al final de muchos volúmenes. Ten a mano un mapa e incluso volúmenes anteriores. Vas a necesitar toda tu memoria en ocasiones para recordar al personaje que salía en el libro dos y que aparece de nuevo por arte de magia en el 14. Ni los propios personajes se recuerdan entre ellos, lo cuál dice mucho y se acerca bastante a la realidad. ¿Tú te acuerdas de aquel panadero al que compraste una vez el pan cuando estabas de vacaciones? De todas formas, la principal razón para tener paciencia es que hay libros insufribles, como bien dicen muchos de mis amigos. En especial los libros que dan forma a la personalidad del Dragón Renacido. Son libros muy lentos. Pero merece la pena pasarlos para desenmarañar la trama.

Mi segundo consejo es que ahorres. Hay dos o tres formas de leer los libros. Dos de forma legal y una de forma menos legal, que no recomiendo en absoluto pese a saber todos que existe. Cada volumen, sea en formato electrónico, en papel o de segunda mano, cuesta una buena pasta. Creo que el último libro, comprado en unos grandes almacenes de cuyo nombre no quiero acordarme, me costó en torno a los 35 euros. Hagamos una cuenta rápida: 35×20=AHORRA. Por otra parte, existe un segundo camino, que fue el que yo seguí. Préstamos de amigos. Un amigo me los estuvo prestando como mi camello personal, y hasta el volumen 16 me sirvió la jugada. Luego tuve que comprarma yo el resto para dejárselos a él. Un trato justo.

Consejo del día: es importante tener amigos. Y si tienen libros, mejor.

Mi último consejo, es que disfrutes. Es el mejor que puedo darte. Vas a odiar, vas a reírte, vas a tirar los libros por la ventana y por supuesto, tendrás tu personaje favorito, pero llegará un día en que acabes la saga y mires el calendario de forma automática pensando cuándo saldrá el siguiente. El problema será que ya no habrá un siguiente.

Y ahora sí, sin más dilación:

6 RAZONES PARA LEER LA RUEDA DEL TIEMPO Y NO MORIR EN EL INTENTO:

  1. Te vas a sentir identificado sí o sí con alguno de los personajes principales. Ya prefieras los personajes masculinos o los femeninos, jóvenes, viejos, juglares, reyes, reinas, magos, brujas, mercaderes, religiosos, locos, generales, soldados…tienes todo un abanico de posibilidades. Por tener, tienes hasta lobos. Yo personalmente adoraba cada capítulo de Perrin, estaba totalmente identificado con él, aunque eso sí…cada vez que Mat y Tom aparecían en escena sabía que iba a ser una capítulo más.
  2. Tiene algunas de las mejores descripciones de ciudades y reinos que he leído. Siempre recordaré la descripción de Tolkien sobre Gondor, pero también la descripción de la Ciudadela de Tear que hace Jordan en alguno de sus libros. O la de Caemlyn con su palacio. O la de la isla de Tar Valon. O la del Yermo de Aiel…vas a poder imaginártelas con todo lujo de detalles. A veces con demasiado lujo de detalles…
  3. No hay orcos. Sí, yo también adoro a estos personajillos sean de la subespecie que sean y tengan las deformidades que tengan, pero hemos de reconocer que a veces están un tanto explotados ya se hable de orcos, gnolls, hombres lagarto o similar. Los malos malísimos de La Rueda del Tiempo son igual de feos, igual de tontos y aunque se le dan un cierto aire, no son orcos. Son peores.
  4. Hay razas y etnias para todos los gustos. Naciones de mercaderes, de guerreros, de cantores de árboles, más religiosas, menos religiosas, que montan en barco sin camisa/camiseta ya sean hombres o mujeres…Sí, a Jordan le van los desnudos. Pero habrá una raza de la que te enamorarás gracias a uno de los personajes. Un ser adorable que blande un hacha de más de dos metros.
  5. El sistema de magia que se baraja en la Rueda del Tiempo es el más original que he visto. Nada de aprenderte hechizos que se olvidan una vez usados ni de barras de maná que se agotan y una voz te grita en medio del combate: Necesito más maná. Aquí la magia se teje. El mundo está formado por Saidin y Saidar, magia masculina y magia femenina por decirlo de una forma básica. Las Aes Sedai tejen los hilos para crear sus hechizos, pero en el momento de la historia, la magia está en plena decadencia. Los poderes de Tar Valon disminuyen con el paso de los años, Talentos olvidados, técnicas olvidadas…¿Conseguirán recuperar su esplendor?
  6. Guerra de género: El amigo tan caritativo que me prestó los libros se rió a más no poder cuando le conté esta teoría, pero aún sigo pensando que todo lo que dije es cierto. Es el primer libro donde vas a sentir que las mujeres tienen tanto o más peso en el desarrollo de los acontecimientos que los hombres. Y en estos tiempos que corren es algo hasta refrescante. Por una parte tienes reinos enteros en los que la sucesión es hereditaria en figuras femeninas y por otra, la torre de Tar Valon, regida por mujeres que rigen el mundo y se entrometen en todos los reinos. ¡Am!, y son las que controlan la magia. Y viven infinitos años, y tienen guardianes esclavos…y algunas de ellas hasta cazan hombres. Aún hoy sigo pensando que Jordan era un enamorado de las mujeres pero que les tenía algo de miedo. Y viendo como se suceden los acontecimientos en la historia, yo también se lo tendría.
  7. Y por último y probablemente lo más importante. Las batallas. Estrategia pura y descritas de una forma tan brillante la mayoría de ellas que no te importará que duren 100 páginas. Bien es cierto que alguna de ellas parecen un desfile de rayos sin sentido y explosiones absurdas, pero ¿qué mundo con magos capaces de tirar bolas de fuego no lo es? En la saga hay Cinco Grandes Generales, que irán apareciendo durante la historia y te mostrarán unas tácticas tan inesperadas que te dejarán implorando ser tú uno de esos grandes generales. Ni escritor, ni futbolista ni médico. Cuando acabes de leer el libro querrás ser general y tener un bigote como el de Davram Bashere para poder mesártelo.

Podría tirarme páginas y páginas hablando de esta saga. Podría hablar del Mundo de los Sueños, del Pueblo Errante, de los grandes Héroes, de los descendientes de Hawking, de Alfinios y Elfinios y contar alguna que otra aventura de taberna de Mat y sus acompañantes, pero honestamente, es mucho mejor que lo leáis vosotros. Cuanto más hable, más probabilidades de spoilers habrá.

Un saludo a todos y espero que os animéis algún día a entrar en el mundo de La Rueda del Tiempo.

Desde La Rueda, Damian Mills.

Sobre el autor:

Damian Mills

¿Has visto alguna vez un koala escribiendo? Estudiante a tiempo parcial y curioso a tiempo completo. Aficionado a los libros, la música, los videojuegos y los días lluviosos. Un día decidí juntar un par de palabras y por aquí sigo todavía. Autor de www.koalablues.com y twittero reciente en @TheKoalablues

Estas son sus otras colaboraciones: Biografía de una vida entre dragones y D20 razones para Dragonlance.

Escritor y redactor. Me encanta escribir y los blogs. Me gusta compartir lo poco que sé con los demás. Soy geek y orgulloso. Autor de Blackwood: Piel y Huesos. ¿Quieres saber más? Lee lo que escribo, no tardarás en conocerme.