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El anticlímax es la peor pesadilla de todo escritor, si te encuentras con él mientras escribes, estás perdido; tendrás que reescribir toda (o casi toda) tu historia, tendrás que retrasar ese momento especial, tendrás que hacerlo más grande, mejor, más tenso…

Para que te pase eso (sé que lo has estado deseando desde que leíste el título) aquí te dejo una lista, la mayoría de ellas, las he descubierto a base de «ensayo y error», así que espero que las disfrutes.

Las 10 mejores formas de escribir un anticlímax:

#1.Nunca hagas planes

Cuando escribas una novela, nunca planees más de dos capítulos. Así tendrás un borrador lleno de incongruencias, cambios de ultima hora, ideas brillantes que se te ocurren en un momento y se te olvidan a las tres páginas y detalles de los que te arrepentirás más adelante (pero que ya están ahí y son muy difíciles de quitar).

#2.Añade una línea argumental en el último minuto

No hay nada más satisfactorio que empujar a tu lector desde lo más alto de tu argumento antes de llegar al clímax. Una de las mejores formas de hacerlo es matar a tu protagonista, resucitarlo o darle un nuevo amor, o una nueva perspectiva de la vida, antes de cerrar completamente la historia anterior. Por supuesto, la historia original se queda a medias o con un final precipitado.

#3. Pon muchas explosiones

Has de repartirlas estratégicamente a lo largo del argumento, pon explosiones en varias escenas de camino a ese gran clímax. Entonces, cuando llegues al clímax sólo te quedará la explosión más pequeña de la historia, porque seguramente te habrás quedado sin combustible. En pocas palabras: asegúrate de que el desarrollo es más interesante que el clímax.

#4. Asegúrate de que el enfrentamiento final sea corto

Medio capítulo va bien…bueno, espera, unas 50 palabras será mucho mejor. Si lo tuyo es el misterio, usa el siguiente párrafo (puedes copiarlo tal cual, son 50 palabras exactas):

El detective X se acerca despacio al asesino. «Manos arriba, está detenido por los asesinatos de A, B y C».
Asesino: «¡Vaya! ¡Es usted un tipo listo! Debo haber dejado un montón de pistas atrás. Bien, ¿Cuándo voy a salir de la cárcel para que pueda usted perseguirme de nuevo?»

#5. Comienza el enfrentamiento final a mitad libro

La idea aquí es poner en tensión al lector, y mantenerlo tenso hasta que se aburra. No hay mucho más que explicar.

#6. Mata al antagonista antes del clímax

También puedes hacer que el problema se resuelva por sí mismo (incluso antes de que tu protagonista se entere de que hay algo que resolver). El antagonista puede morir por un resbalón en la bañera, una intoxicación por comer comida basura o incluso porque te odia como escritor y no quiere seguir viviendo.

#7. Mata a tu protagonista antes del clímax

Mátalo y haz que un personaje secundario sin ninguna conexión emocional con el lector, tome las riendas del asunto y resuelva la batalla final. ¡Toma giro inesperado!

#8. Haz que todo se resuelva milagrosamente

Esto funciona de maravilla en las novelas románticas (sobre todo, después de haber puesto mil y una zancadillas a la parejita). La exnovia entrometida de tu protagonista masculino (que además es una super estrella del pop) muere en un accidente de tráfico, mientras que el padre de tu protagonista femenina, cae por las escaleras mientras sirven el té, ella ya es libre. Las deudas de la protagonista desaparecen debido a un fallo en el sistema informático de la compañía bancaria y el protagonista consigue recuperar su trabajo, porque su jefe se da cuenta de que no puede vivir sin él.
Y aquí tienes tu final feliz. (También es un buen momento para anunciar un embarazo).

#9. Cambia el tono de la novela durante el clímax

Funciona. Enserio. Nota a Dan Brown: escribe como Jane Austen durante el clímax de tu próxima novela. Nota a Jane Austen: reescribe Orgullo y Prejuicio, e incluye a un albino que intente asesinar a Mr. Darcy, justo en el momento en que él y Elizabeth por fin están juntos. ¡Toma argumento de best seller!

#10. Deja tu novela colgada

Y para finalizar, me despido, no sin antes dejaros una última nota sobre escribir anticlímax: todo se reduce al ritmo. Pero dar ritmo a una novela es algo que debe aprenderse, lo que me lleva a Faulkner:

Deja que un escritor aprenda cirugía o arquitectura si lo que quiere es técnica. No hay una forma mecánica de aprender a escribir, no hay atajos. El escritor novel, sería un loco si siguiera una técnica. Aprende de tus errores, esa es la única forma real de aprender. El buen artista es el que cree que nadie es lo suficientemente bueno como para darle lecciones. Es un ego total. No importa lo que admire a tal escritor, lo único que quiere es superarlo.

Escribe mucho, escribe mal, comete errores. Entonces aprende de ellos. En la lista de arriba hay algunos de mi própios errores.

¿Qué me dices de los tuyos?